Influencias Politicas + Registro Automotor = Negocio REDONDO
Algunos de los Tantos casos en el Pais ...
Las motos serían para un cuñado del Intendente
Los registros y los premios políticos
Durante el menemismo los registros del automotor se triplicaron. No quedó pariente sin que se le concediera uno. Ahora se separan del Registro I las motocicletas que irán a uno nuevo. Que quedaría a cargo, en las sombras, de un cuñado del Intendente municipal.
Los registros del automotor concedidos como premio político a amigos y parientes fue un símbolo de los 90. Bajo la presidencia del inenarrable Carlos Menem los registros se triplicaron en todo el país y no hubo esposa de funcionario o amigo o familiar directo que no haya sido premiado con una oficina hecha para recaudar. Ciertos métodos parecen no cambiar con los gobiernos ni con las intenciones de mayor transparencia. El Registro que maneja el escribano Gustavo Falabella dejará todo el paquete de motos a otro registro nuevo, por orden de la Dirección Nacional. El que se hará cargo es un abogado platense. Pero detrás estaría un cuñado del Intendente, quien sería el responsable real. No hay nada que sea ilegal. Pero hay cuestiones éticas en las que no se debería tropezar. Más cuando hay señales en el gobierno de José Eseverri de marcar una diferencia o de intentarlo sinceramente.
En el año 2000 Página 12 denunció que tenían buen empleo asegurado a través de registros del automotor cuñados, hermanos, esposas, sobrinos y amigos de Carlos y Eduardo Menem, Eduardo Duhalde, Alberto Kohan, Carlos Corach, Eduardo Bauzá, Alberto Pierri, Raúl Granillo Ocampo, Rodolfo Barra, César Arias, Germán Kammerath, Hugo Toledo, Rafael Romá, Julio Mera Figueroa, Carlos Grosso, Sergio Montiel y Adolfo Gass. También figuraban el hijo de Martín Balza, la ex esposa de Norberto "Beto" Alonso y hasta una de las cantantes de Las Primas, Mónica Garimaldi. "El reparto de registros ha sido uno de los mecanismos más escandalosos de pago de favores políticos o, simplemente, de concesión de un negocio apetecible a personas vinculadas con el poder", decía el buen diario que fue Página.
Cuando llegó el menemismo, los registros eran 300 en todo el país. Cuando se fue, quedaron más de 900, incluido el peluquero del ex presidente. Con la salvedad de que en el Registro se certifican firmas en el mostrador y que sólo puede hacerlo un escribano, en Mar del Plata hay una ginecóloga como jefa de registro.
Hace unos cuatro meses, el escribano Gustavo Falabella recibió un llamado desde la Dirección Nacional del Registro de la Propiedad Automotor y le comunicaron que el número de motos era ya demasiado abultado y daba para abrir un registro de motos. Aunque la cifra -sostuvieron allegados a Falabella- no coincidía con la que manejaban en la oficina.
Le dieron la posibilidad, por pedido expreso, de enviar un descargo y exhibir todas las obras y cambios que la actual intervención realizó en el Registro I durante veinte años. Si convencía, le concedían un año más. Sólo con los automóviles "no es rentable" lamentaban. Quienes fatigan esas oficinas aseguran que tiene 400 m2 y es "uno de los mejores del país".
Ya era vox populi quién se haría cargo de un virtual registro de motocicletas. El cuñado de José Eseverri, gestor, habría dejado esa profesión para poder ser empleado del nuevo registro que funcionará en calle España entre Suárez y Hornos. Porque para estar al frente se necesita un título profesional y un abogado platense, que habría sido contactado a través de la familia de la diputada Alicia Tabarés, pondría título y nombre.
Los funcionarios de la Dirección Nacional no tuvieron mucha oportunidad de decidir. Aparentemente, esta designación "los pasó por arriba". Uno de ellos esbozó algo así como: "Esto fue Ministerio de Justicia (Aníbal Fernández) - Olavarría o bien Olivos - Olavarría".
Es interesante aclarar que lo ideal en estos casos -cuando la cantidad de vehículos excede a los registros existentes- es un llamado a concurso, nombrar un encargado y dividir los legajos. Sin embargo, éstas suelen ser oportunidades para premiar o para acomodar. Con esta última palabra habría definido un familiar la causa de la llegada del abogado platense a Olavarría.
A esta altura, Falabella espera que le envíen una resolución o algo escrito que certifique que el 15 de octubre debe hacer entrega de todos los legajos de motocicletas existentes en el edificio. Nada de eso ha llegado.
El que actualmente maneja Falabella fue el primer registro de la ciudad. El segundo se abrió hace unos años, a instancias del diputado nacional Rubén Lanceta, quien delegó el trabajo en Alicia Borsella, esposa del jefe de Gabinete Héctor Vitale. Un enroque inesperado terminó con el registro en manos de la abogada y con una enemistad manifiesta entre las familias.
Nadie podría negar un juzgado o un registro de automotores o motocicletas a alguien que haya tenido dos intendentes en su familia y un senador y un integrante del Consejo de la Magistratura. No hay nada legal que le impida llegar donde quiera. Pero también queda claro para cualquier mortal que no tiene la suerte de contar con ese nivel familiar, que no cualquiera llega donde quiere sólo por fuerza de la voluntad.
Diario el Popular Olavarria