
Proletariados de todos los países, uníos,
por una sociedad sin clases, no tenéis
nada que perder más que vuestras
cadenas, tenéis un mundo qué ganar.
— Karl Marx y Friedrich Engels,
Manifiesto del partido comunista
por una sociedad sin clases, no tenéis
nada que perder más que vuestras
cadenas, tenéis un mundo qué ganar.
— Karl Marx y Friedrich Engels,
Manifiesto del partido comunista
Presentación del autor
Creo que debería iniciar este breve escrito presentándome: me llamo Enrique Ibarra; Soy de México, y tengo trece años. Antes que nada, cabe destacar, que, presuntamente, (digo presuntamente ya que, aunque no está confirmado por un especialista, mi coeficiente de espectro autista es de 47/50, y la media está en aproximadamente 35/50) padezco una enfermedad cerebral llamada Síndrome de Asperger, (sí, aquella que padece el personaje Sheldon Cooper), y es por eso que mi interés se enfoca en la macroeconomía, y también por lo mismo tengo tan buena ortografía y un muy alto coeficiente intelectual (perdonen mi vanidad).
Hace poco que, para conseguir eco de la frustración que me causaba este presunto síndrome,
empecé a escribir. Hice una texto sobre la dependencia del capitalismo y su crisis constante (y sin hegemonía ni colonización [ni colonización económica], que conste), pero sin buenos resultados. Aún así, mis amigos Vladimir y Abraham me han ayudado para no dejar de ser constante, y para seguir con esta locura. No espero que sea espectacular, pero me dijeron que el simple hecho de escribir una tésis es impresionante (sospecho que sólo para hacerme sentir mejor), les pido que porfavor lo reciban bien, recuerden que fue escrito por un discapacitado mental.

Sobre la tésis: objetivo y temas a tratar
Este texto inició primeramente como un tratado de economía política sobre las maneras de manipulación de la riqueza dentro del sistema capitalista, pero dentro del desarrollo se ha convertido en un desahogo de asfixiación de mitos acerca del socialismo científico (y del comunismo, que no es lo mismo, ni mucho menos). En la conclusión del tema, también toco temas importantes acerca de la administración del estado marxista, y el socialismo actual.
Resumido, estos son los temas que intentaré explicar de una manera simple, pero no simplista, ya que, como dicen los marxistas aún más “veteranos” que yo, resumir a Marx, además de un crimen, es una pérdida de tiempo.
• La teoría de la enajenación
• Mitos del marxismo
• La multiplicación del capital, y del capital ocioso
• El ¿Éxito? del socialismo actual
• Introdución a la redacción general de los precios
• El salario: ¿Cómo se determina?
Glosario
Aunque esta tésis está pensada para alguien que sepa lo básico de economía, aquí está
una lista de conceptos que se utilizarán dentro de ella.
Amortización: Los daños por amortización son aquellos que ocurren al momento de la
fabricación de una mercancía, como por ejemplo, desgaste en la maquinaria o en el
espacio de la fábrica.
Absolutismo: Aquí se utiliza este término como el sistema donde está prohibido que la
iniciativa privada haga de las suyas con el comercio.
Burocratización: Burocracia es lo contrario de Aristocracia ( “gobierno de los mejores”),
en ella, simplistamente, cualquiera puede hacerse político (incluso personas sin la menor
preparación).
Burguesía: Aquella clase media acomodada o que posea medios de producción.
Capital: Es aquel dinero que con ayuda de la fuerza de trabajo se multiplica.
Capital ocioso*: En este texto se refiere a aquel dinero en el que no es necesario utilizar la
mano de obra del trabajador para que el primero sea multiplicado, un ejemplo son las acciones, las inversiones en bolsa o al guardarse en el banco.
Conservadurismo: Ideología que aprueba el sistema capitalista, argumentando a que nada
cambie: todo está bien.
Insumo: Mano de obra.
Proletariado: Clase obrera sin medios de producción.
Dedicatoria
A Vladimir, por su comprensión y su amistad.
