También conocido como Charles Domerz

soldado polaco conocido sobre todo por tener un apetito inusual, apetito que lo llevó a devorar gatos, ratas, además de que en una ocasión intentó comerse una extremidad humana.
desertó para incorporarse al Ejército Revolucionario Francés a cambio de comida.1 Si bien estaba saludable, solía tener un hambre voraz durante su permanencia en las filas francesas y comía cualquier alimento que estuviese a su alcance.
Domery llegó a devorar 174 gatos en un año y, aunque no le gustaban las legumbres, podía ingerir de 1,8 a 2,3 kg de césped al día si no hallaba otro tipo de alimento
intentó comerse la pierna de un miembro de la tripulación, amputada por un cañonazo
En un solo día, sus empleados le dieron de comer varios kg de carne cruda de la ubre de una vaca, carne de res cruda, velas de sebo y cuatro botellas de porter, y tras ingerir todo lo anterior, no defecó, orinó o siquiera vomitó
se tomó los medicamentos de aquellos prisioneros que rehusaban ingerirlos, sin sufrir reacciones adversas a causa de ello.
Domery llegó a devorar 174 gatos en un año y, aunque no le gustaban las legumbres, podía ingerir de 1,8 a 2,3 kg de césped al día si no hallaba otro tipo de alimento
intentó comerse la pierna de un miembro de la tripulación, amputada por un cañonazo
En un solo día, sus empleados le dieron de comer varios kg de carne cruda de la ubre de una vaca, carne de res cruda, velas de sebo y cuatro botellas de porter, y tras ingerir todo lo anterior, no defecó, orinó o siquiera vomitó
se tomó los medicamentos de aquellos prisioneros que rehusaban ingerirlos, sin sufrir reacciones adversas a causa de ello.
La ansiedad con la que devora su carne de res, cuando su estómago no está lleno, se parece a la voracidad de un lobo hambriento que arranca la carne y la traga con glotonería canina. Para lubricar su garganta, cuando está seca, ingiere de tres bocados la grasa de las velas, y de uno solo se come también la mecha, la cual envuelve como si fuera una pelota, con cuerda y todo. Si no hay otra opción, es capaz de comer grandes cantidades de patatas o nabos crudos. Pero, en caso de haber alternativa, nunca probaría el pan o las legumbres.
Dr. J. Johnston (Wilson, 1807, p. 29).
Dr. J. Johnston (Wilson, 1807, p. 29).
No existe información sobre lo que ocurrió con Domery después, o con los otros prisioneros del Hoche, tras la conclusión de su prueba experimental, y no se sabe si regresó a Francia o a Polonia, o si continuó en Liverpool. Su caso volvió a ser noticia en 1852 cuando Charles Dickens escribió sobre Domery: «Ahora, en mi opinión, un hombre como este, cenando en un escenario de Drury Lane, atraería más público que un mero actor de tragedias que mastica palabras sin sustancia en vez de carne saludable».6z