Festejos del Centenario
de la República Argentina de 1910
de la República Argentina de 1910
El 25 de mayo de 1910 se cumplió el Centenario de la Revolución de Mayo. Debido a este gran acontecimiento se decidió festejarlo invitando a notables de diferentes nacionalidades y organizando todo tipo de eventos tales como ceremonias civiles y religiosas, desfiles militares, congresos, banquetes, funciones de gala, entre otros. También se acercaron a nuestro país poetas y literatos, viajeros profesionales e invitados especiales que dejaron noticia de ese año excepcional.
Pero no todo lo relacionado con esta fecha era alegría: durante la Semana de Mayo de 1910 se podía apreciar un fuerte descontento representado por protestas sociales (por ejemplo, el atentado que sufrió el Teatro Colón en una de sus funciones de Gala, amenazas de huelga general y planteamientos violentos de sectores sindicales anarquistas y socialistas); utilizando la presión policial y el Estado de Sitio estas amenazas fueron neutralizadas).
La Argentina, que se perfilaba como una potencia semejante a Estados Unidos mostraba dos caras distintas en este festejo: la magnificencia del mismo por un lado y la tensión social, por el otro.
*Tiempos difíciles
Este período se caracterizó por la existencia de un estado conservador y elitista y un sistema de fraude electoral, que ya se hacía insostenible pero que había servido para mantener en el poder el proyecto político de la oligarquía. Incluso por esa razón, la Unión Cívica Radical se abstenía de participar en elecciones. Sus motivos eran las faltas de garantías comiciales y puede decirse que el levantamiento que este partido dirigió en febrero de 1905 fue a causa del reinado del "fraude como método de supervivencia del proyecto establecido en el ochenta".
Hacia 1906, Figueroa Alcorta asumió como primer mandatario argentino. Los cuatro años que transcurrieron hasta que Roque Sáenz Peña triunfó en las elecciones fueron momentos de huelgas y agitación obrera. También de fraude electoral. Pero el gobierno de Sáenz Peña marcó un punto de inflexión en el país dado que durante su mandato se promulgó la ley de voto universal, secreto y obligatorio, poniendo fin a la democracia restrictiva de la República Conservadora.

La Conmemoración del Centenario de la Revolución de Mayo coincidió con una creciente conflictividad social.
1910: se registró el número más elevado de huelgas y disturbios.
Febrero de 1910: se aprobó la Ley de Defensa Social (para extender la represión contra la izquierda).
26 de junio de 1910: atentado en el Teatro Colón.
*La fiesta del Centenario

En 1910, mientras el mundo esperaba poco menos que una catástrofe a causa del cometa Halley, los porteños se preparaban para un acontecimiento único. Se cumplían cien años desde la Revolución de Mayo y la capital a orillas del Plata decidió celebrarlo con bombos y platillos. Para eso montó una exposición universal cuyo nombre no pudo ser más atinado: Exposición Internacional del Centenario
Ocasión propicia para hacer un balance: para muchos arrojaba resultado positivo.
Este optimismo se reflejó en ambiciosos festejos (recepciones de gala, funciones teatrales extraordinarias, marchas civiles, desfiles militares, inauguración de monumentos).
*Visitantes ilustres
Llegaron especialmente para los festejos (p. ej., el presidente de Chile, el vicepresidente de Perú, la Infanta Isabel de Borbón, en representación del Rey de España Alfonso XIII, Ramón del Valle Inclán, Vicente Blasco Ibáñez, representantes de Alemania, España, Paraguay, Japón, Estados Unidos).
1910: Luces y sombras del Centenario.
*Festejos
-Ceremonias civiles, religiosas, militares.
-Congresos y exposiciones.
-Ediciones especiales de documentos.
-Banquetes y funciones de gala.
-Disposiciones para la creación de plazas, ornamentos y monumentos.
*Delegaciones de países que participaron en los desfiles:
Alemania.
España.
Francia.
Italia.
Japón.
Portugal.
*El lado oscuro de la Semana de Mayo
Protesta social.
Presión policial.
Estado de sitio.
