Ayudarán en las tareas de rescate y asistencia humanitaria; Canadá y Reino Unido, entre otras potencias mundiales, también mandarán refuerzos
Tras la severa y extensa destrucción que causó el tifón Haiyan en Filipinas durante la última semana, los gobiernos de distintas potencias, entre ellas Estados Unidos, anunciaron que enviarán aviones, alimentos, agua, y efectivos militares.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, ordenó el desplazamiento del portaaviones USS George Washington, que cargará 80 aviones, así como el envío de 5000 efectivos a la zona afectada, para ayudar en las tareas de rescate y asistencia humanitaria tras el paso del tifón. Se espera que lleguen a Filipinas en las próximas 48 a 72 horas, informó en un comunicado el portavoz del Pentágono, George Little.
unto a él llegarán otros cinco barcos de la Armada: los cruceros USS Antietam y USS Cowpens, el destructor USS Mustin, el navío con suministros USNS Charles Drew y el destructor USS Lassen. Este último llegará antes, puesto que ya partió el domingo hacia la región. A bordo del portaaviones se encuentra el conjunto de aeronaves Carrier Air Wing Five (CVW-5), especializada en funciones como las tareas de rescate.
Por su parte, el Reino Unido enviará un destructor y un avión de transporte militar, anunció el primer ministro británico David Cameron. Londres desbloqueará también una ayuda de 10 millones de libras (12 millones de euros).
Canadá también se suma a las ayudas. En rueda de prensa, el ministro de Relaciones Exteriores, John Baird dijo que su gobierno mandó un equipo de entre 35 a 50 rescatistas militares a bordo de un aparato C-17 para participar en las operaciones de emergencia.
Se sumaron también los gobiernos de Ecuador, Chile, Italia, Costa Rica, República Dominicana, entre otros.
Mientras tanto, el papa Francisco decidió una efectuar "primera contribución" de 150.000 dólares de ayuda a la población filipina azotada; la Organización Mundial de la Salud (OMS) envió un cargamento de medicinas para cubrir las necesidades básicas de 120.000 personas durante un mes y suministros para 400 intervenciones quirúrgicas.
Tras la severa y extensa destrucción que causó el tifón Haiyan en Filipinas durante la última semana, los gobiernos de distintas potencias, entre ellas Estados Unidos, anunciaron que enviarán aviones, alimentos, agua, y efectivos militares.
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, ordenó el desplazamiento del portaaviones USS George Washington, que cargará 80 aviones, así como el envío de 5000 efectivos a la zona afectada, para ayudar en las tareas de rescate y asistencia humanitaria tras el paso del tifón. Se espera que lleguen a Filipinas en las próximas 48 a 72 horas, informó en un comunicado el portavoz del Pentágono, George Little.
unto a él llegarán otros cinco barcos de la Armada: los cruceros USS Antietam y USS Cowpens, el destructor USS Mustin, el navío con suministros USNS Charles Drew y el destructor USS Lassen. Este último llegará antes, puesto que ya partió el domingo hacia la región. A bordo del portaaviones se encuentra el conjunto de aeronaves Carrier Air Wing Five (CVW-5), especializada en funciones como las tareas de rescate.
Por su parte, el Reino Unido enviará un destructor y un avión de transporte militar, anunció el primer ministro británico David Cameron. Londres desbloqueará también una ayuda de 10 millones de libras (12 millones de euros).
Canadá también se suma a las ayudas. En rueda de prensa, el ministro de Relaciones Exteriores, John Baird dijo que su gobierno mandó un equipo de entre 35 a 50 rescatistas militares a bordo de un aparato C-17 para participar en las operaciones de emergencia.
Se sumaron también los gobiernos de Ecuador, Chile, Italia, Costa Rica, República Dominicana, entre otros.
Mientras tanto, el papa Francisco decidió una efectuar "primera contribución" de 150.000 dólares de ayuda a la población filipina azotada; la Organización Mundial de la Salud (OMS) envió un cargamento de medicinas para cubrir las necesidades básicas de 120.000 personas durante un mes y suministros para 400 intervenciones quirúrgicas.