Se busca un Celestino !
El Rodrigazo comenzó cuando el ministro de Economía Celestino Rodrigo hizo un brutal ajuste en el tipo de cambio y las tarifas, que venían atrasadas. Devaluó el peso un 160% frente al dólar comercial y un 100% frente al financiero, mientras los servicios públicos subían 100% y los combustibles 180%. Los salarios, mientras tanto, se restringían a alzas del 80%.
Como consecuencia de esto, la inflación se disparó y el gobierno tuvo que homologar subas salariales del 180%.
Los números recolectados en un trabajo del Estudio Bein muestran que aún no se llegó a ese límite. En 1975, el déficit primario era del 5,7% del producto y el financiero de 6,7%. La inflación al momento del anuncio era del 80% anual, las reservas ni siquiera alcanzaban para cubrir 2 meses de importaciones y la balanza comercial representaba un rojo de casi 3 puntos en el PBI.
“La situación actual se parece más a la década del 80’, justo antes del plan Austral, o en el momento donde este se desestabilizó”, comentó a LPO el economista Jorge Todesca. Así, el titular de la consultora Finsoport recordó los períodos que van del 83-85 y del 88-89, justo antes de que se desatara la hiperinflación.
“Había mucha emisión para cerrar la brecha”, comparó el ex funcionario.
Todesca consideró que el Rodrigazo fue producto de la ideología ultraliberal de Ricardo Zinn, el verdadero cerebro detrás del ajuste. La medida llevó a un frenazo de la actividad económica, que pasó de crecer 5,4% en 1974 a caer 0,6% en 1975, mientras la inflación se aceleraba al 777%.
Leyendo la prensa burguesa se puede llegar a pensar que Isabel, López Rega, Gómez Morales y compañía, al timón del gobierno de la burguesía están sorteando los graves problemas que tiene el país y que 1975, será pródigo en frutos para todo el pueblo argentino. Pero si nos detenemos a observar seriamente la realidad, vemos que la crisis que aqueja al sistema capitalista dependiente es profunda, más aguda de lo que aflora a la superficie.
Es que la PROPAGANDA MENTIROSA se ha convertido en el arma principal a la que recurre el gobierno para engañar al pueblo. Claro que ya nadie le cree. Los burgueses mas optimistas están sobrecogidos por una gran incertidumbre acerca de 1975, los funcionarios gubernamentales están desesperados y no saben cómo solucionar los problemas, y burgueses liberales como Alsogaray opinan que "el mantenimie nto de esta política obligaría a emplear métodos dictatoriales o engendraría un verdadero caos."
Llega a tal punto la desesperación por encubrir el real estado de las cosas que hasta se piensa cambiar los índices de estadísticas para deformar aún más la verdad. Veamos cuáles son los síntomas que nos pintan aproximadamente la situación.
Durante 1974 se han gastado 500 millones de dólares en pago del PETROLEO adquirido al exterior, esto tiende a agravarse pues ha bajado la producción, aumenta la importación y lo que más se hace sentir en este sentido es el gran aumento del precio del petróleo en el mercado internacional.
Nuestro país importa, por ahora, el 48% de acero que se consume en la industria. De esa cantidad, el mayor, porcentaje proviene de Japón y la crisis mundial de desabastecimiento de de acero hacer sentir sus consecuencias principalmente sobre la industria siderúrgica nipona. Esta falta de materia prima puede afectar duramente a las industrias de nuestro país.
En nuestro artículo sobre el Plan Trienal, señalábamos la irracionalidad e irresponsabilidad del gobierno al fijar como meta en 1974-1975 12.000 toneladas de trigo, lo cual implicaría duplicar el área sembrada. En los hechos, ésta se ha mantenido estancada e inclusive, ha bajado algunos puntos. Esto tiene importancia por la gran incidencia de la AGRICULTURA en la economía de nuestro país.
Los GANADEROS se muestran muy disconformes, a pesar de las últimas concesiones del gobierno. Existe un serio pelig ro de llegar a una liquidación de vienes muy grande, sólo comparable a la de los últimos tiempos del gobierno de Illía.
Las IMPORTACIONES en general tienden a crecer, las EXPORTACIONES día a día se hacen más difíciles a causa del alza de los costos internos y otros factores. Esto acarreará inevitablemente nuevos desequilibrios en la balanza de pagos. La circulación monetaria "artificial", es decir dinero impreso por el Banco Cen tral sin respaldo, ha alcanzado en 1974 alrededor de 5 billones de pesos moneda nacional.
