La provincia de Manchuria perteneciente a China fue invadida por Japón en 1931 a raíz del Incidente de Mukden. Conquistado el territorio los japoneses comprendieron una cosa muy clara, que Manchuria estaba habitada por mezcla de manchús y chinos y los primeros tenían un gran odio a los segundos al desear retornar a la independencia sin China. Por esa razón Japón independizó el país y lo convirtió en su aliado. Libres de China y con el Emperador Pu-Yi entronizado, los manchús necesitaban unas fuerzas armadas para hacer la guerra a los chinos, así nació el Ejército Imperial de Manchukuo.
A partir de los prisioneros manchús que habían sido capturados por los japoneses procedentes del Ejército Nacional Revolucionario de China en Manchuria, cerca de 60.000, se empezó a formar el Ejército Imperial de Manchukuo tras ser liberados en 1932. Sin embargo la calidad de las tropas no era muy buena, pues muchos de los que se presentaron eran chinos étnicos que odiaban a los propios manchús alistándose únicamente por los altos sueldos, otros eran milicias que nunca habían estado en combate e incluso muchos eran adictos al opio. Todo este cúmulo de razones y tropas poco motivadas derivó en una serie de deserciones mucho antes de que los soldados entraran en combate, así sucedió con la guarnición de Wakimiho que desertó con 2.000 hombres y con el general Mi Zhanshan que se pasó al bando chino con unos cuantos miles de hombres de la guarnición de Heilongjang, ambos casos en 1932.
Debido a las deserciones y a los excesos de tropas mal entrenadas y rebeldes, los altos mandos del Ejército Imperial de Manckukuo encabezados por el brillante general Xi Qia, restauraron la situación ejecutando a exaltadores, impidiendo que se alistaran tropas que podían representar un peligro y modernizando el ejército de arriba a abajo para convertirlo en una fuerza militar profesional con entrenamiento al modelo occidental y armas acorde con los tiempos que se vivían.
Todas las medidas de Xu Qia para modernizar el Ejército Imperial de Manchukuo resultaron muy positivas porque a mediados de 1932 ya contaba con 111.044 soldados. Las fuerzas armadas se dividieron en cinco ejércitos: Fengtien, Kirin, Heilongjiang, Hsigan y Taoliao. El símbolo oficial del Ejército Imperial de Manchukuo fue la estrella de cinco puntas roja, negra, blanca, azul y amarilla en sentido de arriba a abajo y derecha a izquierda.
Dentro de Manchuria existía una importante comunidad de rusos blancos, muchos de ellos exiliados de la Guerra Civil Rusa a causa del comunismo. Como era lógico los rusos veían enemigos a los chinos, especialmente a los comunistas, por eso a todos aquellos con nacionalidad manchú se les permitió alistarse en el Ejército Imperial de Manchukuo. De este modo se formó la Brigada Assano al mando del general Vladmir Kosmin con 200 voluntarios inicialmente que más tarde se ampliaría. Al ser Manchuria un país de carácter fascista, la mayoría de rusos que se alistaron provenían del Partido Fascista Ruso.
El armamento empleado en la infantería no era muy nuevo, ya que la mayoría eran fusiles chinos o Arisaka japoneses, lo único de gran valor eran las ametralladoras Tipo 11 de fabricación japonesa y las ZBvz.26 diseñadas en Checoslovaquia. En tanques los manchús no contaron con muchos, a pesar de todo cuando se fundó su ejército los japoneses vendieron varios vehículos blindados Isuzu y 10 tanquetas Tipo 94, por último se cedieron algunos Ha-Go que únicamente fueron empleados para el entrenamiento. La artillería no era muy necesaria en las zonas donde iban a operar los manchús porque eran todas áreas montañosas, aún así tuvieron diversos tipos de cañones como los Tipo 45 de 75 milímetros y los del modelo Krupp vendidos por la Alemania del Tercer Reich.
Guerra entre Manchuria y China.
Desde el mismo momento de su independencia, Manchuria entró en una guerra interminable contra China que duraría 14 años y que enlazaría con la Segunda Guerra Chino-Japonesa y más tarde con la Segunda Guerra Mundial, siendo el Ejército Imperial de Manchukuo la tercera potencia del Eje en llevar todo el peso del conflicto asiático después de Japón y la colaboracionista China de Nanking.
Guardia imperial manchú.
Antes que soportar batallas en grandes frentes el Ejército Imperial de Manchukuo empezó a luchar dentro de la propia Manchuria para pacificarla de guerrilleros chinos locales que no aceptaban la separación manchú de China, aunque también de algunos señores de la guerra y comunistas. En estas operaciones destacó el general Chang Hai-Peng que intentó frenar la traición de un general manchú que se puso a favor de los chinos, Ma Zhanshan, obligándole con 30.000 soldados manchús a replegarse hasta la frontera con la Unión Soviética en donde quedó con sus hombres atrapado viéndose en la necesidad de traspasarla y quedar internados por las autoridades rusas, todo un primer éxito político para el Ejército Imperial de Manchukuo.
