El cirujano italiano Sergio Canavero (Turín,1964) al que se parangona con el «doctor Frankenstein », afirma que se harealizado en China, siguiendo su metodología, el primer transplante de cabezaen un mono. A pesar de los enormes problemas médicos, científicos y éticos que eltema suscita , el doctor Canavero no oculta su entusiasmo alasegurar que se ha dado un paso muy importante en el camino para hacer realidadsu sueño de hacer un transplante de cabeza en una persona, con el objetivo decurar tetrapléjicos. Según Canavero, ex neurocirujano del hospital turinésMolinette y hoy profesor honoris causa en la Universidad Harbin de Medicina enChina, el experimento lo ha llevado a cabo en este centro de médico un equipode investigadores encabezados por el doctor Xiaoping Ren. Loscirujanos conectaron el suministro de sangre entre la cabeza del mono y elnuevo cuerpo, pero no intentaron conectar la médula espinal, que es sin duda laparte más delicada de la operación, considerada imposible por muchosinvestigadores. La clave, que aún hoy no es posible resolver, es unir lasfibras nerviosas que salen del sistema nervioso central y llegan a la médula,para luego dar el movimiento a brazos o piernas. Si se hubiera resuelto esteproblema fundamental, se habría podido curar las tetraplejias o paraplejias, loque sería un adelanto espectacular para la ciencia.
Canavero subraya que el experimento chino repite elconocido trabajo del norteamericano Robert White en 1970, demostrando ahora quesi la cabeza se enfría a -15 º C, un mono puede sobrevivir a la operación sinsufrir daño cerebral. Robert White fuepionero al transplantar la cabeza a un chimpancé que luego no pudo moverse,porque no se unió la médula espinal, y sobrevivió nueve días.En el caso chino, el doctor Canavero dice que el «el mono ha sobrevividototalmente el procedimiento sin ninguna lesión neurológica; se le mantuvo convida durante solo 20 horas tras la operación, por razones ética»”.
Experimentación
El primer medio en dar la noticia hasido «New Scientist», revista especializada que reconoce que no ha podidoobtener más detalles sobre el experimento del doctor Xiaoping Ren, cuyo trabajoestá patrocinado por el gobierno chino, habiendo realizado ya experimentos concadáveres, en preparación para el trasplante de cabeza. «New Scientist» escribeque la experimentación está muy adelantada, graciasa la colaboración con otros investigadores chinos y surcoreanos. El experimentodel trasplante de cabeza en el mono será descrito con detalle en sieteartículos que serán publicados en los próximos meses en las revistasespecializadas «Surgery» y «CNS Neuroscience & Therapeutics». El encargadode cuidar la publicación de las investigaciones es uno de los colaboradores deldoctor Canavero.
Canavero: «Es posible»
Antes de realizarse este último experimento, ABC mantuvo una largaconversación con el cirujano italiano, quien afirmó que «la operación esabsolutamente posible»: «Todas las críticas que me hacen son equivocadas. Dansu opinión sobre cosas que no conocen. Yo llevo trabajando en este proyecto 30años y he inventado un montón de cosas para llegar a este objetivo. Algunosdicen que es imposible, pero no saben de qué hablan». El doctor Canavero no seplantea ni siquiera el problema ético, cuando se trata de salvar a una personacon una enfermedad degenerativa: «Si uno tiene una enfermedad degenerativa, nohay un problema ético. Con pacientes de este tipo, el transplante se hace, ypunto. No me interesa lo que piensen otros. No me importa lo que dicen lositalianos. Lo escriba: lo que dicen los italianos cuenta cero, cero, cero…»,nos dijo el doctor Canavero. Obviamente, cirujano italiano se muestra enojadocon su propio país, porque la Sociedad italiana de neurocirugía considera quesu proyecto no es científico.
Fecha clave: Navidad 2017
El neurocirujano confirmó a ABC quecuenta numerosos voluntarios para el trasplante: «Ciertamente. Ya hay unascincuenta personas, la mayor parte transexuales. Y también decenas de personascon distrofia muscular y parapléjicos». El doctor Canavero está convencido deque podrá realizar la operación en Navidad de 2017. Necesita un equipo de unos150 expertos. Y la realizará en China, porque cuenta con más facilidades y unmenor coste: Hacerlo en China valdría 15 millones de dólares, mientras que enEuropa o Estados Unidos el coste sería de 100 millones de dólares. La semanapasada, el director del Hospital Vietnam-Alemania en Hanoi (Vietnam), Trinh Hong Son, se ofreció a acoger el experimento delprimer trasplante de cabeza en una persona, según afirma en «New Scientist».
Súplica al fundador de Facebook
Al tratarse de unos costes muyelevados, el doctor Canavero está inmerso en una campaña para difundir su ideaen libros y buscar patrocinadores. Tiene la intención de recurrir a Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, al que lehará llegar su último libro titulado «El cerebro inmortal, en el que expone que“la conciencia no está generada en el cerebro; cuando uno muere la concienciaperdura», afirma el neurocirujano. Va más lejos, Canavero, al señalar que «con el trasplante de cabeza serán inútiles las religiones, queexisten porque la gente tiene miedo de morir».
«¿Frankestein? Un honor»
El neurocirujano italiano no esprofeta en su patria, donde es conocido como doctor Frankestein. «Para mí es un honor ser parangonado a Frankenstein», afirma, mientrascon su espíritu volcánico, siempre agitado, rechaza las críticas feroces que lehacen muchos de sus colegas que lo tachan de visionario, porque cree en cosasquiméricas.
Él, en cambio, despedía de ABC afirmandoque es «un visionario en sentido positivo»: «Me adelanto al futuro, al pensar yen ver qué será posible en el mañana, y por haber empezado a trabajar en uncampo treinta años antes que otros. Yo tengo un lema: Quien arriesga, gana».
«¿Quién lo recibiría?: El primervoluntario»
El voluntario para someterse a esta complicada operaciónque se alargaría durante 36 horas es Valery Spiridonov, unprogramador ruso de 30 años que sufre atrofia muscular espinal, una graveenfermedad genética que afecta a la movilidad.
Según ha declarado Valery Spiridonov a FoxNews: "No hay prisa. Sin duda, la operación se realizará cuando eldoctor y los expertos estén un 99% seguros de su éxito. Tengo que hacerloporque no tengo muchas opciones. Mi decisión es definitiva, y no piensocambiarla"