A lo largo de la historia existieron célebres y audaces escapes de prisiones que cobraron relevancia pública, tal es el reciente caso del líder narco "Chapo" Guzman, que escapó de la prisión en la que se encontraba detenido a través de un túnel de 1.5 Km. (creamoslo de esta manera)
Presos Politicos
Una de las fugas más increíble de la historia la protagonizaron tres pesos políticos en Sudáfrica durante el Apartheid. Para lograr escapar de la cárcel atravesaron diez puertas cerradas con llave sin ser descubiertos. Tim Jenkin, Stephen Lee y Alex Moumbaris fabricaron la ganzúa correspondiente para cada una de las puertas durante varios meses. Si bien la cárcel donde se encontraban detenidos no era considerada de máxima seguridad, la fuga quedó en la historia por su perfecta y exitosa planificación.
El Castillo de Colditz
El castillo de Colditz durante el nazismo se transformó en una prisión de alta seguridad para oficiales Aliados. Pero no logró su propósito. Primero escapó el teniente británico Airey Neave quien se fugó por un agujero hasta la casa del guardián nazi y de allí salio vestido como oficial alemán sin ser descubierto. Luego el teniente francés Pierre Mairesse Lebrun huyó al saltar el alambrado que rodeaba el jardín con la ayuda de un compañero y robó una bicicleta en el camino. Demoró ocho días para llegar a Suiza. Y por último, el capitán británico Patrick Reid consiguió escapar, con éxito, por un foso que se encontraba en el sótano y desembocaba en el parque exterior del castillo.
Fuga de John Connally Unit (2000)
El “Texas Seven” fue un grupo de prisioneros que se fugó de la cárcel de máxima seguridad “John Connally Unit”. Sus integrantes eran culpables de graves delitos y sus penas eran mayores a treinta años. El 19 de diciembre de 2000 fue el día elegido. Con una gran organización y eficacia, bajo las órdenes de George Rivas, fueron reduciendo a los guardias que interferían su camino hasta llegar a un camión de suministros que estaba por abandonar el establecimiento. Lograron huir sin problemas de la prisión, pero por poco tiempo. A las cinco semanas, la policía logró detener a seis de los siete integrantes. Uno de ellos murió durante la captura.
Escape de Alcatraz (1962)
Se consideraba que Alcatraz, construida para albergar a los criminales más violentos de Estados Unidos en una isla en la bahía de San Francisco, era a prueba de fugas. El trío formado por Frank Morris, Clarence y John Anglin probó que no era así. Durante seis meses, rompieron poco a poco el concreto alrededor de los huecos de ventilación de sus celdas usando cortaúñas, trozos de un ventilador y algunas cucharas, escondiendo su avance nocturno llenando los huecos con una pasta fabricada con periódicos viejos. Finalmente se escurrieron a través del sistema de ventilación y escaparon en una balsa hecha de barriles, malla de alambre e impermeables viejos. Es muy probable que se hayan ahogado, pero se puede decir que son los únicos que han logrado escapar de la cárcel.
El Escapista (Jack Sheppard 1724)
Jack Sheppard logró escaparse cuatro veces de diferentes cárceles británicas. Su primera detención duró solo tres horas. Desde el techo de la cárcel logró descender por una cuerda hechas de sabanas. A los pocos días volvieron a detenerlo. Con ayuda de su mujer, que había ido a visitarlo, rompió sus esposas y haciendo un agujero en la pared escapó por segunda vez. Lo volvieron a detener y lo sentenciaron a muerte. La noche anterior a su ejecución logró huir nuevamente, esta vez vestido de mujer. Su libertad no duró mucho tiempo. Fue atrapado y encarcelado en una celda de máxima seguridad, pero aprovechó una pelea en el juzgado y volvió a escapar. En su última detención lo encontraron borracho en una taberna. Se calcula que 200.000 personas asistieron a su ejecución.
Fuga de Billy Hayes (1975)
Sentenciado a 30 años en una cárcel turca por contrabando de drogas en 1970, el estadunidense de 22 años pasó un año brutal en la prisión de Sagmalicar, en Estambul, antes de ser trasladado a una isla-prisión. Después de seis meses de planeación, peleó contra un guardia, robó su uniforme y tomando los 2 mil dólares que su padre había logrado contrabandear en un álbum de fotos, remó toda la noche, a través de una furiosa tormenta hasta la costa. Allí se tiñó de negro su cabello rubio, caminó a través de media Turquía y, finalmente, nadó a través de un río furioso para llegar a Grecia.
El Gran Escape (1944)
El Stalag Luft III fue un campo de prisioneros de la guerra de Luftwaffe, a 160 km de Berlín. Bajo la dirección de Roger Bushell se excavaron tres túneles con los nombres de «Tom», «Dick» y «Harry». «Tom» debía ser el túnel de huida principal, y se trabajó en él intensivamente. «Harry» fue el túnel de reserva y «Dick» resultó sacrificado. Estaba destinado a ser descubierto en caso de que se sospechase que se estaba cavando un túnel en el campo, y así desviar la atención de los alemanes. «Tom» fue descubierto por casualidad tras cinco meses de excavaciones. Sobre la historia de «Dick» se sabe poco—fuentes estadounidenses dicen que «Dick» no fue descubierto hasta la liberación del campo. Es probable que se emplease para almacenar herramientas tras el descubrimiento de «Tom». A partir de entonces todos los trabajadores se concentraron en «Harry».
A las 22:30 de la noche del 24 al 25 de marzo de 1944 empezó la huida a través del túnel «Harry». «Harry» medía 102 m de largo, 0,70 m x 0,70 m, tenía tres estaciones intermedias y transcurría a unos 8,5 m bajo la superficie. Sin embargo, el principio real de la fuga, es decir, la salida del campo, se retrasó porque el suelo en esa época del año estaba helado y se tardó cuatro horas más de lo planeado en perforar la superficie. El túnel resultó unos 10 m demasiado corto, así que la salida no se encontraba en el bosque, sino algo antes. Esto conllevó que se tuviee que sincronizar la salida del túnel con las patrullas de vigilancia. Esto alteró el desarrollo planeado de la huida y pronto resultó evidente que no huirían 220 prisioneros como se había planeado, sino unos 100. La fuga fue detectada a las 4:55 horas. En ese momento habían cruzado el túnel 87 personas, de las que 11 se entregaron en el bosque adyacente, y no contaron por tanto como huidos. Esto deja un cómputo de 76 fugados. De ellos sólo 3 evitaron ser capturados. La famosa película "La Gran Evasión" se inspiró en esta fuga.