Un acontecimiento sucedió en 1939 entre Manchuria y la Mongolia Exterior que derivaría en un conflicto entre Japón y la Unión Soviética llamado Guerra del Khalkin-Gol. El 11 de Mayo de 1939 cerca de 80 jinetes de la Mongolia Exterior comunista cruzaron la frontera manchú para aprovechar sus pastos en la zona. Las tropas manchús que custodiaban la frontera les expulsaron violentamente con caballería a sable. Al adentrarse los mongoles comunistas otra vez en la frontera, los manchús volvieron a expulsarles, entrando ellos en su zona con 3.000 hombres y 150 jinetes comandados por el general Xi Qia. Los manchús mantuvieron sus posiciones conquistadas hasta la llegada de refuerzos nipones. Junto a los japoneses participaron en la ofensiva del Monte Bain-Tsagan, pero no pudieron resistir el asalto de las tropas soviéticas y se retiraron. La gran ofensiva soviética sobre la frontera con Manchuria se inició en Agosto, destrozando a los japoneses. Aquel inesperado contraataque ruso hizo que se rebelara una pequeña unidad de la Brigada de Caballería Manchú que los nipones con manchús leales hubieron de disolver. Al final de Septiembre Manchuria y Mongolia Exterior pidieron la paz en un tratado revisado por la URSS y Japón. En ese encuentro el Ejército Imperial de Manchukuo padeció miles de bajas. Mientras todo eso sucedía la Segunda Guerra Mundial estalló.
Segunda guerra mundial.
Entre 1939 y 1940, con la Segunda Guerra Mundial ya iniciada en Europa, las misiones del Ejército Imperial de Manchukuo fueron las de pacificar las regiones del norte de China e incluso la propia Manchuria, en la cual se terminó definitivamente con toda la resistencia de los chinos. El 20 de Agosto de 1940 los comunistas chinos del VIII Ejército de Ruta lanzaron sobre la China merdional la “Ofensiva de los 100 Regimientos” al mando del carismático general Zhu De, tanto los japoneses como los manchús en su mayor parte fueron las víctimas de este poderoso ataque sorpresa con más de 400.000 hombres. La ofensiva china fue éxitosa y las potencias del Eje tuvieron que retirarse con fuertes bajas, de los más de 100.000 hombres que tenía el Ejército Imperial de Manchukuo causaron baja 25.100 manchús, una total derrota.
Al año siguiente de la ofensiva, Manchuria entraba en la Segunda Guerra Mundial contra Estados Unidos y al lado de Japón y Alemania, eso significaba que el Ejéricito Imperial de Manchukuo tendría que hacer el doble de esfuerzo en el peso de la guerra en China y sufrir el bombardeo norteamericano de sus industrias militares. Hasta 1944 los manchús combatieron tras las líneas del frente mientras este lo sostenían los japoneses, las operaciones se basaron exclusivamente en repeler a los grupos partisanos del norte de China. En ese contexto el Ejército Imperial de Manchukuo padeció una reconstrucción en la que se ampliaron sus filas y tropas a los 200.000 manchús y 4.000 voluntarios rusos blancos, aunque las fuentes estadounidenses calcularon 500.000 erróneamente, impresionante fuerza repartida en 8 divisiones de infantería, 7 de caballería y 14 brigadas mixtas.
Soldados Manchús con una ametralladora en China.
El fin del Ejército Imperial de Manchuckuo fue de lo más trágico y tuvo lugar en Agosto de 1945 cuando la Unión Soviética invadió Manchuria en la “Operación Tormenta de Agosto”. Los soldados manchús acompañados de unos motivados rusos blancos defendieron a muerte su tierra entre el 9 y el 20 de Agosto contra el Ejército Rojo, combatiendo a unos soviéticos muy superiores que tenían modernos tanques T-34 imposibles de frenar con el escaso equipo arcaico manchú. Finalizada la conquista soviética de Manchuria la Segunda Guerra Mundial concluyó, cayendo casi 200.000 prisioneros manchús y siendo destruido el Ejército Imperial de Manchukuo.
Generales manchús.
El destino de los prisioneros manchús en varios casos fue oscuro, ya que acabaron en campos de concentración y gulags de Siberia. Peor fue la suerte de los rusos blancos alistados en el Ejército Imperial de Manchukuo, pues muchos fueron ejecutados por los soviéticos ante los antiguos odios de la Guerra Civil Rusa. Algunos independientistas quedaron luchando en la clandestindad, desapareciendo prácticamente el movimiento nacionalista manchú en el siglo XX que se reconvirtió junto a muchos chinos en un sentimiento antimarxista con la llegada del comunismo a China.