CERTIDUMBRES Y ESCEPTICISMO
Un objeto volador no identificado, o “UFO”, es cualquier objeto de vuelo verdadero o evidente que no se puede identificar por el observador común y que sigue sin poder ser identificado después de una investigación profunda.
En la cultura popular, el término UFO se utiliza a menudo para referirse a cualquier nave espacial hipotéticamente extraterrestre. El término “plato o platillo volador” también es ocasionalmente utilizado.
Los informes de fenómenos aéreos inusuales datan de épocas antiguas, pero los testimonios de haber visto algún UFO se han hecho más comunes después de las primeras publicaciones de visiones aparecidas en 1947, que se difundieron a lo largo de los Estados Unidos.
Muchas decenas de miles de informes de visiones de UFO se han realizado mundialmente desde entonces. Cabe contemplar la hipótesis de que muchos más testimonios pudieron no haber sido denunciados debido al temor al ridículo o a la desconfianza pública derivada del estigma social que rodea el tema de los UFOs , y porque la mayoría de las naciones carece de cualquier autoridad oficialmente reconocida para recibir y evaluar informes sobre UFOs .
Una vez que se identifica a un UFO como un objeto conocido –por ejemplo, un globo aerostático o un avión– éste deja de ser clasificado como UFO y se lo reclasifica como objeto identificado.
HISTORIA DE LOS UFO
Muchos fenómenos aéreos inusuales se han divulgado a lo largo de la historia. Varios son fenómenos indudablemente astronómicos: cometas, meteoritos brillantes, uno o más de los cinco planetas que se pueden ver a simple vista, las conjunciones planetarias o los fenómenos ópticos atmosféricos tales como soles simulados y nubes lenticulares.
Otros informes y documentos parecen desafiar la explicación prosaica, pero la resolución de tales dilemas es difícil, puesto que –en el mejor de los casos– la información de un documento histórico puede ser escasa como para efectuar una verificación sensible y con elevado nivel de certidumbre.
Además, la descripción de los informes suelen omitir la exactitud y embellecer los fenómenos observados. Con esto, la cientificidad del caso resulta prácticamente nula.
ACERCA DE UNAS CRÓNICAS INSÓLITAS...
Durante el reinado del faraón Thutmose III (alrededor del 1450 A.C.), se escribió una insólita crónica con la descripción de “múltiples círculos de fuego” más brillantes que el sol y con casi cinco metros de diámetro, que aparecieron durante muchos días.
Finalmente éstos desaparecieron, después de ascender a lo más alto del cielo.
Mucho antes, el autor romano Julio Obsequens escribió, en el año 99 A.C., que “en Tarquinia, hacia la puesta del sol, un objeto redondo como un globo, un escudo redondo o circular llevó su trayectoria a través del cielo de oeste a este".
El 24 de septiembre de 1235, el General japonés Yoritsune y su ejército observaron globos no identificados volando ligeramente en patrones erráticos en el cielo de la noche, cerca de Kyoto, Japón.
Los generales consejeros le dijeron que no se preocupara porque “era simplemente el viento que hacía que las estrellas se movieran”.
De acuerdo con un antiguo informe, el 14 de abril de 1561 los cielos de Nüremberg, Alemania, se poblaron de una multiplicidad de objetos aparentemente enfrentados en una batalla aérea.
Estas visiones fueron consideradas generalmente como entidades sobrenaturales, ángeles y otros presagios religiosos.
Algunos investigadores contemporáneos creen que se trata del equivalente antiguo de los informes modernos acerca de los UFO.
Los Primeros informes modernos
Antes de que los términos "platillo volador" y "UFO" fueran acuñados, existía un sinnúmero de testimonios –muchos de ellos, escritos– que manifestaban la presencia de fenómenos aéreos extraños, jamás identificados. Estos informes datan desde mediados del siglo XIX hasta principios del siglo XX. Algunos ejemplos son:
* En julio de 1868, los investigadores de fenómenos aéreos paranormales describen la primera visión moderna documentada de un UFO en la ciudad de Copiapo, Chile.
* El 25 de enero de 1878, el diario “Denison” escriben que el granjero local John Martin divulgó haber observado un objeto volador grande, oscuro y circular que se asemejaba a un globo, volando a una velocidad asombrosa.
* El 28 de febrero de 1904, tres miembros de la tripulación del “USS Supply” tuvieron una extraña visión a 300 millas del oeste de San Francisco. Este fenómeno fue denunciado por el teniente Frank Schofield, quien luego se convirtió en comandante en jefe de la flota “Pacífic”.