A estos serios problemas, se le suman otros no menos importantes como el de los precios, salarios y paritarias. Los PRECIOS aumentan día a día. El gobierno propagandisó y agitó acerca de que la inflación en 1974 se mantendría en cero. A fin de año la inflación llegó según cifras oficiales a 40,5%, y en muchísimos artículos ha superado el 100%. Para este año se prevé una inflación del 90%.
Es decir, que asistiremos en poco tiempo a una nueva ola de aumento de y tarifas oficiales, que abarcará la nafta y demás combustibles, teléfonos, electricidad, transportes (ya subió en parte) y otros bienes y servicios. Se acentuará al mismo tiempo el aumento generalizado de artículos de primera necesidad (pan, leche, aceites, carnes, etc.)
Con respecto a las paritarias, éstas sitúan al gobierno en una verdadera encrucijada. Tarde o temprano se verán obligados a llamar a paritarias. Si se cede un aumento como quiere Gómez Morales (entre el 15 y el 20%) aumentará aún más la indignación popular que difícilmente soporte el gobierno. Si se le arranca aumentos mayores, para absorber aunque sea en parte, el gran alza del costo de la vida, los empresarios presionarán al gobierno para que financie los aumentos y esto acarrearía mayor inflación, nuevo s aumentos, y la carrera de nunca acabar, pero que para desgracia del pueblo siempre puntean los precios en detrimento de los salarios.
Si a esta situación crudamente objetiva le sumamos los serios problemas de luchas intestinas por la rapiña habitual de todo gobierno burgués, expresadas hoy en la puja en el seno del FREJULI y en el mismo partido oficial, con ejemplos que vemos todos los días, inclusive en la prensa burguesa; emerge con nitidez que la burguesía, el gobierno de Isabel-López Rega, cada vez se siente más impotente, con problemas que en modo alguno podrán resolver. Y se agudizarán cada vez más. A lo sumo, pondrán parches y vendajes. Mientras una herida, se le abrirá otra.
Así vemos, por ejemplo después de cacarear mucho tiempo acerca de la independencia y del antiimperialismo, envió desesperadamente a Gómez Morales y su comitiva a mendigar dólares a los EE.UU. Lógicamente que los financistas yanquis por cada diez dólares le exigirán diez nuevas concesiones. Y el gobierno cederá.
El Rodrigazo comenzó cuando el ministro de Economía Celestino Rodrigo hizo un brutal ajuste en el tipo de cambio y las tarifas, que venían atrasadas. Devaluó el peso un 160% frente al dólar comercial y un 100% frente al financiero, mientras los servicios públicos subían 100% y los combustibles 180%. Los salarios, mientras tanto, se restringían a alzas del 80%.
Como consecuencia de esto, la inflación se disparó y el gobierno tuvo que homologar subas salariales del 180%.
Los números recolectados en un trabajo del Estudio Bein muestran que aún no se llegó a ese límite. En 1975, el déficit primario era del 5,7% del producto y el financiero de 6,7%. La inflación al momento del anuncio era del 80% anual, las reservas ni siquiera alcanzaban para cubrir 2 meses de importaciones y la balanza comercial representaba un rojo de casi 3 puntos en el PBI.
“La situación actual se parece más a la década del 80’, justo antes del plan Austral, o en el momento donde este se desestabilizó”, comentó a LPO el economista Jorge Todesca. Así, el titular de la consultora Finsoport recordó los períodos que van del 83-85 y del 88-89, justo antes de que se desatara la hiperinflación.
“Había mucha emisión para cerrar la brecha”, comparó el ex funcionario.
Todesca consideró que el Rodrigazo fue producto de la ideología ultraliberal de Ricardo Zinn, el verdadero cerebro detrás del ajuste. La medida llevó a un frenazo de la actividad económica, que pasó de crecer 5,4% en 1974 a caer 0,6% en 1975, mientras la inflación se aceleraba al 777%.
Leyendo la prensa burguesa se puede llegar a pensar que Isabel, López Rega, Gómez Morales y compañía, al timón del gobierno de la burguesía están sorteando los graves problemas que tiene el país y que 1975, será pródigo en frutos para todo el pueblo argentino. Pero si nos detenemos a observar seriamente la realidad, vemos que la crisis que aqueja al sistema capitalista dependiente es profunda, más aguda de lo que aflora a la superficie.