Fuga de Antonio Ferrara (2003)
Ferrara, un legendario experto en explosivos de los bajos fondos, capaz de volar una caja fuerte mientras el dinero quedaba intacto, fue sentenciado a ocho años por dos robos a mano armada (era sospechoso de otros 15). En marzo de 2003, dos patrullas se estacionaron frente a las puertas de Fresnes, en las afueras de París. Seis hombres, vistiendo uniformes de la policía, se bajaron. Tres de ellos abrieron fuego contra las dos torres de vigilancia con AK-47, mientras que los otros abrían las puertas del frente con un lanzagranadas. Mientras, Ferrara dinamitó calmadamente la puerta de su celda, saltó en uno de los coches, y desapareció.
Fuga de Dieter Dengler (1966)
Dengler fue el único soldado que logró escapar de un campo de prisioneros durante la Guerra de Vietnam. Fue un piloto Alemán perteneciente a la Armada de los Estados Unidos, quien un 1 de Febrero de 1964 se encontraba volando sobre la región de Laos, donde fue derribado y posteriormente secuestrado. Sus captores eran parte del movimiento Pathet Lao, quienes lo mantuvieron durante varios encadenado en una prisión de bambú en donde era torturado continuamente por sus captores. Un 29 de Junio de 1966, mientras los guardias comían, Dengler con varios de sus compañeros, tomaron las armas de sus captores y lograron escapar de su secuestro. El grupo de siete personas se dividió en tres grupos, de los cuales no se volvieron a saber nada.
Fugas de Pascal Payet (2001, 2003 y 2007)
Payet cumplía 30 años por asesinato en la cárcel de Luynes cuando escapó con un helicóptero por primera vez en 2001. Estuvo prófugo seis años, durante los cuales organizó la fuga de tres de sus ex compañeros de cárcel, todas vía helicóptero en 2003. Eventualmente fue capturado y encarcelado en Grasse, una cárcel de alta seguridad en el sur de Francia. Payet escapó a la libertad nuevamente en julio de 2007, en un helicóptero Squirrel secuestrado junto con su piloto en Cannes, media hora antes. La nave aterrizó en el techo de la penitenciaría, desde donde tres hombres armados iniciaron la búsqueda de Payet. Sorprendentemente, ha habido diez fugas en helicóptero exitosas de las cárceles francesas en los últimos 20 años, las cuales Pascal Payet ha estado implicado en 5.
Fuga de Dillinger (1934)
El famoso ladrón de bancos estadounidense John Dillinger, estuvo implicado en varios escapes de prisión violentos durante la década de los 30. En el año 1933, él y su banda diseñaron una audaz fuga de la cárcel de Lima (Ohio), después de usar dos rifles de contrabando contra dos guardias de seguridad. Pero la fuga más famosa de Dillinger llegó en el año 1934, después de que tras una serie de atracos, fue llevado al "escape a prueba" de la cárcel del condado de Lake, el cual estaba custodiado por gran cantidad de policías y militares del ejército americano. Dillinger talló con una pastilla de jabón un arma falsa, con la que consiguió amedrentar a los policías para que le abrieran la celda y poder huir, después de encerrar a sus custodios. Se han hecho varias películas recreando a la vida y la fuga de este ladrón.
Fuga de Casanova (1755)
Tan persistente y meticuloso para idear sus escapes como lo fue seduciendo a las esposas de otros hombres, el adúltero convicto se encontró detrás de las rejas en la cárcel de Los Plomos (Venecia), en 1755, llamada así por el plomo impenetrable que cubría sus paredes y techo. Casanova fabricó una herramienta con un barrote de hierro y pasó meses cavando un túnel en el rincón de su celda. Cuando lo cambiaron a otra, temió estar siendo observado, por lo que le pidió al monje de la celda de al lado que cavase por él. El par logró escapar usando la misma confiable herramienta para abrir las puertas que bloqueaban su paso.
Fuga de la Prisión de Libby (1864)
Fue la más famosa (y exitosa) fuga de presos durante la Guerra Civil Americana. Esta prisión se decía que era la más segura de todas a las que se destinaban los presos de guerra, hasta el día en que ocurrió esta fuga. Un grupo de 15 soldados de la Unión, dirigidos por el Coronel Thomas E. Rose y el general Hamilton, construyeron un túnel desde el sótano de la prisión hasta un terreno situado fuera de la cárcel. Esto no fue una tarea fácil, ya que el sótano de esta misión era muy oscuro e infectado de bichos, conocido por sus reclusos como el "infierno de las ratas". 17 días después de empezar a construir el túnel, se vió la luz, y 109 soldados consiguieron huir a la ciudad de Richmond. 48 soldados fueron recapturados, pero 59 llegaron a la seguridad del ejército federal.
Fuga de John Gerard en la Torre de Londres (1957)
Gerard, era un sacerdote jesuita que después de escribir a simpatizantes católicos y de insertar pistas secretas en cada carta, escondidas con una tinta invisible de su propia invención, el clérigo se abrió paso a través de las piedras alrededor de la puerta de su celda, se escabulló sorteando a los guardias del corredor, y alcanzó un alto muro que daba al foso de la Torre. Abajo, un bote de remos lo esperaba en la oscuridad. El remero le lanzó una cuerda, misma que ató a un cañón cercano y, al escuchar la señal proveniente del otro extremo de que había sido atada al otro lado del foso, se deslizó hacia la libertad. Nunca fue capturado.
Las fugas de Guillermo Patricio Kelly (1957)
Nacido en Avellaneda, Buenos Aires, en 1922. Fue un activista, periodista y dirigente político argentino. Su padre era irlandés y su madre, suiza. Desde muy joven militó en la Alianza Libertadora Nacionalista. Kelly sólo trascendió cuando tomó violentamente la organización, en 1953. La agrupación pasó a convertirse en una fuerza de choque del peronismo.
El 18 de marzo de 1957 se fugaron del penal de Río Gallegos: De izq. a dcha. Patricio Kelly, José Espejo, Gomis, Héctor Cámpora, Jorge Antonio y John William Cooke.