Schofield describió tres objetos de color rojo brillante con forma de huevo y otros objetos circulares que volaban en formación. Todos ellos se acercaban por debajo de la capa de nubes. Después cambiaron su curso y “se elevaron” sobre ellas, para alejarse de la tierra 2 a 3 minutos después. El más grande tenía el tamaño aproximado de seis soles.
* Un fenómeno inusual ocurrido el 17 noviembre de 1882 fue observado por el astrónomo Edward Walter Maunder, del observatorio real de Greenwich, y también por algunos otros astrónomos europeos. Numerosos informes sobre visiones de diferentes UFO fueron publicados en “Nature” y en otras revistas científicas.
Maunder escribió en “El observatorio” acerca de un “extraño visitante celestial” que tenía “forma de disco”, “forma de torpedo” o directamente el contorno de un dirigible “Zeppelin”. Es necesario tener en cuenta que Maunder describió la aparición en el año 1916.
El testimonio de este astrónomo menciona que el objeto era mucho más brillante que los concurrentes destellos de la aurora, tenía bordes bien definidos y era opaco en el centro, blanquecino o blanco verdoso, contaba con cerca de 30 grados de largo y 3 grados de ancho, y se movía constantemente a través del cielo norteño trasladándose, en menos de dos minutos, del este al oeste.
Maunder indicó que era muy diferente, en cuanto a sus características, de un meteorito de fuego o de cualquier destello de la aurora que él hubiera visto anteriormente. No obstante, Maunder (y algunos otros astrónomos) pensaron que el fenómeno podía estar relacionado, probablemente, con una enorme tormenta magnética auroral que ocurría por aquellos tiempos. Maunder lo llamó “viga auroral”.
* El llamado incidente “Fátima” o “el milagro del sol” fue atestiguado por decenas de miles de personas en Fátima, Portugal, el 13 de octubre de 1917. Muchos investigadores y científicos presumen que éste fue un fenómeno en el que un pueblo entero estuvo ante la presencia de un verdadero UFO.
* El 5 de agosto de 1926, mientras viajaba por las montañas de Humboldt en la región de Kokonor, en el Tibet, Nicholas Roerich divulgó la noticia de que los miembros de su expedición habían visto en lo alto del cielo “algo grande y brillante que había estado reflejando el sol, como un óvalo enorme que se movía a gran velocidad” (éste es un extracto de su diario de viaje “Altai-Himalaya”, publicado en 1929
Mientras que Roerich no especifica cuál creyó que era el origen de ese objeto, en los pasajes circundantes discute acontecimientos teosóficos de civilizaciones antiguas y de su tecnología.
* En cielos europeos y japoneses, durante la Segunda Guerra Mundial, los “Foo-fighters" (las bolas de luz y otras formas que seguían a los aviones) fueron reportados por los pilotos aliados y los del Eje.
* El 25 febrero de 1942, el ejército de los Estados Unidos detectó un avión no identificado –lo registró visualmente y a través de radares–. Éste volaba sobre una región de Los Ángeles, California. La nave permaneció incólume a pesar de recibir durante al menos veinte minutos el fuego antiaéreo de las armas de tierra.
Los orígenes de la nave jamás fueron esclarecidos. El incidente, con el tiempo, se hizo conocido como “la batalla de Los Ángeles” o “el ataque aéreo de la costa oeste”.
* En 1946 existían alrededor de 2000 informes de aviones no identificados en las naciones escandinavas, junto con testimonios aislados de Francia, Portugal, Italia y Grecia. Por aquellos tiempos, estos objetos voladores fueron llamados “granizo ruso” y, más adelante “cohetes fantasma”, porque se pensaba que estos objetos misteriosos eran pruebas rusas de los cohetes alemanes V1 y V2 que habían sido capturados.
Posteriormente se demostró que éste no era el caso, y el fenómeno siguió sin explicación. Alrededor de doscientas naves fueron perseguidas por el radar. Se llegó a la conclusión de que eran “verdaderos objetos físicos”, en opinión de numerosos militares suecos.
Una fracción significativa de los restos de UFOS encontrados fue clasificada erróneamente como fenómenos naturales, tales como meteoritos.
APARICIÓN ENTRE MONTES
La fase del UFO luego de la Segunda Guerra Mundial, en los Estados Unidos, comenzó con la aparición divulgada por un hombre de negocios llamado, Kenneth Arnold, el 24 de junio de 1947 mientras volaba su aeroplano privado cerca del monte Rainier, en Washington.
Arnold atestiguó haber contemplado nueve objetos brillantes volando a través del monte Rainier en dirección al monte Adams “a una velocidad increíble”, que él calculaba en 1200 millas por hora, midiendo el tiempo de su recorrido entre ambos accidentes geográficos.
