Jorge recorría en bicicleta los caminos rurales que rodean a Balcarce cuando el horror se le presentó al costado de su ruta. Sin querer y sin previo aviso se topó con 60 animales muertos, los cuerpos mostraban aun el sufrimiento.
Sin cuero y con las marcas dejadas por su sangre, 60 zorros yacían al costado del camino. El dolor se manifestaba en la pose de los cuerpos, mostrando como algunos intentaron pararse o escapar después del ataque.
Jorge Galello es Consejero Escolar y por pasión se dedica al ciclismo. El sábado pasado salió a recorrer los alrededores de Balcarce con un grupo de amigos. A su regreso se topó con los cuerpos de los animales: “Íbamos por un camino que hacía mucho no hacía. El lugar está en bajada, entonces no nos dimos cuenta. Cuando vas rápido no podés mirar más allá de la rueda. Cuando volvía, al ser en subida, iba despacio y vi los animales tirados. Pensé que serían liebres entonces me bajé para acercarme”, relató
“Fue horrible. Yo no soy proteccionista, ni nada, pero le tengo cariño a los animales. Me dio mucho dolor. Es común toparse con liebres tiradas, pero no así, tantos. Están negros por la putrefacción, no había olor porque acá hace mucho frío, y dicen que la carne del zorro es fea, por eso ninguna alimaña los comió”, destacó Galello. No los contó, pero supo después que eran 60 zorros, que por como se los encontró, fueron despellejados vivos. El precio de su piel justificó la matanza.
“Llegué a mi casa horrorizado. Le mostré las fotos a mi mujer, a mi hijo, y me aconsejaron subirlo a Facebook. En media hora tenía 250 compartidos, y tengo menos de 100 amigos”. El dolor se transmitió de muro a muro.
“En Balcarce hay un revuelo bárbaro. Ya actuó el Concejo Deliberante, el ejecutivo y hay una denuncia en la fiscalía. Sabemos que se matan zorros, la legislación los ampara, pero esto de pavonearlo así, pensamos que es intencional. Una disputa entre cazadores... no sabemos el por qué de este horror”, finalizó Jorge.
Las fotos de Jorge dieron vuelta la web y llegaron a una página que junta firmas para prohibir estos actos. Empero, muchos proteccionistas confundieron la fisonomía de los zorros con galgos y el reclamo se desvió. Por el momento, Jorge y su familia esperan las acciones de la justicia de Balcarce para saber qué pasó con los zorros.

Sin cuero y con las marcas dejadas por su sangre, 60 zorros yacían al costado del camino. El dolor se manifestaba en la pose de los cuerpos, mostrando como algunos intentaron pararse o escapar después del ataque.
Jorge Galello es Consejero Escolar y por pasión se dedica al ciclismo. El sábado pasado salió a recorrer los alrededores de Balcarce con un grupo de amigos. A su regreso se topó con los cuerpos de los animales: “Íbamos por un camino que hacía mucho no hacía. El lugar está en bajada, entonces no nos dimos cuenta. Cuando vas rápido no podés mirar más allá de la rueda. Cuando volvía, al ser en subida, iba despacio y vi los animales tirados. Pensé que serían liebres entonces me bajé para acercarme”, relató
“Fue horrible. Yo no soy proteccionista, ni nada, pero le tengo cariño a los animales. Me dio mucho dolor. Es común toparse con liebres tiradas, pero no así, tantos. Están negros por la putrefacción, no había olor porque acá hace mucho frío, y dicen que la carne del zorro es fea, por eso ninguna alimaña los comió”, destacó Galello. No los contó, pero supo después que eran 60 zorros, que por como se los encontró, fueron despellejados vivos. El precio de su piel justificó la matanza.
“Llegué a mi casa horrorizado. Le mostré las fotos a mi mujer, a mi hijo, y me aconsejaron subirlo a Facebook. En media hora tenía 250 compartidos, y tengo menos de 100 amigos”. El dolor se transmitió de muro a muro.
“En Balcarce hay un revuelo bárbaro. Ya actuó el Concejo Deliberante, el ejecutivo y hay una denuncia en la fiscalía. Sabemos que se matan zorros, la legislación los ampara, pero esto de pavonearlo así, pensamos que es intencional. Una disputa entre cazadores... no sabemos el por qué de este horror”, finalizó Jorge.
Las fotos de Jorge dieron vuelta la web y llegaron a una página que junta firmas para prohibir estos actos. Empero, muchos proteccionistas confundieron la fisonomía de los zorros con galgos y el reclamo se desvió. Por el momento, Jorge y su familia esperan las acciones de la justicia de Balcarce para saber qué pasó con los zorros.
