La respuesta de Federico Sturzenegger
24 feb 2014
Agregado por: Domingo Cavallo
Federico Sturzenegger me envió por mail su respuesta a mi comentario sobre su libro. La quiero compartir con los seguidores de mi blog. Yo le respondí, textualmente lo siguiente: “Entiendo muy bien tus respuestas, pero todavía pienso que en todo tu análisis no tenés suficientemente en cuenta el valor de la convertibilidad monetaria, en el sentido de que la gente pueda sentir que no se la inhibe de proteger el valor de su trabajo y de sus ahorros al obligarla a utilizar una moneda a través de la cual le harán pagar el impuesto inflacionario. Estoy escribiendo un libro corto sobre este tema, porque creo que será una cuestión muy relevante, tanto para los próximos dos años como para que aumenten las chances de éxito del plan estabilizador y de reformas económicas de un próximo gobierno. Justamente, en la parte final del libro utilizo esta cita tuya del articulo que escribieron con Rudy Dornbusch en 1990:”
“Una alternativa radical para países como Argentina y Perú, cuyos gobiernos son administrativa y políticamente débiles, es la adopción del Dólar como moneda nacional. Dejando de lado el señoreaje, si el presupuesto estuviera balanceado, esa movimiento podría disminuir dramáticamente los costos de la transición a una baja inflación que perdure. Aun cuando la pérdida de señoreaje tiene que ser tomada en cuenta seriamente, se puede sobrellevar. Argentina ya está casi completamente dolarizada. A menos que la gente espere que la estabilización se pueda lograr enseguida, trayendo consigo una de-dolarización, el argumento del señoreaje no es válido. Como se ilustra en la tabla 14, la continuidad de la dolarización en Bolivia sirve de ejemplo. El público ya tiene una alta proporción de sus disponibilidades transaccionales en dólares: el dinero local sirve sólo para transacciones menores. En el sistema bancario la dolarización avanza porque es la única forma plausible y segura de tener intermediación dentro del país (“on shore”)”.
“El paso decisivo sería prohibir cualquier emisión adicional de moneda doméstica, lo que permitiría que el stock existente de moneda local sirva para las necesidades transaccionales. Todo el sistema bancario debería funcionar basado en el Dólar, facilitando de esa forma la reasunción de las intermediación que puede ayudar al proceso de ajuste.”
“Es razonable que Argentina, con 20 años de inestabilidad extrema, pueda tener un futuro más brillante sin una moneda nacional. Este puede ser la estrategia de menor costo para superar expectativas muy arraigadas. El mismo argumento se aplica a Perú, donde la dolarización está muy extendida. Sin duda, la distancia a una dolarización completa es mucho más corta que la distancia a una moneda nacional sana”.
24 feb 2014
Agregado por: Domingo Cavallo
Federico Sturzenegger me envió por mail su respuesta a mi comentario sobre su libro. La quiero compartir con los seguidores de mi blog. Yo le respondí, textualmente lo siguiente: “Entiendo muy bien tus respuestas, pero todavía pienso que en todo tu análisis no tenés suficientemente en cuenta el valor de la convertibilidad monetaria, en el sentido de que la gente pueda sentir que no se la inhibe de proteger el valor de su trabajo y de sus ahorros al obligarla a utilizar una moneda a través de la cual le harán pagar el impuesto inflacionario. Estoy escribiendo un libro corto sobre este tema, porque creo que será una cuestión muy relevante, tanto para los próximos dos años como para que aumenten las chances de éxito del plan estabilizador y de reformas económicas de un próximo gobierno. Justamente, en la parte final del libro utilizo esta cita tuya del articulo que escribieron con Rudy Dornbusch en 1990:”
“Una alternativa radical para países como Argentina y Perú, cuyos gobiernos son administrativa y políticamente débiles, es la adopción del Dólar como moneda nacional. Dejando de lado el señoreaje, si el presupuesto estuviera balanceado, esa movimiento podría disminuir dramáticamente los costos de la transición a una baja inflación que perdure. Aun cuando la pérdida de señoreaje tiene que ser tomada en cuenta seriamente, se puede sobrellevar. Argentina ya está casi completamente dolarizada. A menos que la gente espere que la estabilización se pueda lograr enseguida, trayendo consigo una de-dolarización, el argumento del señoreaje no es válido. Como se ilustra en la tabla 14, la continuidad de la dolarización en Bolivia sirve de ejemplo. El público ya tiene una alta proporción de sus disponibilidades transaccionales en dólares: el dinero local sirve sólo para transacciones menores. En el sistema bancario la dolarización avanza porque es la única forma plausible y segura de tener intermediación dentro del país (“on shore”)”.
“El paso decisivo sería prohibir cualquier emisión adicional de moneda doméstica, lo que permitiría que el stock existente de moneda local sirva para las necesidades transaccionales. Todo el sistema bancario debería funcionar basado en el Dólar, facilitando de esa forma la reasunción de las intermediación que puede ayudar al proceso de ajuste.”
“Es razonable que Argentina, con 20 años de inestabilidad extrema, pueda tener un futuro más brillante sin una moneda nacional. Este puede ser la estrategia de menor costo para superar expectativas muy arraigadas. El mismo argumento se aplica a Perú, donde la dolarización está muy extendida. Sin duda, la distancia a una dolarización completa es mucho más corta que la distancia a una moneda nacional sana”.