Primeros auxilios para salvar víctimas de ahogamientos
¿Qué es un ahogamiento?
El ahogamiento es provocado por la irrupción brutal de agua en los pulmones impidiendo la entrada de aire, lo que provoca una asfixia.
El ahogamiento puede provocar la muerte. Una de cada 4 personas que sufre un ahogamiento muere.
Lamentablemente la proporción de muertos por ahogamiento es mayor en los niños.
Lo que no se debe hacer cuando una persona se está ahogando
Tirarse al agua, sin pensarlo, para rescatar a la víctima si no se sabe nadar.
Los primeros auxilios
Tratar de sacar a la persona del agua sin ponerse en peligro.
Colocar a la víctima sobre una zona que permita apoyarla correctamente.
Pedir ayuda a otras personas.
Llamar a los bomberos, salvavidas o a emergencias.
Primeros auxilios
Los primeros auxilios consisten en hacer pasar a los pulmones del niño o del adulto que se estaba ahogando el aire fresco contenido en las vías respiratorias del rescatista.
Verificar el estado de conciencia de la víctima y asegurarse que la víctima respira
Verificar que la víctima respira: mirar si su pecho se infla y tratar de sentir su respiración acercando la mejilla a la boca de la víctima.
Si la persona respira normalmente, ponerla en posición lateral por seguridad para que no se asfixie si empieza a vomitar.
No intentar extraerle el agua de los pulmones.
No hacer vomitar a la víctima.
Pedir ayuda.
Si la víctima no respira, realizar respiración boca a boca
La respiración boca a boca consiste en hacer pasar a los pulmones de la víctima el aire fresco contenido en las vías respiratorias de la persona que está dando la respiración.
En caso de un adulto
Inclinar la cabeza de la víctima hacia atrás y levantar el mentón.
Colocar una mano sobre la frente y apretar la nariz con el pulgar y el índice.
Con la otra mano, abrir la boca y levantar el mentón.
Inspirar normalmente, inclinarse hacia la víctima y cubrir totalmente su boca con la suya.
Luego soplar en la boca de la víctima hasta que el pecho se infle.
Insuflar lentamente y regularmente el aire en la boca de la víctima verificando que su pecho se infla.
Cada insuflación dura cerca de 1 segundo.
Comenzar con dos insuflaciones (boca a boca).
En caso de reacción (tos, movimientos) continuar la respiración boca a boca.
Mantener la cabeza de la víctima inclinada hacia atrás y su mentón levantado.
Incorporarse para verificar que el pecho de la víctima desciende a la espiración.
Inspirar de nuevo normalmente y practicar una segunda insuflación.
Si la víctima no reacciona, hacer ciclos de masaje cardíaco y respiración boca a boca durante un minuto y pedir auxilio.
Si es posible, que otra persona llame a los socorristas mientras usted continúa los primeros auxilios hasta la llegada de los socorristas.
En caso de un niño o un bebé
La cabeza del niño debe ser inclinada hacia atrás, si no su lengua puede bloquear el paso del aire.
En caso de un bebé, coloque dentro de su boca la nariz y la boca del bebé y luego sople.
En caso de un niño, sople en la boca, apretando la nariz del niño.
Para ser eficaz, la insuflación debe poder inflar ligeramente el pecho de la víctima, sin exceso.
La frecuencia de las insuflaciones es de 15 a 20 por minuto.
El masaje cardiaco
El masaje cardíaco consiste en comprimir el corazón para mantener la circulación sanguínea, alternando la respiración boca a boca (insuflación) y la compresión torácica.
Si la víctima tiene menos de 8 años de edad, el ciclo es de 1 insuflación y 5 compresiones.
Si la víctima tiene más de 8 años de edad, el ciclo es de 2 insuflaciones y 15 compresiones.
Pedir auxilio inmediatamente
Pedir ayuda o llamar a emergencias lo más rápidamente posible.
Si no está sólo, pídale a alguien más que pida ayuda mientras que usted practica los primeros auxilios.
Si está sólo, practique los primeros auxilios.
Nota: Las principales víctimas de ahogamiento son niños menores de 6 años y personas de más de 45 años (2 de cada 3 personas que se ahogan son hombres).