Tras la revolución de 1955, Kelly fue detenido y acusado de haber participado en el incendio de templos cristianos, de asociación ilícita, hurto calificado, homicidio y otros delitos menores.
El 16 de junio de 1955 fueron retratados los saqueadores e incendiarios de iglesias católicas, vestidos con los hábitos que encontraron en su interior.
Fue trasladado por razones de seguridad a la cárcel de Río Gallegos, donde en la noche del 18 de marzo de 1957 protagonizó una fuga cinematográfica junto con el empresario peronista Jorge Antonio, otro de los fugados luego sería presidente de la República, Héctor Cámpora, y con el jefe de la Resistencia Peronista, John William Cooke y otros presos políticos. Salieron al exterior del penal llevando a un guardia de rehén y el auto que esperaban no estaba en el lugar convenido, mientras deliberaban que hacer, llegó el vehículo más tarde de lo convenido conducido por Manuel Araujo, socio de Jorge Antonio. Lograron llegar a Chile donde todos fueron liberados, excepto Kelly que solicitó asilo político, pero éste le fue denegado ya que era considerado un delincuente común. Cuando estaba a punto de ser remitido a la Argentina, volvió a fugarse, esta vez de una cárcel chilena vestido de mujer ayudado por la poetisa Blanca Luz Brum que le llevó la ropa al penal y luego salió del lugar caminando entre las mujeres que fueron de visita el 28 de septiembre de 1957. El proceso total de disfrazarse y maquillarse correctamente tardó 18 minutos. Media hora después se descubrió la fuga. Se previno a todos los puestos fronterizos de Chile, se allanaron 300 residencias, se describió a Kelly minuciosamente por todas las emisoras del país.
La portada de la revista Esto es, de esa época,refleja la fuga de los presos políticos de Río Gallegos.
Seis días después de su fuga de la cárcel chilena, Kelly seguía en Santiago y decidió recoger algunos efectos personales que estaban en poder del juez Ortiz Sandoval, el funcionario que había decidido su extradición. Antes de irse del país visitó la residencia particular del funcionario encargado de devolverlo al gobierno argentino. El plan era rescatar los retratos de sus dos hijos —un varón y una mujer— tomados en Buenos Aires en la primera fiesta de disfraces a que asistieron, él disfrazado de cowboy, ella disfrazada de hada madrina.
Kelly entró en la residencia del juez Ortiz Sandoval, vestido de deshollinador, un jueves a las 3.30 de la tarde, con la venia de los criados. Ellos —procesados más tarde— encontraron perfectamente natural que la chimenea fuera deshollinada en octubre, puesto que había estado en servicio durante todo el invierno. Kelly se llevó los retratos de sus niños —dos estampas en colores con marcos de cobre—, pero las conveniencias lo obligaron a prestarle un servicio a su perseguidor. Limpió verdaderamente la chimenea.
Guillermo Patricio Kelly siendo buscado por todo Chile, ingresó al Correccional de mujeres para darle las gracias a la mujer que lo ayudó a escapar. Estuvo 56 minutos
conversando disfrazado de sacerdote, en presencia de dos guardias.
Antes de abandonar Santiago —en el baúl de un Chevrolet sin frenos— Kelly cumplió su deber de caballero. Fue a darle las gracias a la poetisa Blanca Luz, en el correccional de mujeres, disfrazado de sacerdote. Fue una visita de 56 minutos en presencia de dos guardias.
Esa misma noche, abandonó Santiago hacia el norte de Chile. Duró 59 días su odisea por el norte de Chile, hacia una libertad incierta y remota tuvo varios golpes de suerte. La expedición que salió a cerrarle el paso desde la frontera de Bolivia, se extravió en la ruta, mientras él no erró una sola vez su itinerario. En una casa campesina donde solicitó un refugio momentáneo, la dueña de la casa, impresionada por los boletines radiales, manifestó en su presencia: “-Si yo me encontrara con ese señor Kelly, a quien todo el mundo persigue, lo escondería en mi casa”. Él se identificó y aquel golpe de suerte le hizo más transitable el camino hacia la libertad.
Kelly trabajando como periodista radial conduciendo el programa Sin concesiones, en el año 1999.
Antes de llegar a Caracas, Kelly, pasó un tiempo en Panamá. Incluso entonces se vio precisado a recurrir a su extraordinario sentido del cálculo para no volver a la cárcel. Bajo el nombre de Mario Vásquez, capitán de navío de la Armada Argentina, se colocó a muchos metros sobre el nivel de cualquier sospecha. Allí tomó un avión comercial que lo condujo a Caracas.
En 1958 Kelly regresó a la Argentina y fue otra vez detenido. A lo largo de su vida estuvo preso durante casi ocho años por diferentes circunstancias. Murió el 1 de julio de 2005 víctima de un cáncer terminal en el Hospital Alemán de la Ciudad de Buenos Aires.
Jorge Eduardo Villarino “El Rey de las fugas” (1958)
Nacido en Buenos Aires en 1931, con cada golpe su nombre ganaba fama. Y tres ingeniosos escapes de la cárcel lo convirtieron en "El rey de las fugas". Se escapó cuatro veces, una de ellas en 1958, a los 27 años, cuando huyó de Devoto escalando los techos del penal y luego descolgándose de los muros con sogas construidas con trozos de sábanas. La libertad le duró poco, unos cuarenta días después cayó nuevamente preso. Y los diarios informaron cómo había sido atrapado el delincuente Villarino. Pero tiempo después sería nuevamente noticia: en mayo de 1960 se escapó de la Cárcel de Caseros. Aparentemente, esa fuga no fue tan cinematográfica como la anterior: sólo le pagó una coima a los guardiacárceles. Meses después, Villarino volvería a ser noticia. Se escaparía por tercera vez, pero en esta oportunidad de la Penitenciaría Nacional de la calle Las Heras, en Palermo. Su vida siguió con una fuga a Brasil, donde finalmente lo atraparon y lo enviaron a la Argentina. Aquí lo condenaron a 20 años de cárcel por las fugas y los asaltos.
En prisión, el delincuente tuvo un cambio importante. En rigor, dejó por un tiempo los asaltos y se mudó a otra rama del delito: el narcotráfico. En la cárcel conoció a Francois Chiappe, un mafioso europeo que lo introdujo en su organización. En noviembre de 1976, en plena dictadura, Villarino tuvo un beneficio y fue liberado. Se marchó a Europa y trabajó para la mafia. Pero volvería a prisión, en España.