Es que la PROPAGANDA MENTIROSA se ha convertido en el arma principal a la que recurre el gobierno para engañar al pueblo. Claro que ya nadie le cree. Los burgueses mas optimistas están sobrecogidos por una gran incertidumbre acerca de 1975, los funcionarios gubernamentales están desesperados y no saben cómo solucionar los problemas, y burgueses liberales como Alsogaray opinan que "el mantenimie nto de esta política obligaría a emplear métodos dictatoriales o engendraría un verdadero caos."
Llega a tal punto la desesperación por encubrir el real estado de las cosas que hasta se piensa cambiar los índices de estadísticas para deformar aún más la verdad. Veamos cuáles son los síntomas que nos pintan aproximadamente la situación.
Durante 1974 se han gastado 500 millones de dólares en pago del PETROLEO adquirido al exterior, esto tiende a agravarse pues ha bajado la producción, aumenta la importación y lo que más se hace sentir en este sentido es el gran aumento del precio del petróleo en el mercado internacional.
Nuestro país importa, por ahora, el 48% de acero que se consume en la industria. De esa cantidad, el mayor, porcentaje proviene de Japón y la crisis mundial de desabastecimiento de de acero hacer sentir sus consecuencias principalmente sobre la industria siderúrgica nipona. Esta falta de materia prima puede afectar duramente a las industrias de nuestro país.
En nuestro artículo sobre el Plan Trienal, señalábamos la irracionalidad e irresponsabilidad del gobierno al fijar como meta en 1974-1975 12.000 toneladas de trigo, lo cual implicaría duplicar el área sembrada. En los hechos, ésta se ha mantenido estancada e inclusive, ha bajado algunos puntos. Esto tiene importancia por la gran incidencia de la AGRICULTURA en la economía de nuestro país.
Los GANADEROS se muestran muy disconformes, a pesar de las últimas concesiones del gobierno. Existe un serio pelig ro de llegar a una liquidación de vienes muy grande, sólo comparable a la de los últimos tiempos del gobierno de Illía.
Las IMPORTACIONES en general tienden a crecer, las EXPORTACIONES día a día se hacen más difíciles a causa del alza de los costos internos y otros factores. Esto acarreará inevitablemente nuevos desequilibrios en la balanza de pagos. La circulación monetaria "artificial", es decir dinero impreso por el Banco Cen tral sin respaldo, ha alcanzado en 1974 alrededor de 5 billones de pesos moneda nacional.
A estos serios problemas, se le suman otros no menos importantes como el de los precios, salarios y paritarias. Los PRECIOS aumentan día a día. El gobierno propagandisó y agitó acerca de que la inflación en 1974 se mantendría en cero. A fin de año la inflación llegó según cifras oficiales a 40,5%, y en muchísimos artículos ha superado el 100%. Para este año se prevé una inflación del 90%.
Es decir, que asistiremos en poco tiempo a una nueva ola de aumento de y tarifas oficiales, que abarcará la nafta y demás combustibles, teléfonos, electricidad, transportes (ya subió en parte) y otros bienes y servicios. Se acentuará al mismo tiempo el aumento generalizado de artículos de primera necesidad (pan, leche, aceites, carnes, etc.)
Con respecto a las paritarias, éstas sitúan al gobierno en una verdadera encrucijada. Tarde o temprano se verán obligados a llamar a paritarias. Si se cede un aumento como quiere Gómez Morales (entre el 15 y el 20%) aumentará aún más la indignación popular que difícilmente soporte el gobierno. Si se le arranca aumentos mayores, para absorber aunque sea en parte, el gran alza del costo de la vida, los empresarios presionarán al gobierno para que financie los aumentos y esto acarrearía mayor inflación, nuevo s aumentos, y la carrera de nunca acabar, pero que para desgracia del pueblo siempre puntean los precios en detrimento de los salarios.
Si a esta situación crudamente objetiva le sumamos los serios problemas de luchas intestinas por la rapiña habitual de todo gobierno burgués, expresadas hoy en la puja en el seno del FREJULI y en el mismo partido oficial, con ejemplos que vemos todos los días, inclusive en la prensa burguesa; emerge con nitidez que la burguesía, el gobierno de Isabel-López Rega, cada vez se siente más impotente, con problemas que en modo alguno podrán resolver. Y se agudizarán cada vez más. A lo sumo, pondrán parches y vendajes. Mientras una herida, se le abrirá otra.
Así vemos, por ejemplo después de cacarear mucho tiempo acerca de la independencia y del antiimperialismo, envió desesperadamente a Gómez Morales y su comitiva a mendigar dólares a los EE.UU. Lógicamente que los financistas yanquis por cada diez dólares le exigirán diez nuevas concesiones. Y el gobierno cederá.