GIFEstas entidades son representadas como malignas e indeseables siempre dentro de un paradigma maniqueo, sin embargo, en muchos casos son el resultado de una compleja combinación de un orden cósmico mitológico.

Dybbuk, el demonio que quiere vivir
La palabra Dybukk en Hebreo significa “Adhesión”, esto se adhieren al cuerpo de una persona viva o la habitan.
Es un ser místico nacido en el folclore judío, es originario de Israel y las primeras historias conocidas datan del siglo XVI. Se dice que es un demonio ancestral o el alma de un pecador que deambula entre los dos mundos para escapar del castigo que le espera por sus acciones pero también puede tratarse de la esencia de una persona muerta a la cual le han quedado cosas pendientes que hacer en vida.
El exorcismo judío para ahuyentar al Dybbuk debe realizarse por un rabino experto en la Kabbalah junto a diez personas capaces de soportar la experiencia y que puedan formar un círculo santo de protección en derredor del poseído mientras repiten los textos sagrados.
Nephilim, los que del cielo vinieron
De acuerdo a textos hebreos, la Torah o el libro de Enoc, fueron una raza de gigantes que cometieron actos de gran maldad. Su gran tamaño y poder parecía venir de la mezcla del “ADN” demoníaco con la genética humana. Se trató de una especie inteligente, pero tan degenerada que practicaban el canibalismo, devorando -literalmente- la carne de los seres humanos. Tenían conocimientos mágicos y sabiduría oculta.

Los nefilim fueron una de las razones principales para el gran diluvio en los tiempos de Noé. El acoplamiento inapropiado de seres celestiales y mujeres terrenales es un ataque a los límites que pretenden separar los mundos celestial y terrenal. Por lo tanto, esto amenaza la integridad de la creación como ‘Dios’ quiere que sea.
Rakshasa, la crueldad de la fiera
Procedentes de una antigua raza hindú de bestias mitológicas, los rakshasas son criaturas demoníacas que habitan bajo la forma de un felino humanoide. Con la cabeza de un depredador, generalmente un tigre, y el cuerpo de un musculoso humano, los rakshasas son toda una manifestación del mal y la crueldad más salvaje, y caminan siempre en busca del caos.
Según los textos del Ramayana, los rakshasa tenían forma humana y surgieron de los pies del dios Brahma. Este dios eligió a algunos rakshasa para convertirlos en sus guerreros de élite. Seleccionó a los más crueles y a los que se habían reencarnado varias veces siendo malvados, y les proporcionó dotes especiales.
Solamente su naturaleza demoníaca es vulnerable al agua bendita, por lo que usada en un proyectil, a modo de dardo venenoso, puede acabar con ellos instantáneamente.
Djinn, el genio de humo
Los Djinn son una raza de seres espirituales que tienen libre albedrío como los seres humanos, y al igual que los espíritus en la Tierra los Djinn pueden ser buenos o malos. Sin embargo, cuando estos seres deciden escoger el camino de la maldad y de la oscuridad, tienen la capacidad de poseer a los seres humanos, convirtiéndose así en auténticos seres demoníacos.
Según los expertos, algunos versículos del Corán y hadices, que son dichos y acciones del profeta Mahoma, señalan que los Djinn son seres mágicos creados a partir del humo y del fuego.
Los Djinn tienen la capacidad de tomar muchas formas y cambiar su apariencia a seres humanos, animales o incluso a torbellinos. Según la creencia popular, los Djinn generalmente suelen adaptar la forma de un perro negro o de un gato negro, que eran considerados antiguamente como emisarios del diablo.
Los Djinn son seres de una dimensión paralela a la nuestra, pero que tienen la capacidad de acceder a nuestra dimensión a través de portales dimensionales e interactuar con nosotros.
Abaddon, el ángel exterminador
Abadón o Abaddon, es el jefe destructor de los demonios de la séptima jerarquía, según afirman los demonólogos. En el libro del Apocalipsis, corresponde con el ángel o estrella del abismo sin fondo, que encadena a Satanás por mil años. También se dice que fue el ángel que invocó Moisés, para que enviara las lluvias terribles que arrasaron con Egipto.
Abbadon es un ángel caído, representa la muerte y la destrucción. En el infierno, Abbadon es el jefe de los demonios. Abbadon puede tener un bello rostro humano, con cola de escorpión y cuerpo de caballo. Abbadon tiene una gran relación con Apollyon, el que tiene las llaves de los abismos.
Lucifer, el portador de luz
La palabra Lucifer tiene un significado muy diferente al que podríamos imaginar, quiere decir “Portador de Luz” y se empleó como un término genérico para hacer referencia a Venus.
A lo largo de la historia, Lucifer fue el nombre empleado para hablar sobre “el mal”. En Isaías 14:12 pueden encontrarse las palabras “¿Cómo caíste del cielo, oh Lucifer, que nacías por la mañana?”. Este pasaje nos da a entender que, de hecho, Lucifer es el “ángel caído”, como también se le conoce.
Fue la primera luz, el primer sonido, el primer relámpago, el único rayo que dura para siempre; y el mismo Lucifer exclamó: “Seré recordado como el eterno rebelde; como aquél que rompió la paz de la oscuridad y la ignorancia infinita. Soy el espíritu en acción, hambriento de conocerse a sí mismo a través de este profundo y negro universo.”
"-El primer pueblo adoraba imágenes de piedra, deidades imaginarias, a los que les cantaban y hacían plegarias. Lucifer al ver eso, les dijo que eso era innecesario, que el poder y la divinidad está dentro de ellos mismos; los habitantes no lo aceptaron y lo llamaron blasfemo, así que Lucifer decidió seguir su camino."
GIF