En 1986 fue condenado a 26 años de cárcel por asesinar a un policía en un asalto en una joyería de la ciudad de Valencia. Y, aunque parezca increíble, en marzo de 1997 fue excarcelado. Era un hombre grande, pero que no conocía otra forma de vida más que la del delito.
Ese fue el momento en el que, el más famoso asaltante argentino decidió regresar a Buenos Aires. Poco a poco, comenzó a formar una banda para traficar drogas a Europa, lo que fue detectado y se abrió una causa penal que manejó el juez federal Canicoba Corral. En las escuchas telefónicas, quedó registrando dando órdenes para enviar un cargamento.
Pero Villarino seguía siendo el Rey de la Fuga. Cuando le dictaron la orden de captura, el viejo pistolero escapó con nombre falso y disfrazado a Uruguay y, desde allí, voló a Italia.
Sin dinero y con su familia en Francia, armó una banda para cometer un asalto en Milán. Pero los agentes de la Policía Federal que descubrieron el nombre que usó para fugar del país, le habían avisado a sus pares italianos sobre la presencia del ex convicto. Cuando estaba por cometer el atraco en el Instituto Bancario Cariplo los Carabineros lo estaban esperando. Fue la última jugada de Villarino, la que lo llevó definitivamente a prisión, y de la que saldría, enfermo de cáncer, en 1999 para morir en el hospital San Paolo de la ciudad de Milán.
La película Los evadidos del año 1964, protagonizada por Jorge Salcedo y Tita Merello está inspirada en las fugas de Villarino.
Y A P A
Películas sobre grandes escapes
Varios de estos filmes se han basado en hechos reales:
Un condenado a muerte se ha escapado (1956), Robert Bresson
Adaptación de la autobiografía de André Devigny, desde la perspectiva del propio título: en la primavera de 1943, en plena ocupación nazi de Francia, un hombre de 27 años, miembro de la Resistencia francesa, es arrestado por la Gestapo. Uno de los grandes aciertos de esta obra es que, pese a lo definitivo del título, atrapa desde el primer momento porque nos muestra, con todo detalle, cada paso de la difícil huida del protagonista.
The Sugarland Express (1974), Steven Spielberg
Un joven presidiario de apenas veinte años logra escapar de la cárcel con la ayuda de su aún más joven esposa. Lo que se propone es recuperar a su hijo, cuya custodia ha sido entregada por la ley a una familia de acogida. William Atherton y Goldie Hawn en unas situaciones delirantes totalmente verosímiles, porque Spielberg logra involucrar al espectador haciéndole identificar con esta pareja un poco descerebrada pero irresistiblemente encantadora, capaz de salir adelante en las peores situaciones, aunque no siempre se verán recompensados por la buena suerte.
Escape from Alcatraz (1979), Don Siegel
Impresionante film carcelario que traza con precisión extraordinaria los hechos reales ocurridos en enero de 1960, donde un preso con alto coeficiente intelectual, especializado en fugas, llega de una cárcel normal a la de Alcatraz, situada en una isla rocosa en la Bahía de San Francisco. Una cárcel de la que nadie consiguió huir, pero se empeñan en lograrlo un reducido número de hombres comandados por el inteligente protagonista interpretado por Clint Eastwood. En muchos aspectos, esta película es heredera de la primera de esta lista, la francesa “Un condenado a muerte se escapa”. Y la dirige Don Siegel, un genio del cine de acción, maestro indiscutible de Eastwood como realizador.
Victory (1981), John Huston
Divertida unión de actores muy distintos (Stallone, Michael Caine, Max Von Sydow) junto a estrellas del fútbol internacional, en una película muy divertida en torno a un gran partido de fútbol entre prisioneros y guardianes, bien seleccionados por un oficial enamorado del fútbol y poco adicto al régimen nazi. El resultado es una película de aventuras que tiene de todo un poco y además consigue mantener un notable suspenso, aunque mucho de su trama se vea venir. La única película de este género que realizó John Huston, uno de los grandes maestros de Hollywood.
The Shawshank Redemption (1994), Frank Darabont (recomendada)
Acusado del asesinato de su mujer, un hombre (Tim Robbins) es condenado a cadena perpetua. Con el paso de los años, consigue ganarse la confianza del director del centro y el respeto de sus compañeros, especialmente del jefe de la mafia de los sobornos (Morgan Freeman). Juntos crean una amistad muy fuerte que les permitirá vivir situaciones dramáticas y complicadas rumbo a un esperanzado final que en muchas ocasiones ha hecho aplaudir al público. Basado en un relato de Stephen King, muy alejado de sus obras terroríficas.
Rescue Dawn (2006), Werner Herzog
Basada en hechos reales, y dirigida con gran estilo por un prestigioso director alemán en Estados Unidos, por primera vez al frente de una película de este tipo: un piloto norteamericano realiza una misión secreta en 1965, y es capturado por unos guerrilleros y conducido a un campo de prisioneros en medio de la jungla de Vietnam. Además de luchar por la superviviencia, Dengler tramará con otros pilotos un plan de fuga. Con Christian Bale, Steve Zahn, Jeremy Davies.
Pour Elle (2008), Fred Cavayé
La policía irrumpe en un hogar muy feliz, integrado por un matrimonio con un hijo pequeño. Detienen a la mujer acusada de asesinato. Un tribunal la condena a veinte años de prisión. Convencido de la inocencia de su esposa, el pacífico marido se ve obligado a actuar. Tiene casi veinte años más que ella y ninguna experiencia en fugas, pero está dispuesto a llegar lo más lejos posible. En su carrera hacia el sueño de amor y libertad, le seguimos con el corazón en la boca. Con Diane Kruger y Vincent Lindon.
La Proie (2011), Eric Valette
Un atracador se fuga de la cárcel en busca de su ex-compañero de celda, un asesino en serie muy cruel decidido a cargarle con todos los crímenes, que a su vez pone en peligro a su familia. Personajes muy interesantes, tipos humanos ingeniosos en una película donde las persecuciones tienen autenticidad y muy buena realización. Con Albert Dupontel, Alice Taglioni, Stéphane Debac, y, en el papel del policía, el español Sergi López.