Los ahogamientos se producen en su mayoría en verano.
Saber primeros auxilios puede salvar víctimas y evitar accidentes.
Reglas de seguridad para evitar ahogamientos
Preferir las zonas vigiladas
Escoger las zonas vigiladas para nadar donde la intervención de los equipos salvavidas sea más rápida.
Vigilar siempre a sus niños, aunque la zona esté vigilada.
Precauciones para nadar
Al llegar a la playa, informarse sobre las zonas de baño para saber si son vigiladas, prohibidas o peligrosas.
También informarse sobre la naturaleza de las olas, las corrientes y las mareas.
Respetar siempre las consignas de seguridad señaladas por las banderas de señalización.
Asegurarse que las condiciones para nadar no van a volverse peligrosas durante el día y consultar los boletines meteorológicos.
Prevenir a los que estén cerca del lugar en caso de que las condiciones se vuelvan peligrosas.
Respetar estrictamente las consignas de los salvavidas.
Evaluar su condición física
No sobreestimar su condiciones física y siempre tomar en consideración su condición física antes de entrar a bañarse al mar.
Evitar bañarse después de una comida copiosa, un consumo de alcohol o una exposición prolongada al sol.
No bañarse en el mar si siente el menor escalofrío o un problema físico.
No olvidar que nadar en el mar o en un río es más difícil que en una piscina.
Entrar progresivamente en el agua.
En caso de peligro
En caso de peligro, no tratar de luchar contra la corriente y las olas porque puede agotarse y luego ahogarse.
Si está cansado, se recomienda recostarse de espalda porque esta posición permite despejar las vías respiratorias y respirar normalmente para poder pedir ayuda.
Nota: Bañarse en el mar, en la piscina, en un lago o un río puede representar un cierto peligro.
Por ejemplo, en Francia, cada año más de 500 personas mueren ahogadas.
Son necesarias algunas reglas elementales para estar alerta y limitar los riesgos de accidente.
El Instituto Nacional de Prevención y Educación para la Salud (INPES) de Francia publicó una guía sobre cómo nadar con toda seguridad resaltando las diferentes precauciones que hay que adoptar.
¿Qué es un ahogamiento?
El ahogamiento es provocado por la irrupción brutal de agua en los pulmones impidiendo la entrada de aire, lo que provoca una asfixia.
El ahogamiento puede provocar la muerte. Una de cada 4 personas que sufre un ahogamiento muere.
Lamentablemente la proporción de muertos por ahogamiento es mayor en los niños.
Lo que no se debe hacer cuando una persona se está ahogando
Tirarse al agua, sin pensarlo, para rescatar a la víctima si no se sabe nadar.
Los primeros auxilios
Tratar de sacar a la persona del agua sin ponerse en peligro.
Colocar a la víctima sobre una zona que permita apoyarla correctamente.
Pedir ayuda a otras personas.
Llamar a los bomberos, salvavidas o a emergencias.
Primeros auxilios
Los primeros auxilios consisten en hacer pasar a los pulmones del niño o del adulto que se estaba ahogando el aire fresco contenido en las vías respiratorias del rescatista.
Verificar el estado de conciencia de la víctima y asegurarse que la víctima respira
Verificar que la víctima respira: mirar si su pecho se infla y tratar de sentir su respiración acercando la mejilla a la boca de la víctima.
Si la persona respira normalmente, ponerla en posición lateral por seguridad para que no se asfixie si empieza a vomitar.
No intentar extraerle el agua de los pulmones.
No hacer vomitar a la víctima.
Pedir ayuda.
Si la víctima no respira, realizar respiración boca a boca
La respiración boca a boca consiste en hacer pasar a los pulmones de la víctima el aire fresco contenido en las vías respiratorias de la persona que está dando la respiración.
En caso de un adulto
Inclinar la cabeza de la víctima hacia atrás y levantar el mentón.
Colocar una mano sobre la frente y apretar la nariz con el pulgar y el índice.
Con la otra mano, abrir la boca y levantar el mentón.
Inspirar normalmente, inclinarse hacia la víctima y cubrir totalmente su boca con la suya.
Luego soplar en la boca de la víctima hasta que el pecho se infle.
