Lo único que les voy a pedir es que no se tomen a broma este tema tan serio para mí. Hace un tiempo fui diagnosticado como adicto, ¿a qué?, al sexo. Así como lo oyen, o mejor dicho, como lo leen. Mi vida ha sido un calvario en ese sentido desde los 12 años hasta hoy (tengo veintitantos). Si bien, tengo una experiencia sexual muy por encima de la media, más que por mi facha, por el hecho de que espero cada ocasión para abalanzarme sobre una fémina, este problema me ha generado muchos conflictos en el campo de las relaciones humanas; y los más dolorosos, han sido con aquellas personas a las que más quiero, familiares y amigos. En mis más de diez años de actividad sexual no solo he tenido relaciones sexuales con desconocidas, compañeras de clase, de laburo (me he movido más de un trava, para que negarlo... sobre todo en una época especial, entre los veinte y los veintitres, me había vuelto un consumidor voraz de carne e chancho), etc sino que he icardiado a más de un amigo. No quiero que por esto me juzguen por mala persona, amigos, entiéndanlo, estoy enfermo... es lo que he tratado de explicarles a mis propios amigos (bueno, ex amigos) y no me han sabido entender...
Mi situación es tan crítica que hasta he llegado al punto de machacarme a golpes el miembro en situaciones límites en las que no me da respiro el muchacho: por ejemplo, cuando pasa mi hermana con un jean ajustado frente a mis ojos o las amiguitas quinceañeras de mi sobrina (o incluso mi propia sobrina ¡oh dios!). Me he acostado con alguna prima, lo que ha provocado escándalos en mi familia, bronca de mis padres y enojos de mis tíos que han tomado la decisión (no los culpo) de no volver a dirigirme la palabra...
Algunos se lo tomarán a broma y pensarán que no debo quejarme, que, por el contrario, soy un capo, que debo sentirme orgulloso por mi lascivia desenfrenada, pero quienes lo hagan es porque no son capaces de ponerse en mis zapatos... Cuando era adolescente creía que esto era natural, ya saben, la edad del pavo, del pajero y toda esa gilada que suelen decir..., pero pasados los años, al no menguar la intensidad de mis deseos, comencé a preocuparme cada vez más. He llegado a situaciones absurdas como seguir durante horas un buen culo que vi en la calle, o a perseguirlo por todo el boliche o por cada góndola de un supermercado (¡incluso con su nene en los brazos!) y a situaciones dignas de un psicópata como perseguir a una minita hasta su casa si me gustó la burra o el par de magumbos (la cara no suele importarme). Más de un novio celoso me ha cagado a piñas. Yo no me defiendo, porque siento culpa y les doy la razón. En su caso yo también haría lo mismo. Acaso ustedes linces, ¿no golpearían a un flaco que le besa el cuello a su propia novia mientras el mismo la está abrazando? Aunque no lo crean, si, he llegado hasta ese extremo: enceguecido por un par de nalgas turgentes, firmes como roca, he sido capaz de apartar al "dueño" de esas nalgas, para reclamar mi parte... como si tuviera algo así como un derecho natural sobre ellas. La de bifes que me he comido por esto mismo... es que cuando tengo ante mí un buen upite ¡no veo más nada a mi alrededor! No es que lo haga por irrespetuoso, por no tener códigos, porque me cague en el chabón. Simplemente, me omnubilo, me extasío de deseo; en ese instante, el mundo es ese culo para mí, esas gomas, y nada más. Y, como es natural, mis relaciones no me duran un carajo.
Me enamoro, no es que no sea capaz de amor, soy capaz de enamorarme como cualquiera de ustedes. Pero al mismo tiempo sufro indeciblemente, porque sé que esa chica no me durará más de una o dos semanas, a lo sumo, un mes. Ya sea porque la engaño o porque ella no puede tolerar que la quiere empernar al menos tres veces al día. Y cuando nos dejamos, me quedo con una pena enorme, me culpo llamándome degenerado, enfermo, pervertido, anormal, me desgarro de dolor. En fin, quería contarles mi experiencia amigos, mi padecimiento existencial. Espero que esto algún día cese, porque si sigo así, incluso corro el peligro de que me denuncien por acoso o algo por el estilo, ni hablar si pasan los años y sigo en la misma. A los viejos es más fácil denunciarlos porque nadie perdona a un jubilado encarando nenitas o exhibiendo sus partes pudendas en la vía pública. Otro de mis miedos, es el de contraer VIH, he padecido varias ETS, algunas de ellas muy dolorosas, pero (toco madera) hasta el mes pasado al menos (me hago análisis de sangre cada tres meses, porque ese miedo se ha transformado en pánico, es una especie de obsesión que tengo). En fin, saludos y dejen su opinión con respeto.
