
Los panaderos de la provincia de Buenos Aires salieron ayer a advertir que en los próximos días el precio al público del kilo de pan aumentará hasta $ 30 o $35, de los actuales $ 24 o $ 26, dado que los comerciantes "no pueden" seguir absorbiendo el alza en la harina de trigo que dijeron se disparó 100% en el último mes.
Tal como informó El Cronista en su edición del 11 de noviembre último, el valor de la bolsa de harina comenzó a incrementarse en la previa al ballottage presidencial ante la perspectiva de una devaluación y del fin de las retenciones a las exportaciones de trigo, prometidas por Mauricio Macri, que incrementarían los valores de mercado del cereal y presionaría sobre la cadena comercializadora y los precios finales.
Ayer el presidente de la Federación de la Industria Panaderil bonaerense, Eduardo Majori, dio que "se ha desmadrado" el precio de la harina , que creció "el 100 por ciento y que por tal razón, el kilo de pan pasará a costar unos 30 pesos en los próximos días".
Según el dirigente panadero, la suba de la harina "hoy está influyendo en el costo y lamentablemente vamos a tener que trasladar este aumento después de casi 25 días, porque estábamos esperando que el aumento que se había iniciado quede firme, y el stock que tiene el panadero se le va agotando".
Así como hace tres semanas, desde el sector agropecuario rechazaron que la revalorización del precio del trigo, tras ocho años de fuerte intervención oficial, sea la responsable de las maniobras de suba del valor en la harina , pan y productos panificados.
Es más, la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) remarcó que "basados en esta cifra (que difunden los panaderos), si se toma como base el precio de la harina y del pan a principios de agosto, el pan no debería aumentar más de $ 2 el kilo".
"Este incremento está compuesto por $1,70 de harina y 30 centavos de impuestos. Las panaderías pueden tener un 30% de ganancia, por lo que el precio del pan podría incrementarse no más de $ 2,50", puntualizó FADA.
La entidad además, planteó que "no hay fundamento para que, efectivizadas las medidas económicas (que se esperan del próximo gobierno), la harina vuelva a aumentar".