La historia que anda dando vueltas por internet es que un Americano con mucho dinero se decide retirar a portugal para jubilarse, y compra una casa desierta, que tiene un enorme galpon. Detras de unas puertas cerradas con candados, habia mas de 200 autos clasicos llenos de polvo, que el dueño anterior compro antes de morir, y no los heredó nadie.
Suena muy lindo, pero no es la verdadera historia...
La verdad es que el dueño del galpón, era un vendedor de autops clasicos, que compró todos los clasicos que consiguió, para poder restaurarlos.
Hace un tiempo corrió por la web la noticia de un inversor estadounidense que había comprado una vieja finca en Portugal que incluía una gran sorpresa; aseguraba que detrás de la casa encontró un granero con sus puertas cerradas (se llegó a decir que soldadas) y que, al abrirlas, se topó con una colección de unos 180 (y hasta más de 200) autos clásicos abandonados por el anterior dueño, ya fallecido.
Las fotos mostraban una colección con ejemplares de Porsche, Alfa Romeo, Ferrari, Mercedes-Benz y Lancia, entre otras marcas, cubiertos de tierra y excremento de aves.
Todo sonaba muy romántico, los mensajes de envidia para el afortunado comprador de la finca se propagaron rápidamente pero al parecer era todo mentira.
La gente de Top Gear develó este miércoles que en realidad se trataba de imágenes tomadas en el galpón de un vendedor de autos clásicos portugués que durante muchos años guardó allí sus autos y que, como para dejar testimonio de su estado, un día decidió fotografiarlos todos juntos, tal como los tenía. Luego, la web y la imaginación de la gente hicieron lo suyo.
Sin embargo, que bueno que debe haber sido abrir ese galpón y encontrarse con los autos.