*Argentina se perfilaba como una potencia semejante a Estados Unidos, con sus mismas condiciones naturales
*Características desfavorables de la Argentina con respecto a Estados Unidos
Política de tierras desastrosa y odio al trabajo productivo.
Dilapidación de los fondos públicos.
Confusión entre poderes del Estado.
Corrupción política y abandono de la justicia.
Decadencia en las costumbres y juego desenfrenado.
Las Fiestas de la celebración del Centenario

*1907: surgen proyectos, ideas y sugerencias.
Elección de estatuas de los integrantes del Primer Gobierno Patrio.
Obras escultóricas obsequiadas por colectividades extranjeras para espacios públicos.
*1908: ya inaugurado el Teatro Colón, se acordó terminar el Palacio del Congreso, y reanudar las obras del Palacio de Tribunales.
*A Don Carlos Thays, se le encomendó arreglar los jardines de Palermo.
*Rafael Obligado, Calixto Oyuela, Manuel Gálvez y otros poetas se presentaron al concurso para crear el Himno del Centenario.
*Las naciones invitadas al festejo del Centenario enviaron representantes:
Alfonso XIII, Rey de España, dio su representación a Isabel de Borbón.
Delegación de Chile, encabezada por el Presidente Pedro Montt.
Italia fue representada por el profesor Ferdinando Martini.
Representando a Alemania vino el General Colmar von der Goltz.
A ellos se unieron los representantes de Uruguay, de Japón, de Rusia y de muchas otras naciones.
Estados Unidos de América envió una formación de cuatro cruceros.
Gran Bretaña excusó su inasistencia por la muerte del Rey Eduardo VII.
*El programa de actos incluyó la realización de varios congresos internacionales, entre ellos el de Americanistas y uno feminista.
A partir de 1909, llegaron a Buenos Aires muchos visitantes de prestigio (Vicente Blasco Ibáñez, Georges Clemenceau, Anatole France, Guillermo Marconi, entre otros)
*Planteamientos violentos de sectores sindicales anarquistas y socialistas.
*Amenaza de huelga general para impedir los festejos neutralizada por el Congreso al implantar el estado de sitio
*21 de mayo: comienzo de los festejos; 24 de mayo: función de Gala en el Teatro Colón.
Los Monumentos del Centenario.
*Buenos Aires fue el centro de los festejos.
*La primera comisión del Centenario, creada por el Poder Ejecutivo en 1906, dispuso un magno festejo.
Se invitó a participar a artistas de todo el mundo para concebir sus ideales estéticos “siempre que la obra estuviera inspirada en la historia argentina”.
Se editó una Reseña Histórica de la Revolución Argentina.
Las presiones sobre la Junta Ejecutiva actuante en 1908 fueron tales que decidieron su renuncia indeclinable.
Debido al conflicto que se había desatado entre el Ejecutivo y el Congreso, que llevó a la clausura de éste último, al ser retirados los proyectos de extraordinarias, no se sancionó la ley de provisión de fondos para la comisión.
*La comisión del Centenario de 1909 (segunda comisión):
El 8 de febrero de 1909 se sanciona la Ley 6286 sobre la celebración de la Revolución de Mayo, en la que se mencionan los monumentos y estatuas que se pensaba erigir (de la Revolución en la Plaza de Mayo, a la Asamblea de 1813, a la Bandera, a España, al Congreso de 1816, a Mariano Moreno, a San Martín, entre otros).
El Centenario: una oportunidad para demostrar la grandeza del país.
*Aquellos movimientos de protesta fueron reprimidos con dureza, tanto por el gobierno como por grupos oficiosos, y la fiesta pudo celebrarse con la magnificencia esperada.
*Hubo visitas ilustres, delegaciones numerosas y muchos actos brillantes.
*En 1910, el gobierno y el país entero se esforzaron por dar un relieve singular a los festejos.
*Poetas y literatos, viajeros profesionales e invitados especiales dejaron noticia de ese año excepcional.
*Se perciben los problemas de una sociedad nueva, con dificultades para integrarse y que veía con optimismo la rápida valorización de sus recursos agropecuarios.