La milla verde(1999)
Los guardias que custodian un corredor de la muerte, se verán afectados con la llegada de un misterioso recluso negro acusado de asesinar y violar niñas.
Presos Politicos
Una de las fugas más increíble de la historia la protagonizaron tres pesos políticos en Sudáfrica durante el Apartheid. Para lograr escapar de la cárcel atravesaron diez puertas cerradas con llave sin ser descubiertos. Tim Jenkin, Stephen Lee y Alex Moumbaris fabricaron la ganzúa correspondiente para cada una de las puertas durante varios meses. Si bien la cárcel donde se encontraban detenidos no era considerada de máxima seguridad, la fuga quedó en la historia por su perfecta y exitosa planificación.
El Castillo de Colditz
El castillo de Colditz durante el nazismo se transformó en una prisión de alta seguridad para oficiales Aliados. Pero no logró su propósito. Primero escapó el teniente británico Airey Neave quien se fugó por un agujero hasta la casa del guardián nazi y de allí salio vestido como oficial alemán sin ser descubierto. Luego el teniente francés Pierre Mairesse Lebrun huyó al saltar el alambrado que rodeaba el jardín con la ayuda de un compañero y robó una bicicleta en el camino. Demoró ocho días para llegar a Suiza. Y por último, el capitán británico Patrick Reid consiguió escapar, con éxito, por un foso que se encontraba en el sótano y desembocaba en el parque exterior del castillo.
Fuga de John Connally Unit (2000)
El “Texas Seven” fue un grupo de prisioneros que se fugó de la cárcel de máxima seguridad “John Connally Unit”. Sus integrantes eran culpables de graves delitos y sus penas eran mayores a treinta años. El 19 de diciembre de 2000 fue el día elegido. Con una gran organización y eficacia, bajo las órdenes de George Rivas, fueron reduciendo a los guardias que interferían su camino hasta llegar a un camión de suministros que estaba por abandonar el establecimiento. Lograron huir sin problemas de la prisión, pero por poco tiempo. A las cinco semanas, la policía logró detener a seis de los siete integrantes. Uno de ellos murió durante la captura.
Escape de Alcatraz (1962)
Se consideraba que Alcatraz, construida para albergar a los criminales más violentos de Estados Unidos en una isla en la bahía de San Francisco, era a prueba de fugas. El trío formado por Frank Morris, Clarence y John Anglin probó que no era así. Durante seis meses, rompieron poco a poco el concreto alrededor de los huecos de ventilación de sus celdas usando cortaúñas, trozos de un ventilador y algunas cucharas, escondiendo su avance nocturno llenando los huecos con una pasta fabricada con periódicos viejos. Finalmente se escurrieron a través del sistema de ventilación y escaparon en una balsa hecha de barriles, malla de alambre e impermeables viejos. Es muy probable que se hayan ahogado, pero se puede decir que son los únicos que han logrado escapar de la cárcel.
El Escapista (Jack Sheppard 1724)
Jack Sheppard logró escaparse cuatro veces de diferentes cárceles británicas. Su primera detención duró solo tres horas. Desde el techo de la cárcel logró descender por una cuerda hechas de sabanas. A los pocos días volvieron a detenerlo. Con ayuda de su mujer, que había ido a visitarlo, rompió sus esposas y haciendo un agujero en la pared escapó por segunda vez. Lo volvieron a detener y lo sentenciaron a muerte. La noche anterior a su ejecución logró huir nuevamente, esta vez vestido de mujer. Su libertad no duró mucho tiempo. Fue atrapado y encarcelado en una celda de máxima seguridad, pero aprovechó una pelea en el juzgado y volvió a escapar. En su última detención lo encontraron borracho en una taberna. Se calcula que 200.000 personas asistieron a su ejecución.
Fuga de Billy Hayes (1975)
Sentenciado a 30 años en una cárcel turca por contrabando de drogas en 1970, el estadunidense de 22 años pasó un año brutal en la prisión de Sagmalicar, en Estambul, antes de ser trasladado a una isla-prisión. Después de seis meses de planeación, peleó contra un guardia, robó su uniforme y tomando los 2 mil dólares que su padre había logrado contrabandear en un álbum de fotos, remó toda la noche, a través de una furiosa tormenta hasta la costa. Allí se tiñó de negro su cabello rubio, caminó a través de media Turquía y, finalmente, nadó a través de un río furioso para llegar a Grecia.
El Gran Escape (1944)
El Stalag Luft III fue un campo de prisioneros de la guerra de Luftwaffe, a 160 km de Berlín. Bajo la dirección de Roger Bushell se excavaron tres túneles con los nombres de «Tom», «Dick» y «Harry». «Tom» debía ser el túnel de huida principal, y se trabajó en él intensivamente. «Harry» fue el túnel de reserva y «Dick» resultó sacrificado. Estaba destinado a ser descubierto en caso de que se sospechase que se estaba cavando un túnel en el campo, y así desviar la atención de los alemanes. «Tom» fue descubierto por casualidad tras cinco meses de excavaciones. Sobre la historia de «Dick» se sabe poco—fuentes estadounidenses dicen que «Dick» no fue descubierto hasta la liberación del campo. Es probable que se emplease para almacenar herramientas tras el descubrimiento de «Tom». A partir de entonces todos los trabajadores se concentraron en «Harry».
A las 22:30 de la noche del 24 al 25 de marzo de 1944 empezó la huida a través del túnel «Harry». «Harry» medía 102 m de largo, 0,70 m x 0,70 m, tenía tres estaciones intermedias y transcurría a unos 8,5 m bajo la superficie. Sin embargo, el principio real de la fuga, es decir, la salida del campo, se retrasó porque el suelo en esa época del año estaba helado y se tardó cuatro horas más de lo planeado en perforar la superficie. El túnel resultó unos 10 m demasiado corto, así que la salida no se encontraba en el bosque, sino algo antes. Esto conllevó que se tuviee que sincronizar la salida del túnel con las patrullas de vigilancia. Esto alteró el desarrollo planeado de la huida y pronto resultó evidente que no huirían 220 prisioneros como se había planeado, sino unos 100. La fuga fue detectada a las 4:55 horas. En ese momento habían cruzado el túnel 87 personas, de las que 11 se entregaron en el bosque adyacente, y no contaron por tanto como huidos. Esto deja un cómputo de 76 fugados. De ellos sólo 3 evitaron ser capturados. La famosa película "La Gran Evasión" se inspiró en esta fuga.