Posteriormente, su confesión recibió gran atención pública. Arnold diría más adelante que “volaban como un platillo arrojado a través del agua” y también que eran “planos como una cacerola”, “con forma ovalada” y “como una media luna, ovalada por delante y convexa en la parte posterior... parecían enormes discos aplanados”.
Las descripciones divulgadas por Arnold llamaron tanto la atención de los medios y del público, que fueron ellas las que gestaron el origen de calificativos como “platillo volador” y “disco volador”.
Dibujo hecho por Arnold en el año 1947 tan solo a 17 días de ocurrido el avistamiento. La forma de boomerang no aparece por ningún lado. El dibujo muestra al objeto como si fuera visto desde arriba (Top), y como fue visto desde el lado (Side view). En el infome que acompañó a este dibujo, Arnold menciona varias veces la forma claramente redondeada de los objetos.
Luego de la visión de Arnold, se divulgó la aparición de otros miles de objetos no identificados, durante varias semanas, especialmente en los Estados Unidos, pero también en otros países.
EL CASO UNITED AIRLINES
Quizás el más significativo episodio sucedido en el año 1947 haya sido el que presenció la tripulación de la línea aérea “United”, quien reconoció nueve objetos con forma de disco sobre Idaho, en la tarde del 4 de julio del mismo año.
Estas apariciones recibieron aun más publicidad que la de Arnold, y también se le dio más crédito que al testimonio del hombre de negocios.
Ese año, la mayoría de los periódicos americanos colmaron sus titulares con historias acerca de los nuevos UFOS . Sin embargo, a partir del incidente de la noche del 8 de julio durante la aparición del ovni “Roswell”, los informes periodísticos disminuyeron rápidamente.
¿Los motivos? El departamento de inteligencia de la fuerza aérea del ejército, en cooperación con el FBI, comenzó secretamente una investigación formal en las apariciones mejor documentadas, incluyendo la de Arnold y de la tripulación de United Airlines.
La Intervención del FBI
Voceros del FBI manifestaron que estaban reclutando a todo su personal de inteligencia y a numerosos científicos para determinar si tales fenómenos podían haber ocurrido efectivamente.
Partiendo de un escepticismo racionalista, el FBI expresó que la investigación era conducida con la idea de que los objetos voladores podían ser la consecuencia de un fenómeno celeste, o que podían ser cuerpos “alien” ideados y controlados mecánicamente, según la postura defendida por Maccabee.
Tales investigaciones concluyeron, tres semanas después, que la existencia de un “platillo volador” no es del todo imaginaria y que podría deberse a algún fenómeno natural.
El FBI aceptó que eran objetos que realmente estaban sobrevolando diferentes regiones del mundo.
Una revisión posterior de los hechos, llevada adelante por la división de inteligencia y la división técnica del comando aéreo en el campo de Wright, arribaron a la misma conclusión: el fenómeno es algo verdadero y no visionario o ficticio. Existen objetos con la forma de un disco, de aspecto metálico, y tan grandes como un avión artificial.
Fueron caracterizados por sus “elevados índices de maniobrabilidad durante la subida”, la carencia de ruido general, la ausencia de rastros, el vuelo ocasional de formaciones paralelas y el comportamiento “evasivo” cuando eran avistados, entraban en contacto con aviones comerciales o eran captados por radares
PROYECTOS DE INVESTIGACÓN PERMANENTE
El comportamiento evasivo de los UFO sugirió la idea de que éstos podían ser dirigidos por mando manual, automático o a distancia.
Así, en septiembre de 1947 se recomendó que una división oficial de la Fuerza Aérea americana fuera designada especialmente para investigar de manera permanente este tipo de fenómenos.
De esta manera, se creó el proyecto “Grudge”, a finales del año 1948, y luego el proyecto “Blue Book”, en 1952. El proyecto Blue Book se cerró en 1970, terminándose, así, con las investigaciones oficiales de los UFO por parte de la fuerza aérea.
Las Sectas de Culto a los Ovnis
A principios de los años 50 comenzaron a proliferar numerosas sectas espirituales relacionadas con los UFO, auto-designadas como “cultos de contacto” entre dos mundos lejanos.
A menudo, los miembros de estas sectas se centraban alrededor de un individuo, quien decía haber tenido cercanía personal con los “seres espaciales” o que decía haber tenido contacto telepático con ellos.
Uno de estos individuos fue George Adamski, quien afirmó haberse encontrado con un venusiano alto y rubio llamado “Orthon”, venido del planeta de fuego para advertir a la Humanidad sobre los peligros de la proliferación nuclear.