Las Exposiciones
Quizás son pocos los que saben o recuerdan este acontecimiento de carácter internacional, mediante el cual el país puedo exponer su producción nacional y a su vez admirar los adelantes provenientes del exterior.
Las exhibiciones se dividieron en temas: Bellas Artes, Agricultura, Higiene, Industria y Ferrocarriles y no se instalaron en un lugar específico de la Capital Federal. Se situaron varios puntos de la ciudad tomando como eje la entonces Avenida Alvear, hoy del Libertador. La exposición de la Higiene se instaló en el predio que actualmente ocupa la Biblioteca Nacional, la de Agricultura en lo que hoy es La Rural, la de Industria en el Parque Tres de Febrero, la de Bellas Artes, en la Plaza San Martín y la de Transporte y Ferrocarriles se situó cerca del Hipódromo de Palermo, en el Regimiento 1 de Patricios. Como sostiene el escritor Horacio Salas en su libro "El Centenario", se levantó una verdadera ciudad - exposición, que era el reflejo de la modernidad que dominaba a la Argentina.
Para la inauguración hubo un desfile militar al que asistieron diplomáticos de 50 países y una de las figuras destacadas fue la infanta española Isabel de Borbón.
La muestra de Bellas Artes, de la cual participaron casi todos los países de América Latina y Europa, se montó en la Plaza San Martín frente al Hotel Plaza, el más lujoso y moderno de la época. Entre los nombres ilustres que se vincularon la exposición del arte figuró el del emperador de Alemania, quien envió su propia colección de telas y diseños. Asimismo, para albergar esta parte de la expo se utilizó el edificio que había funcionado como Pabellón Argentino en la Exposición Universal de París en 1889, la cual fue organizada en la capital francesa para conmemorar el centenario de la toma de la Bastilla y durante la cual se inauguró la Torre Eiffel. Según fotos y testimonios de aquellos años, el recinto era un edificio de estructura metálica, decorado con paneles que mostraban imágenes vinculadas con las ciencias, las artes y el trabajo. Ese pabellón fue abierto al público el 12 de julio de 1910, luego de su reacondicionamiento y del agregado de nuevas instalaciones debido a los envíos extranjeros superaron las expectativas de los organizadores. En total se presentaron 2.375 obras. El acto de inauguración corrió por cuenta Güiraldes y a él asistieron el presidente José Figueroa Alcorta, miembros de su gabinete y el intendente municipal.
En el predio de la Sociedad Rural Argentina (SRA) se realizaron diversas actividades agrícolas y hubo una exhibición de productos del campo de todo el país. Esta muestra no ofreció demasiadas variantes respecto de las que se venían haciendo en forma anual desde 1886. A su acto inaugural fue la infanta española, quien se llevó como obsequio una pareja de caballos. Junto a esta feria esperaba ponerse en funcionamiento la Exposición de Agricultura, pero su apertura se retrasó. Allí se mostraron semillas de distintas clases, mazorcas de diverso tamaño y color, planos y fotos del campo argentino y modernos arados. También se construyó un gran vivero con plantas exóticas y especies facilitadas por el Jardín Botánico de Buenos Aires.
Por su parte, la Exposición de Higiene mostró avances sanitarios, maquetas de tendidos de cloacas, moderno instrumental médico e instalaciones para hospitales. También participaron algunas empresas de agua mineral y hubo stands donde se presentaban las más conocidas farmacias porteñas y varios laboratorios, los cuales enseñaron su producción medicinal y de perfumería. Asimismo, en forma parelala a la exposición, se congregó en Buenos Aires, el Congreso Interamericano de Medicina e Higiene, en la cual se destacaron los disertantes argentinos por el nivel de sus ponencias. Como contrapartida, ese mismo año se produjo un fuerte brote de viruela en La Rioja y la tuberculosis afectó con vigor el norte del país.

