El grupo argentino de pop-rock Tan Biónica abrió este sábado su ciclo de presentaciones en Montevideo con un Teatro de Verano colmado por un público en su mayoría adolescente que desafió las bajas temperaturas y las rachas de viento que habían hecho dar alerta meteorológica a las autoridades.
"Qué paradoja el nombre de este lugar... siempre que venimos hace como 18 grados bajo cero", bromeó a mitad del show Santiago Chano Moreno, cantante y líder del grupo que a fuerza de hits radiales se convirtió en una banda de las bandas del momento a uno y otro lado del río de la Plata luego de una larga carrera.
Con una setlist plagada de éxitos, casi calcada de la de los dos Luna Parks llenos de la banda en junio pasado, Tan Biónica hizo que a los más de 4000 asistentes se les olvidara la lluvia que hasta minutos antes de que comenzara el show había obligado a desplegar un arcoiris de paraguas en la espera.
Cuando en los primeros acordes de "Mi vida secreta" Chano empezaba el show cantando "llueve cien mil tormentas por acá", no había mucha diferencia entre el marco en el que las y los adolescentes saltaban coreando cada uno de los versos de las 21 canciones de la noche.
El show, que había comenzado con una puntualidad poco uruguaya, evidenció porqué la banda sigue convocando tanta gente: el sonido limpio de la radio se transforma con las rockeras guitarras de Sebastián Seoane, al otro lado de un escenario en el que el bajista Gonzalo Bambi Moreno actúa como un director de orquestas permanente.
Mientras seguía un hit tras otro, Chano se daba el lujo de jugar en el público. Alternó los llamados al "piberío biónico" con referencias puntuales a la urugayidad, como cuando en medio de "Loca" hizo referencia a la predilección charrúa por escribir (y decir) septiembre sin la letra p.
A medio camino del show, luego del momento acústico, Bambi y Chano fueron recordándole a la gente los lugares por los que habían pasado en suelo uruguayo, desde el pequeño Teatro Lindolfo, pasando por la Sala Zitarrosa, hasta el "sueño" del lugar de estos shows.
La banda cumplió con creces al público que desafió la alerta y llenó el Teatro de Verano, frente a la rambla montevideana, para escuchar los hits y algunos de los temas más convocantes.
Con eje en su último disco que le da nomre al tour, "Destinología", la banda no renegó de ninguno de sus hits y complació con versiones arrolladoras de "Arruinarse", "Ella" y "La suerte está echada", entre otros ya clásicos de sus anteriores álbums.
Con edades variopintas, el resultado era de una gran satisfacción del público ante el primer examen biónico en un lugar abierto y de esa escala, en una noche a la que no le faltaron hits ni viejos clásicos.