Insuflar lentamente y regularmente el aire en la boca de la víctima verificando que su pecho se infla.
Cada insuflación dura cerca de 1 segundo.
Comenzar con dos insuflaciones (boca a boca).
En caso de reacción (tos, movimientos) continuar la respiración boca a boca.
Mantener la cabeza de la víctima inclinada hacia atrás y su mentón levantado.
Incorporarse para verificar que el pecho de la víctima desciende a la espiración.
Inspirar de nuevo normalmente y practicar una segunda insuflación.
Si la víctima no reacciona, hacer ciclos de masaje cardíaco y respiración boca a boca durante un minuto y pedir auxilio.
Si es posible, que otra persona llame a los socorristas mientras usted continúa los primeros auxilios hasta la llegada de los socorristas.
En caso de un niño o un bebé
La cabeza del niño debe ser inclinada hacia atrás, si no su lengua puede bloquear el paso del aire.
En caso de un bebé, coloque dentro de su boca la nariz y la boca del bebé y luego sople.
En caso de un niño, sople en la boca, apretando la nariz del niño.
Para ser eficaz, la insuflación debe poder inflar ligeramente el pecho de la víctima, sin exceso.
La frecuencia de las insuflaciones es de 15 a 20 por minuto.
El masaje cardiaco
El masaje cardíaco consiste en comprimir el corazón para mantener la circulación sanguínea, alternando la respiración boca a boca (insuflación) y la compresión torácica.
Si la víctima tiene menos de 8 años de edad, el ciclo es de 1 insuflación y 5 compresiones.
Si la víctima tiene más de 8 años de edad, el ciclo es de 2 insuflaciones y 15 compresiones.
Pedir auxilio inmediatamente
Pedir ayuda o llamar a emergencias lo más rápidamente posible.
Si no está sólo, pídale a alguien más que pida ayuda mientras que usted practica los primeros auxilios.
Si está sólo, practique los primeros auxilios.
Nota: Las principales víctimas de ahogamiento son niños menores de 6 años y personas de más de 45 años (2 de cada 3 personas que se ahogan son hombres).
Los ahogamientos se producen en su mayoría en verano.
Saber primeros auxilios puede salvar víctimas y evitar accidentes.
Reglas de seguridad para evitar ahogamientos
Preferir las zonas vigiladas
Escoger las zonas vigiladas para nadar donde la intervención de los equipos salvavidas sea más rápida.
Vigilar siempre a sus niños, aunque la zona esté vigilada.
Precauciones para nadar
Al llegar a la playa, informarse sobre las zonas de baño para saber si son vigiladas, prohibidas o peligrosas.
También informarse sobre la naturaleza de las olas, las corrientes y las mareas.
Respetar siempre las consignas de seguridad señaladas por las banderas de señalización.
Asegurarse que las condiciones para nadar no van a volverse peligrosas durante el día y consultar los boletines meteorológicos.
Prevenir a los que estén cerca del lugar en caso de que las condiciones se vuelvan peligrosas.
Respetar estrictamente las consignas de los salvavidas.
Evaluar su condición física
No sobreestimar su condiciones física y siempre tomar en consideración su condición física antes de entrar a bañarse al mar.
Evitar bañarse después de una comida copiosa, un consumo de alcohol o una exposición prolongada al sol.
No bañarse en el mar si siente el menor escalofrío o un problema físico.
No olvidar que nadar en el mar o en un río es más difícil que en una piscina.
Entrar progresivamente en el agua.
En caso de peligro
En caso de peligro, no tratar de luchar contra la corriente y las olas porque puede agotarse y luego ahogarse.
Si está cansado, se recomienda recostarse de espalda porque esta posición permite despejar las vías respiratorias y respirar normalmente para poder pedir ayuda.
Nota: Bañarse en el mar, en la piscina, en un lago o un río puede representar un cierto peligro.
Por ejemplo, en Francia, cada año más de 500 personas mueren ahogadas.
Son necesarias algunas reglas elementales para estar alerta y limitar los riesgos de accidente.
El Instituto Nacional de Prevención y Educación para la Salud (INPES) de Francia publicó una guía sobre cómo nadar con toda seguridad resaltando las diferentes precauciones que hay que adoptar.