Les dejo un poco de info sobre esta patología y más abajo, el level 5 como corresponde:
El primer estudio en investigar la actividad cerebral de los "adictos" al sexo ha descubierto similitudes con aquellos que sufren de adicción a las drogas.
Cuando en 1990 el famoso actor Michael Douglas fue admitido en una clínica de rehabilitación, las causas de su internamiento llamaron la atención sobre un concepto hasta ese entonces novedoso: la adicción al sexo.
Pero existe una polémica sobre si la gente puede volverse adicta a los comportamientos sexuales, incluido ver pornografía.
Y a pesar de que los expertos están de acuerdo en que no es una adicción "química", como podría serlo la heroína o el alcohol, algunos opinan que sí podría hablarse de algo más que un simple desorden del comportamiento.
En un intento por arrojar luz sobre el tema investigadores de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, realizaron escáneres cerebrales a 19 hombres adultos mientras estos visualizaban imágenes pornográficas.
El estudio mostró que se activaban los mismos centros de recompensa que los que se activan en el cerebro los de los adictos a las drogas cuando ven su sustancia predilecta.
Dos de los hombres que participaron en el estudio habían perdido su empleo tras consumir porno en el lugar de trabajo, y cuatro de ellos dijeron que la pornografía era una forma de evitar las agencias de prostitución y los fetiches.
Todos ellos estaban obsesionados con pensamientos y comportamientos sexuales, pero no está claro que sean "adictos" de la misma forma en que los fumadores son adictos a la nicotina.
Algunos investigadores argumentan que sus características se asemejan más a las de aquellos que sufren un desorden obsesivo-compulsivo.
Porno
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Según los expertos cada vez hay más jóvenes incapaces de mantener una erección por un consumo excesivo de pornografía.
Escáner del cerebro
El equipo de investigadores responsables del estudio usó imágenes obtenidas por resonancia magnética para observar los cambios que se dan en la actividad cerebral cuando se ven videos pornográficos.
Luego compararon los resultados obtenidos entre gente que reporta un comportamiento sexual compulsivo y personas sanas.
Los resultados, publicados en la revista PLoS One, mostraron mayores niveles de actividad en aquellos "adictos" en tres partes específicas del cerebro: el estrato ventral, el córtex del cíngulo anterior y la amígdala.
Estas son las mismas áreas que registran una mayor actividad en adictos cuando estos visualizan la sustancia que más usan.
La doctora Valerie Moon, de la Universidad de Cambridge, le dijo a la BBC: "Este es el primer estudio hecho sobre gente con este tipo de problemas que analiza su actividad cerebral, pero no creo que hayamos llegado todavía al punto en el que se pueda decir claramente que hablamos de una adicción".
"No sabemos si algunos de estos efectos se deben a predisposiciones; o sea no estamos seguros de si esta mayor actividad en estas áreas ayuda a desarrollar comportamientos de este tipo o de si es un efecto de la pornografía, realmente es muy difícil de decir".
Moon añadió que cuanto antes se da la exposición a las drogas, mayor es el riesgo de desarrollar una adicción. Sin embargo, en el caso de la adicción al sexo, la doctora precisó que no había suficiente evidencia del impacto que tiene sobre adolescentes consumir porno en internet, por ejemplo.
Pareja
Expertos piensan que un exceso de pornografía puede afectar a las relaciones de pareja.
"Mentiras y engaños"
Paula Hall, de la Asociación para el Tratamiento de la Adicción Sexual, dijo que internet está siendo una fuente de constante novedad sexual.
Hall le dijo a la BBC: "Lo que se ve es un cada vez mayor número de hombres jóvenes que no pueden mantener una erección porque han destruido su apetito con pornografía; para excitarse ya no les vale simplemente con otra persona de carne y hueso."
"El daño a la pareja puede ser enorme: mentiras, engaños, y no tener sexo con el compañero/a ya que parecen tener un menor apetito debido a que pasan todo el tiempo en internet".
"Puede que dejen de participar en actividades familiares porque es una ocasión de tener la casa para ellos solos; el porno es donde empieza todo y es una salida para evitar las trabajadoras sexuales".
Aun así, la experta señaló que todavía era controvertido decir que este tipo de personas eran adictas y que el tema no estaba suficientemente estudiado.
El doctor John Williams, director del departamento de neurociencia y salud mental en la fundación de caridad Wellcome Trust, aseguró: "Los comportamientos compulsivos, incluido ver porno en exceso, comer mucho o el juego, son cada vez más comunes".
"Este estudio nos lleva un paso más allá para entender por qué repetimos una y otra vez comportamientos que sabemos que son potencialmente dañinos".
"Ya sea tratando la adicción sexual, el abuso de sustancias o los desórdenes alimenticios, conocer cómo y cuándo intervenir para romper el ciclo es un objetivo importante de este estudio", concluye Williams.
Resumen taringuero level 5: Me quiero garchar a todo lo que produzca sombra, estoy enfermo, necesito ayuda.