A Abraham, por su apoyo, su sarcasmo y su humor (que muchas veces no alcanzo a a entender)
A Cristina, por su entendimiento y su influencia
A Ariadna, porque con el simple hecho de existir me da fuerzas para seguir adelante (quizá unos cinco mil newtons).
A todas las personas que sufren con algun problema del espectro autista, les deseo un buen futuro, y recuerden: no están solos.
Y a los proletarios de todos los países que están sufriendo gracias al sistema actual, que también les digo: uníos.
Gracias por llegar a este punto, ahora empieza el escrito
Introducción
Todos sabemos que, dentro de la concepción marxista de la historia, el ciclo posterior al actual será el socialista, debido a que el capitalismo creó a su sepultero: el proletariado.
Pero nunca es bueno cruzarse de brazos y asumir que después de todo, el nuevo régimen lo remplazará, de una forma u otra; es necesario esforzarse por tener conocimiento de causa (pues, como dijo Marx “son los hombres los que hacen la historia y no al revés).
Este apartado busca analizar la causa de esta teoría [del materialismo histórico y materialismo dialéctico], y por qué y cómo el sistema socialista triunfará ante el burgués.
No es un secreto que el régimen de esclavitud llegó a su fin gracias a la revolución de los esclavos, debido a su miseria: miseria que el mismo esclavismo generó; otro claro ejemplo fue el feudalismo, que, de igual forma, creó a la clase que lo destruiría, la burguesía. Pero el imperialismo no sólo crea a su sepultero, sino que lo apoya y busca su salvación en él, sin importar que en cada una (las dos guerras mundiales, Corea, Vietnam...) le va peor.
El capitalismo, que, como vimos antes, creó al proletariado (que también lo destruiría), pero, ¿Cuándo se creo el proletariado? ¿acaso no existía hasta las épocas contemporáneas?, pues no, la cualidad principal de la clase proletaria es su falta de poseción relacionada con la elaboración de las mercancías, a diferencia de los antiguos artesanos de la Edad Media.
“Cada sistema cría en su seno el germen de su propia destrucción”
— Karl Marx
¿Cuál será el germen del sistema comunista? ¿la educación? ¿la fraternidad?, uno puede imaginarse cualquier cosa, pero podemos estar seguro de que pasará, que el comunismo formará parte del ciclo inevitable de la historia.
Pero, ¿por qué el régimen socialista derrocará al capitalismo?
Hay que tomar en cuenta que las teorías liberalistas se basaban en el antidespotismo, buscando un régimen donde el pueblo no fuera esclavizado por el estado y la iglesia, donde todos fueran iguales ante la ley, (¿dónde se ha logrado esto?) y donde no se concentrara el poder, todo esto poniendo como base el principio de la libertad, pero el error fue dejar que la iniciativa privada tomara importancia en el mercado, generando un sistema donde el trabajador no tiene nada, excepto la obligación de venderse para los beneficios del burgués (que, en el capitalismo, tiene la misma importancia que el estado, con el que comparte las ganancias [y la corrupción, como en México]).
Un sistema donde el hombre (rico) tiene la libertad de decidir a quién explotar.
ESO ES EL LIBERALISMO.
La teoría de la enajenación:
La propiedad privada y su utilización para la transformación del capital
Uno de los mitos más grandes que han surgido sobre el sistema socialista es acerca de la abolición de la propiedad privada: en el socialismo no existe la propiedad privada. Pero esto no se aplica -como nos quizo hacer creer el macartismo anticomunista- a los bienes propios de un individuo y sus poseciones de uso personal, sino a la propiedad privada SOBRE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN. Muchos economistas del conservadurismo asumen que este tipo de medidas sólo buscan facilitar la burocratización de las ganancias, y aumentar el poder de los “gobiernos dictadoriales y absolutistas”. Sin embargo, éstas pueden ayudar al despegue económico, como ha sucedido en numerosos países capitalistas, inspirando un sinfín de reformas, como el control de precios o las empresas nacionales, en Rusia, Francia, Alemania, como en los mismos Estados Unidos.
La abolición de la propiedad privada surge de la teoría de la plusvalía, escrita por Karl Marx. En ella, se explica que los capitalistas no sólo han extendido la propiedad privada sobre los bienes inmuebles, la maquinaria (e incluso sobre los obreros...) sino también a las GANANCIAS que los proletarios generan con y en ellas.
