Poner límites es un asunto complicado para muchos y poco investigado. A veces resulta difícil decidir si dejas que alguien se te acerque y qué tanto quieres tener a esa persona cerca, especialmente si no te lo explicaron en tu infancia. Para aclarar un poco esta cuestión, Te muestro un artículo de Inna Titova, la madre de un chico que entendió de una vez por todas los límites que debe tener con las personas, gracias a una simple imagen que le dieron en escuela.
Hay algo sorprendente cuyo significado en muchas ocasiones las personas adultas no pueden explicar: el espacio personal. Es un tema muy delicado porque el sistema estándar de educación no le presta atención y, por lo tanto, no sabemos con seguridad cómo hablar de estos temas con los niños y cómo comportarse.
Sin embargo, en las escuelas estadounidenses los maestros encontraron la solución a este problema complicado: en las clases dedicadas al espacio personal (las bases de educación sexual/sexual education) a los niños se les proporciona un esquema sencillo con un texto explicativo para los padres. La imagen se colorea entre clases y se explica con una situación de ejemplo que puede suceder en la vida real.
Esta instrucción visual es para niños de 5-10 años. Se llama "círculos de relaciones" (circles of relationships): círculos de comunicación y de tipos de relaciones diferentes; y puede ayudar a prevenir acoso sexual, abuso físico o psicológico simplemente porque el niño entenderá que está sucediendo algo incorrecto.
El primer círculo y el más importante somos nosotros mismos. Nuestro cuerpo nos pertenece únicamente a nosotros y solo nosotros podemos decidir quién se nos puede acercar mucho y tocarnos. Nadie debe hacerlo sin permiso. Si alguien más de algún otro círculo nos provoca incomodidad (no importa que sea el abuelo que sienta al niño en su regazo o una amiga de mamá que exige “darle un besito“), no debemos sentirnos avergonzados para decir ”no“, “basta”.
Es el círculo de nuestra familia y aquellos a quienes amamos. Respeto, confianza y amor: estas son las señales para determinar quién pertenece a este círculo y quién es el más cercano a nosotros. Pero hay que recordar que incluso con aquellos a quienes amamos debemos cuidar nuestro espacio personal y también respetar el espacio de nuestros seres queridos.
Es un "far away hug", el entorno. Es el círculo de nuestros amigos y aquellos con quienes nos gusta tratar. La amistad es muy importante e incluye muchas otras cosas. Por ejemplo, jugar juntos, conversar, divertirse y, a veces, darse abrazos amistosos. La amistad siempre se basa en la confianza y el respeto. Y tales muestras de cariño como abrazos se deben basar en un acuerdo mutuo.
Es importante recordar que no todos los niños en su salón de clases pueden comportarse como sus amigos. Y los padres deben hablar con sus hijos: en qué criterios basarnos para entender quién es nuestro amigo y, a su vez, cómo debemos comportarnos con ellos.
Este es el círculo de conocidos ("wave circle"

, aquellos a quienes saludamos con la mano, conocemos de forma superficial y con quienes no somos muy cercanos. Pueden ser niños en el autobús escolar, en el patio, en el equipo deportivo, pueden ser también los amigos de los padres.
Habla con tu hijo acerca de las normas sociales, diferentes tipos de conocidos y las reglas de seguridad. Acerca entre la diferencia entre los amigos cercanos y simplemente personas conocidas. Acerca de la distancia en la relación que deben respetar ellos así como también nosotros.
Estas personas pueden ayudarnos cuando es necesario pero no son nuestros amigos. Son maestros, educadores, policías, bomberos, enfermeros y médicos. Habla con tu hijo en qué tipo de situaciones debe pedir ayuda y a quién. Es importante resaltar que estas personas tienen unas señales distintivas tales como uniforme, una identificación oficial, además, ayudan en caso de peligro.
No conocemos a estas personas (incluso si ellos dicen que te conocen, sus palabras no importan). No todas las personas ajenas son malas porque no las conocemos pero porque no las conocemos, no podemos saber si la persona enfrente de nosotros es buena o mala. No les tenemos confianza a los desconocidos. No hablamos con ellos, no les decimos nada acerca de nosotros o nuestros seres queridos. No respondemos sus preguntas. Nunca, jamás los acompañamos a ningún lado y no subimos en sus autos. No aceptamos sus dulces, no “bucamos sus perritos perdidos“ y no les ayudamos a encontrar una calle porque los adultos nunca les deben pedir ayuda a aquellos que son más jóvenes y mucho más débiles que ellos.
De esto se trata el método. Los niños colorean estos círculos, hablan de diferentes situaciones y adivinan cómo deben actuar cada uno de ellos en estos casos. Y también dicen mil veces: si te sienes incómodo, debes decir ”Stop“, “No”. Si crees que alguien se comporta incorrectamente contigo, debes comentárselo a otros adultos: tus padres o maestros. Nadie puede tocarte sin tu consentimiento (tú tampoco tienes derecho de invadir el espacio personal sin haber pedido permiso). Si no te han entendido a la primera, debes repetir una y otra vez hasta que te hagan caso, te entiendan y te ayuden. No debes buscar una solución por tu cuenta, no debes ocultar, no debes sentirte avergonzado. No temas hablar. No temas preguntar.