Fuga de Antonio Ferrara (2003)
Ferrara, un legendario experto en explosivos de los bajos fondos, capaz de volar una caja fuerte mientras el dinero quedaba intacto, fue sentenciado a ocho años por dos robos a mano armada (era sospechoso de otros 15). En marzo de 2003, dos patrullas se estacionaron frente a las puertas de Fresnes, en las afueras de París. Seis hombres, vistiendo uniformes de la policía, se bajaron. Tres de ellos abrieron fuego contra las dos torres de vigilancia con AK-47, mientras que los otros abrían las puertas del frente con un lanzagranadas. Mientras, Ferrara dinamitó calmadamente la puerta de su celda, saltó en uno de los coches, y desapareció.
Fuga de Dieter Dengler (1966)
Dengler fue el único soldado que logró escapar de un campo de prisioneros durante la Guerra de Vietnam. Fue un piloto Alemán perteneciente a la Armada de los Estados Unidos, quien un 1 de Febrero de 1964 se encontraba volando sobre la región de Laos, donde fue derribado y posteriormente secuestrado. Sus captores eran parte del movimiento Pathet Lao, quienes lo mantuvieron durante varios encadenado en una prisión de bambú en donde era torturado continuamente por sus captores. Un 29 de Junio de 1966, mientras los guardias comían, Dengler con varios de sus compañeros, tomaron las armas de sus captores y lograron escapar de su secuestro. El grupo de siete personas se dividió en tres grupos, de los cuales no se volvieron a saber nada.
Fugas de Pascal Payet (2001, 2003 y 2007)
Payet cumplía 30 años por asesinato en la cárcel de Luynes cuando escapó con un helicóptero por primera vez en 2001. Estuvo prófugo seis años, durante los cuales organizó la fuga de tres de sus ex compañeros de cárcel, todas vía helicóptero en 2003. Eventualmente fue capturado y encarcelado en Grasse, una cárcel de alta seguridad en el sur de Francia. Payet escapó a la libertad nuevamente en julio de 2007, en un helicóptero Squirrel secuestrado junto con su piloto en Cannes, media hora antes. La nave aterrizó en el techo de la penitenciaría, desde donde tres hombres armados iniciaron la búsqueda de Payet. Sorprendentemente, ha habido diez fugas en helicóptero exitosas de las cárceles francesas en los últimos 20 años, las cuales Pascal Payet ha estado implicado en 5.
Fuga de Dillinger (1934)
El famoso ladrón de bancos estadounidense John Dillinger, estuvo implicado en varios escapes de prisión violentos durante la década de los 30. En el año 1933, él y su banda diseñaron una audaz fuga de la cárcel de Lima (Ohio), después de usar dos rifles de contrabando contra dos guardias de seguridad. Pero la fuga más famosa de Dillinger llegó en el año 1934, después de que tras una serie de atracos, fue llevado al "escape a prueba" de la cárcel del condado de Lake, el cual estaba custodiado por gran cantidad de policías y militares del ejército americano. Dillinger talló con una pastilla de jabón un arma falsa, con la que consiguió amedrentar a los policías para que le abrieran la celda y poder huir, después de encerrar a sus custodios. Se han hecho varias películas recreando a la vida y la fuga de este ladrón.
Fuga de Casanova (1755)
Tan persistente y meticuloso para idear sus escapes como lo fue seduciendo a las esposas de otros hombres, el adúltero convicto se encontró detrás de las rejas en la cárcel de Los Plomos (Venecia), en 1755, llamada así por el plomo impenetrable que cubría sus paredes y techo. Casanova fabricó una herramienta con un barrote de hierro y pasó meses cavando un túnel en el rincón de su celda. Cuando lo cambiaron a otra, temió estar siendo observado, por lo que le pidió al monje de la celda de al lado que cavase por él. El par logró escapar usando la misma confiable herramienta para abrir las puertas que bloqueaban su paso.
Fuga de la Prisión de Libby (1864)
Fue la más famosa (y exitosa) fuga de presos durante la Guerra Civil Americana. Esta prisión se decía que era la más segura de todas a las que se destinaban los presos de guerra, hasta el día en que ocurrió esta fuga. Un grupo de 15 soldados de la Unión, dirigidos por el Coronel Thomas E. Rose y el general Hamilton, construyeron un túnel desde el sótano de la prisión hasta un terreno situado fuera de la cárcel. Esto no fue una tarea fácil, ya que el sótano de esta misión era muy oscuro e infectado de bichos, conocido por sus reclusos como el "infierno de las ratas". 17 días después de empezar a construir el túnel, se vió la luz, y 109 soldados consiguieron huir a la ciudad de Richmond. 48 soldados fueron recapturados, pero 59 llegaron a la seguridad del ejército federal.
Fuga de John Gerard en la Torre de Londres (1957)
Gerard, era un sacerdote jesuita que después de escribir a simpatizantes católicos y de insertar pistas secretas en cada carta, escondidas con una tinta invisible de su propia invención, el clérigo se abrió paso a través de las piedras alrededor de la puerta de su celda, se escabulló sorteando a los guardias del corredor, y alcanzó un alto muro que daba al foso de la Torre. Abajo, un bote de remos lo esperaba en la oscuridad. El remero le lanzó una cuerda, misma que ató a un cañón cercano y, al escuchar la señal proveniente del otro extremo de que había sido atada al otro lado del foso, se deslizó hacia la libertad. Nunca fue capturado.
Las fugas de Guillermo Patricio Kelly (1957)
Nacido en Avellaneda, Buenos Aires, en 1922. Fue un activista, periodista y dirigente político argentino. Su padre era irlandés y su madre, suiza. Desde muy joven militó en la Alianza Libertadora Nacionalista. Kelly sólo trascendió cuando tomó violentamente la organización, en 1953. La agrupación pasó a convertirse en una fuerza de choque del peronismo.
El 18 de marzo de 1957 se fugaron del penal de Río Gallegos: De izq. a dcha. Patricio Kelly, José Espejo, Gomis, Héctor Cámpora, Jorge Antonio y John William Cooke.
Tras la revolución de 1955, Kelly fue detenido y acusado de haber participado en el incendio de templos cristianos, de asociación ilícita, hurto calificado, homicidio y otros delitos menores.