Aun hoy la Fundación Adamski continúa publicando y vendiendo las escrituras de su excéntrico fundador.
Por lo menos dos de estas sectas tuvieron un número substancial de miembros, la más notable posiblemente sea la “Sociedad Aetherius”, fundada por el místico británico George King en 1956, y la “Fundación de Unarius”, establecida por Ernest L. y Ruth Norman en 1954.
Un tema clásico transmitido en los mensajes públicos ofrecidos por estas sociedades de culto incluía la idea de que estos seres del espacio exterior eran una advertencia sobre los peligros ecológicos propiciados por la beligerancia terráquea.
CULTOS Y LIBROS
Grupos más recientes organizados alrededor del tema extraterrestre son “Ummo”, “La puerta del cielo”, el movimiento raëliano y el “Comando galáctico de Ashtar”.
Muchas de las primeras sectas del UFO, así como las posteriores, comparten una tendencia a incorporar ideas del cristianismo y de varias religiones, combinándolas por hibridación con ideas que anuncian la ética de los extraterrestres y su preocupación benévola por los habitantes de la Tierra.
El movimiento de los “cultos de contacto” tomó un nuevo giro durante los años ´80, especialmente en Estados Unidos, a partir de la publicación de libros de Whitley Strieber (tales como “Comunión”) y de Jacques Vallee (con su clásico “Pasaporte a Magonia”).
Casos de evidencia física con Alienígenas
Una lista de varios casos de evidencia física obtenida por el gobierno y por estudios privados incluye:
* Contacto por radar y seguimiento, a veces en múltiples locaciones. Éstos se consideran a menudo entre los mejores casos, puesto que implican generalmente al personal y a los operadores militares entrenados de la torre de control, los registros visuales simultáneos y la posibilidad de ser interceptados por aviones.
Un ejemplo reciente fue la visión masiva de grandes y silenciosos triángulos negros que volaban a baja altura en 1989 y 1990 sobre Bélgica, seguidos por múltiples interceptores de radar y los jets de la OTAN, e investigados por los militares de Bélgica (incluyendo evidencia fotográfica).
Otro caso famoso, que data del año 1986, fue el caso “JAL 1628” sobre Alaska, investigado por las FAA.
* Evidencia fotográfica, incluyendo fotos, películas y video, e incluso algunos en espectro infrarrojo (fenómenos extraños).
* Espectrogramas visuales registrados (extremadamente raros).
* Disturbios gravimétricos y magnéticos registrados (extremadamente raros).
* La evidencia física obtenida a partir de rastros de aterrizaje, incluyendo las impresiones en la tierra, follaje quemado y resecado, anomalías magnéticas, niveles crecientes de radiación y rastros metálicos (ver el incidente de UFO “altura 611” o el caso Socorro/Lonnie Zamora en 1964, el encuentro de Nueva México, considerado como uno de los casos más inexplicables analizados por el proyecto “Blue Book” de la USAF)
Un ejemplo bien conocido, sucedido en diciembre de 1980, fue el incidente del bosque Rendlesham, analizado por la USAF en Inglaterra.
Otro caso, ocurrido a menos de dos semanas del anterior, en enero de 1981, ocurrió en Aix-en-Provence (Francia) y fue investigado por la GEPAN, la entonces agencia oficial de investigaciones de UFOs del Gobierno de Francia.
Catálogos de varios miles de casos similares han sido compilados, particularmente por el investigador Ted Phillips.
* Efectos fisiológicos sobre gente y animales, incluyendo parálisis temporal, quemaduras y erupciones de la piel, quemaduras de córneas y síntomas que se asemejan al envenenamiento por radiación, tal como el incidente Cash-Landrum en 1980.
Un caso similar, que data del año 1886, ocurrió en Venezuela y fue divulgado por la revista “Científico americano”.
Anécdota De Una Abducción
Cuando todos daban por “desaparecido para siempre” al joven Walton, después de sufrir la famosa abducción de Arizona en el año 1975, éste reapareció.
Fue hallado desnudo en una caseta de teléfonos, en los suburbios de la ciudad, moribundo, sufriendo delirios y casi deshidratado. Se recuperó varios meses más tarde y logró reconstruir algunos recuerdos de la horrorosa vivencia extraterrestre.
Dijo haber estado dentro del platillo volador, donde varios seres extraños lo acostaron sobre una mesa, con una máscara en el rostro, hasta que sufrió un desmayo.
Sin embargo, algunos investigadores desacreditan la versión de Travis Walton. Las abducciones registradas hasta el momento jamás habían durado tanto tiempo, sino escasas horas. Por otra parte, el joven era sólo un testigo ocasional.