Cuando un trabajador fabrica una mercancía, recibe un salario equivalente a la fuerza de trabajo que proveyó, en cambio, el burgués se queda con la fabricación, con la que podrá multiplicar su capital.
El capital, explica Marx:
“Es el dinero que se invierte en una materia prima, y, con ayuda del obrero, se transforma en una mercancía, la cual se vende y se convierte de nuevo en dinero, pero en mayor cantidad”
Muchas personas, generalmente con poco conocimiento sobre economía política asumen que este proceso es justo, debido a que el burgués es el inversor, y el proletariado sólo apoya en una parte; utilizando este razonamiento, se concluye que la fuerza de trabajo es una mercancía como cualquiera, que el capitalista compra y consume, para ahorrarse el trabajo de hacerlo él mismo, por eso, en vez de fabricarlo él, la compra al obrero como si fuera de él, ya que ya la pagó, por lo tanto, el burgués es el legítimo dueño, lo cual es una ideología falsa, inconcreta y aristocrática, donde el “mejor” y el más “fuerte” compra a los obreros como si fueran cosas exponiéndose en el supermercado, como si fueran máquinas o materia prima para multiplicar su capital. Para comprender mejor la concepción marxista acerca de esta situación es necesario analizar el sistema monetario.
El sistema monetario surge de la ley de la oferta y la demanda, Marx lo separa en tres puntos
• Vendedor contra vendedor
• Comprador contra comprador
• Comprador contra vendedor
El primer punto disminuye los precios, pues las mercancías que reciban un relativo precio bajo tendrán ventaja de aprobación de los consumidores.
El segundo punto aumenta los precios, ya que existen distintos compradores, y ellos están dispuestos a pagar (un ejemplo muy ilustrativo son los productos de la industria informática, que, al aparecer uno más innovador en el mercado, los antiguos se devalúan).
El tercer punto depende de los dos anteriores.
Sin embargo esta regla no es absoluta, ya que, al momento de introducir un artículo al mercado nisiquiera los comerciantes pueden escribir los precios, porque generalmente ya lo tienen, se les determinó en la bolsa de valores.
Lógicamente, se utilizaron distintos criterios para decidirlos, pero los expertos indican que principal y casi exclusivamente se redujeron al tiempo en que tarda en producirse la mercancía.
Otro factor que influye crucialmente es el costo y calidad de cada uno de los miembros de la elaboración (los estudios del trabajador, los daños por amortización, la calidad de la materia prima...): los gastos que se invirtieron en al fabricarlo.
En total son tres los puntos finales de la determinación general de los precios.
• La ley de la oferta y la demanda
• El tiempo dedicado a la producción
• Los gastos invertidos en la elaboración
Pero, ¿qué es el salario? ¿cómo se determina?; Ésta no es una labor muy sencilla, ya que, a pesar de que el salario depende de ciertos factores, no se rige por un valor fijado o impuesto.
Muchas veces no se refleja completa y exclusivamente en las horas de la jornada, ni únicamente en los estudios, ni sólo se enfoca en la utilidad que le podría proporcionar su trabajo al consumidor, sino que, como se dijo anteriormente, la fuerza de trabajo es una mercancía, y depende abiertamente de las ganancias potenciales que podría generar al burgués.
Sin embargo, utilizando la fórmula de la transformación del capital, éste se multiplican, junto con las ganancias potenciales. Ahora el capitalista hace más dinero, pero éste no va a los dos lados, como es lógico y natural, sino que la propiedad privada obiga a aquel que no tiene medios a venderse a otro más opulento para los beneficios del burgués: todo lo corrompe, la moral, la religión, las costumbres... Porque todo se mide en una cosa: EL DINERO.
Algunas personas señalan un error en esta teoría ya que, (utilizando de nuevo la lógica liberalista) aumentando el capital, también aumenta la inversión en la materia prima, que, a la larga, generaría más empleos, y todos felices. Pero hay que recordar que dentro de las prioridades del sistema de libre empresa está el gastar lo mínimo posible en la elaboración, y, al existir dinero para la inversión, lo más rentable sería un incremento producción. Aunque también existe otra alternativa que sería el capital ocioso, al que recurren los inversionistas y accionistas, para aumentar constantemente su dinero sin tener que trabajar.
