Nadie se asombra de ver la foto de una persona con los ojos rojos, sin embargo, pocos piensan que de hecho la persona tenía los ojos de ese color en el instante de la fotografía; es decir: no se trata de un defecto de la cámara, sino del ojo. Veamos por qué…
El efecto de ojos rojos ocurre cuando hay poca luz ambiente y, por lo tanto, las pupilas están dilatadas para permitir un mayor paso de luz. Al accionarse el flash (otro requisito para el ojo rojo), la pupila no tiene tiempo para contraerse. La luz del flash atraviesa la pupila y rebota en el fondo del ojo, en una zona llamada coroides, que está saturada de vasos sanguíneos, y devuelve su color rojo a la cámara.
Las cámaras actuales logran evitar este efecto disparando un flash previo al que iluminará la foto para que las pupilas se cierren, alterando la escena original donde, efectivamente, se hubiese podido ver el rojo sangre a través de la pupila si se la iluminaba súbitamente.
Los animales también pueden salir con ojos rojos en las fotos, pero en ellos además es frecuente el efecto de ojos brillantes. En este caso, lo que refleja la luz es el tapetum lucidum (en latín: “tapiz brillante”), que actúa como un espejo detrás de la retina, amplificando la señal luminosa para permitirles ver mejor en la oscuridad.
Factoides adicionales:
Los ojos humanos no poseen tapeta lucida (plural). Son exclusivos de animales nocturnos.
Las personas de ojos claros son más propensas a salir con ojos rojos en las fotos porque sus pupilas se dilatan más.
Referencias:
Efecto de ojos rojos
Coroides
Tapetum lucidum
FUENTE: http://factoides.com.ar/post/10294403132/ojos-rojos