El 16 de junio de 1955 fueron retratados los saqueadores e incendiarios de iglesias católicas, vestidos con los hábitos que encontraron en su interior.
Fue trasladado por razones de seguridad a la cárcel de Río Gallegos, donde en la noche del 18 de marzo de 1957 protagonizó una fuga cinematográfica junto con el empresario peronista Jorge Antonio, otro de los fugados luego sería presidente de la República, Héctor Cámpora, y con el jefe de la Resistencia Peronista, John William Cooke y otros presos políticos. Salieron al exterior del penal llevando a un guardia de rehén y el auto que esperaban no estaba en el lugar convenido, mientras deliberaban que hacer, llegó el vehículo más tarde de lo convenido conducido por Manuel Araujo, socio de Jorge Antonio. Lograron llegar a Chile donde todos fueron liberados, excepto Kelly que solicitó asilo político, pero éste le fue denegado ya que era considerado un delincuente común. Cuando estaba a punto de ser remitido a la Argentina, volvió a fugarse, esta vez de una cárcel chilena vestido de mujer ayudado por la poetisa Blanca Luz Brum que le llevó la ropa al penal y luego salió del lugar caminando entre las mujeres que fueron de visita el 28 de septiembre de 1957. El proceso total de disfrazarse y maquillarse correctamente tardó 18 minutos. Media hora después se descubrió la fuga. Se previno a todos los puestos fronterizos de Chile, se allanaron 300 residencias, se describió a Kelly minuciosamente por todas las emisoras del país.
La portada de la revista Esto es, de esa época,refleja la fuga de los presos políticos de Río Gallegos.
Seis días después de su fuga de la cárcel chilena, Kelly seguía en Santiago y decidió recoger algunos efectos personales que estaban en poder del juez Ortiz Sandoval, el funcionario que había decidido su extradición. Antes de irse del país visitó la residencia particular del funcionario encargado de devolverlo al gobierno argentino. El plan era rescatar los retratos de sus dos hijos —un varón y una mujer— tomados en Buenos Aires en la primera fiesta de disfraces a que asistieron, él disfrazado de cowboy, ella disfrazada de hada madrina.
Kelly entró en la residencia del juez Ortiz Sandoval, vestido de deshollinador, un jueves a las 3.30 de la tarde, con la venia de los criados. Ellos —procesados más tarde— encontraron perfectamente natural que la chimenea fuera deshollinada en octubre, puesto que había estado en servicio durante todo el invierno. Kelly se llevó los retratos de sus niños —dos estampas en colores con marcos de cobre—, pero las conveniencias lo obligaron a prestarle un servicio a su perseguidor. Limpió verdaderamente la chimenea.
Guillermo Patricio Kelly siendo buscado por todo Chile, ingresó al Correccional de mujeres para darle las gracias a la mujer que lo ayudó a escapar. Estuvo 56 minutos
conversando disfrazado de sacerdote, en presencia de dos guardias.
Antes de abandonar Santiago —en el baúl de un Chevrolet sin frenos— Kelly cumplió su deber de caballero. Fue a darle las gracias a la poetisa Blanca Luz, en el correccional de mujeres, disfrazado de sacerdote. Fue una visita de 56 minutos en presencia de dos guardias.
Esa misma noche, abandonó Santiago hacia el norte de Chile. Duró 59 días su odisea por el norte de Chile, hacia una libertad incierta y remota tuvo varios golpes de suerte. La expedición que salió a cerrarle el paso desde la frontera de Bolivia, se extravió en la ruta, mientras él no erró una sola vez su itinerario. En una casa campesina donde solicitó un refugio momentáneo, la dueña de la casa, impresionada por los boletines radiales, manifestó en su presencia: “-Si yo me encontrara con ese señor Kelly, a quien todo el mundo persigue, lo escondería en mi casa”. Él se identificó y aquel golpe de suerte le hizo más transitable el camino hacia la libertad.
Kelly trabajando como periodista radial conduciendo el programa Sin concesiones, en el año 1999.
Antes de llegar a Caracas, Kelly, pasó un tiempo en Panamá. Incluso entonces se vio precisado a recurrir a su extraordinario sentido del cálculo para no volver a la cárcel. Bajo el nombre de Mario Vásquez, capitán de navío de la Armada Argentina, se colocó a muchos metros sobre el nivel de cualquier sospecha. Allí tomó un avión comercial que lo condujo a Caracas.
En 1958 Kelly regresó a la Argentina y fue otra vez detenido. A lo largo de su vida estuvo preso durante casi ocho años por diferentes circunstancias. Murió el 1 de julio de 2005 víctima de un cáncer terminal en el Hospital Alemán de la Ciudad de Buenos Aires.
Jorge Eduardo Villarino “El Rey de las fugas” (1958)
Nacido en Buenos Aires en 1931, con cada golpe su nombre ganaba fama. Y tres ingeniosos escapes de la cárcel lo convirtieron en "El rey de las fugas". Se escapó cuatro veces, una de ellas en 1958, a los 27 años, cuando huyó de Devoto escalando los techos del penal y luego descolgándose de los muros con sogas construidas con trozos de sábanas. La libertad le duró poco, unos cuarenta días después cayó nuevamente preso. Y los diarios informaron cómo había sido atrapado el delincuente Villarino. Pero tiempo después sería nuevamente noticia: en mayo de 1960 se escapó de la Cárcel de Caseros. Aparentemente, esa fuga no fue tan cinematográfica como la anterior: sólo le pagó una coima a los guardiacárceles. Meses después, Villarino volvería a ser noticia. Se escaparía por tercera vez, pero en esta oportunidad de la Penitenciaría Nacional de la calle Las Heras, en Palermo. Su vida siguió con una fuga a Brasil, donde finalmente lo atraparon y lo enviaron a la Argentina. Aquí lo condenaron a 20 años de cárcel por las fugas y los asaltos.
En prisión, el delincuente tuvo un cambio importante. En rigor, dejó por un tiempo los asaltos y se mudó a otra rama del delito: el narcotráfico. En la cárcel conoció a Francois Chiappe, un mafioso europeo que lo introdujo en su organización. En noviembre de 1976, en plena dictadura, Villarino tuvo un beneficio y fue liberado. Se marchó a Europa y trabajó para la mafia. Pero volvería a prisión, en España.
