

Cada vez hay más personas en el mundo que tienen papada. Generalmente se asocia a personas afectadas por obesidad o edad avanzada, sin embargo, la papada puedes tener sin importar tu salud o edad.
La papada es el resultado de una capa de grasa subcutánea que cuelga bajo la barbilla, formando una arruga más o menos perceptible. Es más común en las personas ancianas, obesas. Aunque la piel y los músculos ancianos tienden a hacerse más flojos, esto no significa que la papada sea un fenómeno inevitable


¿Por qué se produce la papada?
Hay muchos factores que pueden actuar en forma conjunta o individualmente para desencadenar la presencia de papada en nuestro cuello, entre ellos, se encuentran la predisposición genética que vuelve más propensos a sufrir papada a aquellas personas cuyos padres presentan doble mentón.
Aunque los genes pueden tener parte de responsabilidad en el desarrollo de la papada, los hábitos pueden neutralizar sus efectos e impedir que se acumule grasa debajo del mentón.
Sin embargo, si no tenemos predisposición genética pero sí tenemos sobrepeso u obesidad o lo que es igual, exceso de grasa en el organismo, hay mayores probabilidades de que se forme el doble mentón. Cómo así también favorece la presencia de papada la flaccidez y falta de tonicidad muscular en la zona.
Entonces, además de la genética, los factores desencadenantes de la papada incluyen el sobrepeso u obesidad, el aumento o descenso rápido de peso, la falta de ejercitación de los músculos de la zona y los hábitos tóxicos que dañan la piel.


Por culpa de los teléfonos móviles, las tablets y ordenadores portátiles, la papada se hace más común entre los jóvenes!!! La costumbre de mirar hacia abajo hace que los músculos del cuello se relajen y afecta su fortaleza.
Por eso, aquí te dejamos dos ejercicios para hacer todos los días, que sólo te tomaran 3 minutos y podrás eliminar esa papada que tanto odias!!!


Ejercicio 1: Echa la cabeza hacia atrás y, al mismo tiempo mueve la mandíbula hacia adelante. Mantén esa posición y cuenta hasta 10 lentamente. Y luego baja la cabeza.
Ejercicio 2: Vuelve a hacer exactamente lo mismo pero esta vez mantén la posición de la cabeza durante unos segundos y luego bájala con cuidado.

Lo importante es que seas consecuente con los ejercicios y verás los resultados!!!




