El presidente uruguayo sostuvo que las relaciones con Argentina están “obturadas” y que el gobierno argentino tiene un proyecto al estilo de 1960.
El presidente de Uruguay, José “Pepe” Mujica, afirmó hoy que las relaciones con la Argentina “están obturadas” y agregó que el gobierno argentino “tiene derecho a tener un proyecto al estilo de 1960”, pero aseguró que con eso “se va encerrando más” en los problemas.
El mandatario uruguayo también hizo referencia al conflicto por la planta de celulosa UPM-Botnia, defendió la gestión ambiental de la empresa de capitales finlandeses, y afirmó que Argentina “tiene papeleras del año del ‘ñaupa’, de las que contaminan”. Durante una entrevista con el diario chileno El Mercurio, Mujica afirmó que la crisis actual entre ambos países “es más dura” que cuando dijo “esta vieja es peor que el tuerto”, en referencia a Cristina Fernández.
Argentina “tiene derecho a tener un proyecto al estilo de 1960”, aunque aseguró que con eso “creen solucionar los problemas, pero se van encerrando más”, señaló el mandatario uruguayo.
Mujica fue contundente en la necesidad de Uruguay de ser “un país rigurosamente abierto”, en contraposición con las trabas comerciales impuestas por Argentina desde hace un tiempo.
“Pensar en Uruguay como un país autosuficiente es rayar en la locura. Nadie, grandes países, ni mucho menos un pequeño país, puede hacerlo”, aseveró.
En ese marco, dijo que “estamos complicados con Argentina, que es un mercado importante”, al igual que el turismo entre ambos países, aunque aseguró que “a los argentinos les gusta venir a Uruguay”, pese a que ahora “las condiciones son cada vez más difíciles”.
Con respecto al resurgimiento del conflicto por las pasteras, tras la autorización del aumento de la producción a UPM-Botnia, el ex tupamaro aseguró que tomó la decisión “porque es importante para Uruguay”, y resaltó que tiene “la obligación de pelear por ello para mi país”.
De todas formas, Mujica minimizó las quejas argentinas sobre la contaminación del Río de La Plata: “Ellos tienen papeleras, y las tienen que cambiar porque son de la época del ‘ñaupa’. Son de las que dañan el medioambiente”, aseveró.
Confían destrabar el comercio
El ministro de Industria, Energía y Minería de Uruguay, Roberto Kreimerman, aseguró que confía en que se podrá reencauzar las negociaciones comerciales con Argentina, aunque estimó que el vínculo nunca será como antes de las trabas aplicadas por el gobierno argentino.
El funcionario expresó que “la dependencia de Argentina es menor por decantación, no por voluntad” y desechó la posibilidad de que Uruguay aplique “medidas espejo”.
Los industriales uruguayos se quejan de las trabas al ingreso de sus productos a la Argentina y estiman que el déficit comercial bilateral para su país se ubica en unos 1.200 millones de dólares.
“El daño que produce Argentina es grave y hay algunas empresas que no la están pasando bien”, manifestó hace unos días el vicepresidente de la Cámara de Industrias de Uruguay, Gabriel Murara.
Kreimerman indicó que “hay 32 millones de dólares de declaraciones juradas anticipadas de importación que están ‘trancadas’ con la Argentina”.
Kreimerman precisó que los rubros que más se vieron afectados por las trabas son “papel, vestimenta y alimentos”, producto de la “competencia interna” que presenta su producción, y reconoció que “no hay demasiados problemas y seguimos exportando bien en autopartes”.
El funcionario uruguayo remarcó que “está claro que la disposición es a negociar (con Argentina) desde una defensa de nuestra posición” asumida por la gestión de José Mujica.