Los economistas burgueses han tratado de buscar, sin éxito, su salvación dentro del capitalismo, sólo alargando su fin. Por ejemplo, una idea popular aparentemente ideada por proletariados dicta que, aumentando los salarios, acaba toda la represión y la crisis, pero Marx (sin utilizar eufemismos) no se tragó ese cuento capitalista.
Un albañil, por ejemplo, construye una vivienda para el burgués, pero este último será el propietario del edificio, junto con las ganancias que genere de ahora en adelante, aunque gane más, aunque gane lo doble, su situación no cambiará, su estatus no pasará de clase explotada, sólo eliminando esta división, se podría mejorar la sociedad, al trabajar para él, sólo está haciendo más poderosa a la clase alta, ya que se le está utilizando para sus propios fines (dígase esclavitud disfrazada de antidespotismo), Marx sólo ve una salida para el proletariado: LA UNIÓN.
Lógicamente, el régimen burgués ha visto la amenaza y se ha puesto a la defensiva, tratando de distribuir una falsa imagen de la miseria de países como Cuba o Nicaragua, países de los cuales su miseria fue causada por el mismo capitalismo. Citando a un activista australiano:
“Todo lo que temíamos del comunismo, que perderíamos nuestras casas y nuestros salarios, y nos obligarían a trabajar una eternidad por escasos salarios, sin tener voz en el sistema, se ha convertido en una realidad bajo el capitalismo”
— Jeff Sparrow.
Aún así, aquí hay algunas cifras del actual socialismo “absolutista”:
— Cuba: mayor tasa de matrícula universitaria, según la UNESCO, cuerpo de la ONU, cuya cede se encuentra en EEUU
— Cuba, el único país latinoamericano sin desnutrición infantil, según la UNICEF, también cuerpo de la ONU
— Venezuela, disminución de la pobreza del 50% al 27%, confirmada nada más y nada menos que por la CIA, organización que trató de asesinar casi setecientas veces a Fidel Castro hasta 2007.
Sin embargo, nuestro país, México, cuyo consumo se ha visto influenciado por la publicidad de la frontera con Estados Unidos, que, con ayuda de PRI, PAN y equivalentes, nos ha obligo a toda América a seguir un modelo de economía capitalista y dependiente... Y nos ha ido peor que a los cangrejos mírelo por usted mismo:
1 de cada 3 mexicanos es analfabeto
1 de cada 3 no come pan de trigo
1 de cada 4 no consume leche, carne ni huevos
4 de cada 10 no usan zapatos
4 de cada 10 niños no tienen escuela
1 de cada 2 no lee periódicos
1 de cada 2 está desnutrido
1 de cada 2 no participa en elecciones
4 de cada 5 familias ganan menos de MIL pesos mensuales¹
¿LE SEGUIMOS AL CAPITALISMO?
¹ Un dólar americano equivale a aproximadamente 12.5 pesos mexicanos-

Bibliografía de datos:
UNICEF, Cuba:
UNESCO, Cuba: http://www.cubadebate.cu/noticias/2010/09/20/cuba-el-pais-del-mundo-con-mayor-tasa-de-matricula-universitaria-segun-la-unesco
CIA, Venezuela: http://www.aporrea.org/actualidad/n152754.html , (apartado <People and Society>)
Datos nacionales de México: La trukulenta historia del kapitalismo, Eduardo del Río, Rius, Editorial Grijalbo, LOS DATOS PUEDEN NO SER ACTUALES.
Bibliografía complementaria
El capital, Karl Marx
Diferencia de la filosofía de la naturaleza de Demócrito y Epicuro, Karl Marx
Marx para principiantes, Rius
La trukulenta historia del kapitalismo, Rius
Filosofía para principiantes, Rius
Tésis sobre Feuerbach, Karl Marx
Economía al alcance de todos, Rius
Manifiesto del partido comunista, Marx—Engels.