Final feliz para el fan cordobés que se tatuó mal la firma de Pablo Lescano ¿qué pasó?
El fanático cordobés al que le grabaron la filma falsa del músico pudo corregir el error gracias a la intervención de su ídolo. Los detalles, en esta nota.
Poco después del bochorno en las redes que sufrió Diego Andrés Rivera por tatuarse la firma trucha de Pablo Lescano, el líder de Damas Gratis se comunicó con él y le ofreció la reparación del error, con un regalo que incluyó una visita al tatuador personal del músico y una invitación a que lo acompañe en su gira por la noche porteña.
El final no podía ser más feliz para el cordobés, que pasó de ser el hazmerreír de las redes sociales a recibir los privilegios de acompañar a su ídolo en la intimidad de su gira de conciertos. Rivera, que en mayo pasado había subió una foto de su espalda, con el tatuaje de la supuesta firma de Lescano, fue desmentido por el mismísimo líder de Damas Gratis, lo que generó una catarata de comentarios, convirtió el intercambio de tuits en noticia y de ahí pasó a la fama gracias a la respuesta solidaria del músico. “¡Te cagaron! ¡Esa no es mi firma!”, le había escrito Lescano, a lo que Rivera contestó con un “Uhhh no me digas”.
Lo que siguió fue pura empatía y enseguida arreglaron para que el cordobés viaje a Buenos Aires. Lescano llevó a su admirador a que su tatuador arregle la estafa y le hiciera la firma auténtica debajo del dibujo con el que tapó la falsa. Después, lo invitó a que lo acompañe a algunos boliches de Buenos Aires, entre ellos el de Juan Román Riquelme, junto a quien se sacó una foto que subió enseguida a su cuenta. Un error convertido en el mejor acierto.
El fanático cordobés al que le grabaron la filma falsa del músico pudo corregir el error gracias a la intervención de su ídolo. Los detalles, en esta nota.
Poco después del bochorno en las redes que sufrió Diego Andrés Rivera por tatuarse la firma trucha de Pablo Lescano, el líder de Damas Gratis se comunicó con él y le ofreció la reparación del error, con un regalo que incluyó una visita al tatuador personal del músico y una invitación a que lo acompañe en su gira por la noche porteña.
El final no podía ser más feliz para el cordobés, que pasó de ser el hazmerreír de las redes sociales a recibir los privilegios de acompañar a su ídolo en la intimidad de su gira de conciertos. Rivera, que en mayo pasado había subió una foto de su espalda, con el tatuaje de la supuesta firma de Lescano, fue desmentido por el mismísimo líder de Damas Gratis, lo que generó una catarata de comentarios, convirtió el intercambio de tuits en noticia y de ahí pasó a la fama gracias a la respuesta solidaria del músico. “¡Te cagaron! ¡Esa no es mi firma!”, le había escrito Lescano, a lo que Rivera contestó con un “Uhhh no me digas”.
Lo que siguió fue pura empatía y enseguida arreglaron para que el cordobés viaje a Buenos Aires. Lescano llevó a su admirador a que su tatuador arregle la estafa y le hiciera la firma auténtica debajo del dibujo con el que tapó la falsa. Después, lo invitó a que lo acompañe a algunos boliches de Buenos Aires, entre ellos el de Juan Román Riquelme, junto a quien se sacó una foto que subió enseguida a su cuenta. Un error convertido en el mejor acierto.