En 1986 fue condenado a 26 años de cárcel por asesinar a un policía en un asalto en una joyería de la ciudad de Valencia. Y, aunque parezca increíble, en marzo de 1997 fue excarcelado. Era un hombre grande, pero que no conocía otra forma de vida más que la del delito.
Ese fue el momento en el que, el más famoso asaltante argentino decidió regresar a Buenos Aires. Poco a poco, comenzó a formar una banda para traficar drogas a Europa, lo que fue detectado y se abrió una causa penal que manejó el juez federal Canicoba Corral. En las escuchas telefónicas, quedó registrando dando órdenes para enviar un cargamento.
Pero Villarino seguía siendo el Rey de la Fuga. Cuando le dictaron la orden de captura, el viejo pistolero escapó con nombre falso y disfrazado a Uruguay y, desde allí, voló a Italia.
Sin dinero y con su familia en Francia, armó una banda para cometer un asalto en Milán. Pero los agentes de la Policía Federal que descubrieron el nombre que usó para fugar del país, le habían avisado a sus pares italianos sobre la presencia del ex convicto. Cuando estaba por cometer el atraco en el Instituto Bancario Cariplo los Carabineros lo estaban esperando. Fue la última jugada de Villarino, la que lo llevó definitivamente a prisión, y de la que saldría, enfermo de cáncer, en 1999 para morir en el hospital San Paolo de la ciudad de Milán.
La película Los evadidos del año 1964, protagonizada por Jorge Salcedo y Tita Merello está inspirada en las fugas de Villarino.
Y A P A
Películas sobre grandes escapes
Varios de estos filmes se han basado en hechos reales:
Un condenado a muerte se ha escapado (1956), Robert Bresson
Adaptación de la autobiografía de André Devigny, desde la perspectiva del propio título: en la primavera de 1943, en plena ocupación nazi de Francia, un hombre de 27 años, miembro de la Resistencia francesa, es arrestado por la Gestapo. Uno de los grandes aciertos de esta obra es que, pese a lo definitivo del título, atrapa desde el primer momento porque nos muestra, con todo detalle, cada paso de la difícil huida del protagonista.
The Sugarland Express (1974), Steven Spielberg
Un joven presidiario de apenas veinte años logra escapar de la cárcel con la ayuda de su aún más joven esposa. Lo que se propone es recuperar a su hijo, cuya custodia ha sido entregada por la ley a una familia de acogida. William Atherton y Goldie Hawn en unas situaciones delirantes totalmente verosímiles, porque Spielberg logra involucrar al espectador haciéndole identificar con esta pareja un poco descerebrada pero irresistiblemente encantadora, capaz de salir adelante en las peores situaciones, aunque no siempre se verán recompensados por la buena suerte.
Escape from Alcatraz (1979), Don Siegel
Impresionante film carcelario que traza con precisión extraordinaria los hechos reales ocurridos en enero de 1960, donde un preso con alto coeficiente intelectual, especializado en fugas, llega de una cárcel normal a la de Alcatraz, situada en una isla rocosa en la Bahía de San Francisco. Una cárcel de la que nadie consiguió huir, pero se empeñan en lograrlo un reducido número de hombres comandados por el inteligente protagonista interpretado por Clint Eastwood. En muchos aspectos, esta película es heredera de la primera de esta lista, la francesa “Un condenado a muerte se escapa”. Y la dirige Don Siegel, un genio del cine de acción, maestro indiscutible de Eastwood como realizador.
Victory (1981), John Huston
Divertida unión de actores muy distintos (Stallone, Michael Caine, Max Von Sydow) junto a estrellas del fútbol internacional, en una película muy divertida en torno a un gran partido de fútbol entre prisioneros y guardianes, bien seleccionados por un oficial enamorado del fútbol y poco adicto al régimen nazi. El resultado es una película de aventuras que tiene de todo un poco y además consigue mantener un notable suspenso, aunque mucho de su trama se vea venir. La única película de este género que realizó John Huston, uno de los grandes maestros de Hollywood.
The Shawshank Redemption (1994), Frank Darabont (recomendada)
Acusado del asesinato de su mujer, un hombre (Tim Robbins) es condenado a cadena perpetua. Con el paso de los años, consigue ganarse la confianza del director del centro y el respeto de sus compañeros, especialmente del jefe de la mafia de los sobornos (Morgan Freeman). Juntos crean una amistad muy fuerte que les permitirá vivir situaciones dramáticas y complicadas rumbo a un esperanzado final que en muchas ocasiones ha hecho aplaudir al público. Basado en un relato de Stephen King, muy alejado de sus obras terroríficas.
Rescue Dawn (2006), Werner Herzog
Basada en hechos reales, y dirigida con gran estilo por un prestigioso director alemán en Estados Unidos, por primera vez al frente de una película de este tipo: un piloto norteamericano realiza una misión secreta en 1965, y es capturado por unos guerrilleros y conducido a un campo de prisioneros en medio de la jungla de Vietnam. Además de luchar por la superviviencia, Dengler tramará con otros pilotos un plan de fuga. Con Christian Bale, Steve Zahn, Jeremy Davies.
Pour Elle (2008), Fred Cavayé
La policía irrumpe en un hogar muy feliz, integrado por un matrimonio con un hijo pequeño. Detienen a la mujer acusada de asesinato. Un tribunal la condena a veinte años de prisión. Convencido de la inocencia de su esposa, el pacífico marido se ve obligado a actuar. Tiene casi veinte años más que ella y ninguna experiencia en fugas, pero está dispuesto a llegar lo más lejos posible. En su carrera hacia el sueño de amor y libertad, le seguimos con el corazón en la boca. Con Diane Kruger y Vincent Lindon.
La Proie (2011), Eric Valette
Un atracador se fuga de la cárcel en busca de su ex-compañero de celda, un asesino en serie muy cruel decidido a cargarle con todos los crímenes, que a su vez pone en peligro a su familia. Personajes muy interesantes, tipos humanos ingeniosos en una película donde las persecuciones tienen autenticidad y muy buena realización. Con Albert Dupontel, Alice Taglioni, Stéphane Debac, y, en el papel del policía, el español Sergi López.
La milla verde(1999)
Los guardias que custodian un corredor de la muerte, se verán afectados con la llegada de un misterioso recluso negro acusado de asesinar y violar niñas.