Durante la década del ´70 se denunciaron muy pocas abducciones, y eso contribuyó a creer que Walton y sus amigos eran unos embusteros que buscaban prensa fácil. Se los sometió al detector de mentiras y no se pudo comprobar que estuvieran efectivamente engañando al mundo con sus “patrañas”. El caso quedó irresuelto.
Después de la posguerra, miles de abducciones alienígenas fueron denunciadas, por lo que se las considera “accidentes puramente modernos”.
El más temprano registro de abducción conocido se remonta al año 1961, cuando el matrimonio Hill se desplazaba en su automóvil hacia Nueva Hampshire.
Avanzada la noche, observaron un artefacto “con forma de empanada” que tenía dos filas de ventanas, que los seguía a pocos metros, sobre la carretera.
El marido, Barney Hill, estacionó en la banquina de la ruta. Veinticinco metros más atrás vieron una gran nave discoidal con aletas y fulgores rojizos, que emitía un raro sonido zumbón.
Muerto de miedo, el hombre aceleró para escapar, pero su automóvil comenzó a oscilar y a moverse rodeado de una brumosa neblina azul. Inmediatamente los invadió la amnesia. Reiniciaron su viaje a Nueva Hampshire y, cuando estuvieron en su hogar, ambos notaron que sus relojes se habían detenido dos horas atrás.
Todavía sin recordar el extraño suceso, los esposos sufrían insistentes pesadillas. Comenzaron una terapia llamada “regresión por hipnosis” para entender el motivo de los misteriosos sueños y de la coincidencia de los relojes, convencidos de que algo raro les había pasado y no eran capaces de recordarlo.
Como la hipnosis sirve para hacer emerger los contenidos del subconsciente y sus recuerdos escondidos, el “matrimonio hipnotizado” manifestó haber sido conducido dentro de un platillo volador por seres alienígenas de estatura similar a la de un ser humano, con piel gris, cabeza pelada con forma de pera y ojos achinados, parecidos a los de un gato.
La esposa, Betty, reveló que le habían practicado un examen médico en el que le extrajeron muestras de piel y le inyectaron una aguja por el ombligo.
Casos Inexplicables
También se han documentado choques aéreos con Objetos Voladores No Identificados. Uno de los casos más divulgados sucedió en el año 1984, cuando una aeronave Kondair Trislander que viajaba en dirección a Amsterdam colisionó contra un bólido metálico a tanta velocidad que se le rompió un motor.
La citada aeronave logró planear hasta el aeropuerto holandés de Schipol y allí aterrizó, de emergencia. Hallaron un extraño hueco en el alerón de la cola pero se descartó que fuera un choque con un gran pájaro, dado que identificaron restos metálicos que no pertenecían al Trislander.
Tras rigurosas investigaciones, la CAA no logró explicar satisfactoriamente el raro evento. Primero se contactó al Ministerio de Defensa, para ver si se trataba de alguna clase de tecnología militar... Pero la respuesta fue negativa.
Además, se especuló con la alternativa de que la causa fuera chatarra espacial, que habría reingresado en la capa atmosférica. Esta hipótesis no se ha descartado.
En el año 1984, varios avistamientos fueron informados por pilotos de aerolíneas rusas, brasileñas y francesas que sobrevolaban la región de Tasmania.
Dado que varias empresas aéreas se han visto afectadas por las noticias de colisiones o avistamientos -porque tales datos, no siempre verídicos, reducen la credibilidad del público en el transporte aéreo- entrenan a su personal para que oculten este tipo de anécdotas y filtran información a los medios.
Un famoso caso militar de 1976 ocurrido en Tehran, registrado por la CIA y en documentos clasificados por la DIA, dio lugar a pérdidas en la comunicación y fallas en el sistema múltiple de control de armas en un jet interceptor F-4 mientras estaba a punto de disparar un misil a uno de los UFOs avistados en ese momento... Este también fue un caso de evidencia física por contacto visual y por radar.
Por último, los UFOs constituyen un extenso fenómeno cultural internacional de mediados del siglo pasado.
A este respecto, el folklorista Thomas E. Bullard escribió: “Los UFOs han invadido la conciencia moderna con una fuerza abrumadora, y la corriente sin fin de libros, artículos de revistas, páginas principales de diarios, películas, shows de TV, historietas, anuncios, tarjetas de saludo, juguetes, camisetas, incluso frascos de sal y pimienta con tapas con forma de la cabeza de un alien atestiguan al renombre de este fenómeno”.