La Exposición Ferroviaria y del Transporte estuvo abierta desde el 17 de julio de 1910 hasta principios de enero del año siguiente. Fue la de mayores dimensiones y la más concurrida. En ella se exhibieron los últimos modelos de automóviles: los Isotta Francini italianos, los mercedes alemanes y los Peugeots franceses. También se pudieron apreciar yates, embarcaciones deportivas para la práctica de remo y aeroplanos. En esta feria cada uno de los países participantes contó con un edificio y el pabellón italiano fue uno de los más atractivos, ya que se trataba de una construcción con cientos de ventanas que albergaba la réplica de una estación ferroviaria presidida por un busto del rey Vícto Manuel III. En el pabellón argentino también se exponía una pequeña estación de trenes y además locomotoras, vagones, camiones autobomba, carretas, una carroza presidencial, autos último modelo, coches de paseo y motores a vapor y eléctricos. Asimismo, todos los días Jorge Newbery realizaba algunas ascensiones en dos globos desde el cual algunos visitantes podían observar desde la altura los alrededores de Palermo y el río. Los visitantes también se sentieron atraídos por las primeras locomotoras que circularon por la Argentina, entre ellas la Porteña de 1857.
Según el libro "Buenos Aires 1910, Memoria del Porvenir", las obras de las exposiciones no estuvieron a cargo del Estado, sino que fueron realizadas por grupos de ciudadanos involucrados con las distintas temáticas (Unión Industrial, Sociedad Rural Argentina, Sociedad Médica Argentina). Pero el Estado sí se encargó de "intervenir, en parte en la distribución de pabellones y locales que ocuparon las exposiciones del centenario, como también en lo referente a la distribución de muebles y artículos diversos que se destinaron a reparticiones públicas y asociaciones particulares", recuerda el texto.
El Centro de Almaceneros, por su parte, realizó una exposición donde se mostraron fiambres, conservas y bebidas alcohólicas. Todo de diferente tipo y procedencia.
La Exposición de la Industria fue inaugurada cuatro meses después de lo previsto, el 25 de septiembre, y allí se pudieron conocer modernas maquinarias industriales, muchas de las cuales todavía no funcionaban en el país. La tecnología alemana fue la que despertó mayor asombro.
También se abrió una Exposición Filatélica en la que se mostraban sellos de países remotos y tarjetas postales firmadas por celebridades de todo el mundo, entre ellas ex presidentes como Mitre, Roca, Saénz Peña, Pellegrini, Uriburu y Quintana. En algunas vitrinas se exhibieron manuscritos de los próceres de la Independencia y maniquíes vestidos con uniformes de empleados de correos que se remontaban a 1810.
La mayoría de los pabellones fueron desmontables aunque algunos de ellos se conservan, por ejemplo, en la Sociedad Rural y en los cuarteles del Regimiento de Patricios.
"El espíritu de la exposición era lanzar la ciudad hacia el futuro. En los albores del siglo, Argentina buscaba ubicarse entre las naciones líderes de Occidente y estaba dispuesta a dar el gran salto, aunque para eso fuera necesario pasear a una infanta española por las callecitas porteñas".
Según Salas, la comisión de festejos estaba presidida por Manuel J. Güiraldes, quien le encomendó a Carlos Thays, director del Jardín Botánico de Buenos Aires, arreglar todos los jardines de la zona de Palermo porque el paseo sería una de las atracciones que se le enseñarían a los huéspedes.
Los diarios de entonces difundían noticias de los cambios que iba sufriendo la ciudad y anunciaron por ejemplo, el regalo que la colectividad británica le haría a la Argentina: la construcción de una torre en el centro de la plaza ubicada frente a la estación Retiro. Esa edificación hoy se conoce como Torre de Los Ingleses.
"A lo largo de todo 1910 se desató una auténtica fiebre estatuaria: se colocaron varias piedras fundamentales de futuros monumentos, algunos proyectados por el propio gobierno, otros como homenaje de las colectividades extranjeras residentes en la Argentina, a los que se sumaron los que regalaron a la ciudad gobiernos extranjeros, muchos de los cuales demorarían años en ser inaugurados".
También invadió la idea de que era preciso modernizar a Buenos Aires y se lanzaron proyectos para modificar el aspecto de la Plaza de Mayo y la Casa de Gobierno, entre otros. En ese año se colocó la piedra fundamental de lo que sería el Colegio Nacional Buenos Aires.
FOTOS, BUENOS AIRES 1910
BUENO ESO ES TODO
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