La policía del cibercrimen del Ecuador investiga a los pedófilos que, desde la red, intentan ganar la confianza de menores de edad, para luego pedirles fotos de alto contenido sexual para venderlas. Facebook sería una de las redes sociales más utilizadas por estos sujetos.
La divulgación de pornografía infantil a través de las redes sociales es uno de los delitos cibernéticos que más se cometen en el Ecuador, según las autoridades de la policía de cibercrimen.
Los sujetos crean perfiles falsos para conseguir sus objetivos. Internet facilita que niños y adolescentes sean víctimas del “grooming”, conductas ejecutadas por pedófilos para ganar la confianza de menores de edad y luego abusar sexualmente de ellos.
Roberto Olaya, experto en seguridad informática y analista de ciberdelitos, explica cómo es el perfil de uno de estos sujetos “El perfil de un pedófilo tiene una gran estabilidad emocional para llegar hacia los niños”
Este es un operativo de la unidad de cibercrimen de la Policía Judicial que el pasado 20 de octubre allanó una vivienda en Machala. Durante tres meses se investigó a dos ciudadanos que distribuyeron y comercializaron a través de la red social Facebook 350 imágenes de pornografía infantil.
Un agente de cibercrimen que protegió su identidad nos detalla cómo identifican a los pornógrafos de la red.
“Nuestra primera opción es identificar el origen de las imágenes (contenido) para después proceder a localizar el sitio en donde fueron difundidos. A través de esa localización identificar al responsable de la difusión de esas imágenes”.
Según un informe de las Naciones Unidas, entre 2011 y 2012 hubo un incremento del 70 % en el material de pornografía infantil. Antes, un criminal poseía una colección con 150 imágenes, hoy puede tener hasta 150 mil.cada año, este delito mueve 250 millones de dólares.
Los expertos coinciden en que los padres de familia deben regular la información que niños y adolescentes publiquen en redes sociales para no ser vulnerables.