Cada noche se acostaban con una nueva mujer, virgen a ser posible, y ni ellos mismos sabían todos los hijos que tenían a lo largo de su vida. Pero eso nos suena más a leyenda de las mil y una noches que a la pura realidad. ¿O no? Hola amigos de Taringa, tras la intro veremos las estresantes vidas de estos sementales de la historia, tomen nota.

Los jefes mongoles, al igual que los sultanes de harenes, no sólo escogían para sus desposorios e himeneos a las mujeres más bellas, fuertes e inteligentes. Las “afortunadas” eran sometidas a unos análisis exhaustivos referentes a ciertas cuestiones tales como: ¿son nerviosas? ¿duermen bien o tienen pesadillas? ¿son limpias? ¿les huele la boca o expulsan aires pestilentes durante la noche? ¿roncan? ¿se cuidan el pelo? Las que superaban todas las pruebas eran tomadas como esposas o concubinas, las que suspendían eran rechazadas y devueltas a sus familias.
Randsit Singh
Randsit Singh, jefe de los Sijs, figuraba entre los cabezas de familia con más prole. El almanaque afirmaba que en el año 1820, a la edad de 36 años, el Maharajá tenía ¡18.183 hijos! Y así siguió hasta que murió en 1839. Lo poco que sabemos de las progenitoras es que cuatro de las esposas legales y varias concubinas fueron arrojadas a la fuerza a las llamas purificadoras con el cadáver del Maharajá. Con independencia de lo execrable de la existencia de estos ritos salvajes, la elevada cifra de hijos hace dudar a los amantes de las matemáticas. Suponiendo que Randsit Singh hubiera sido padre por primera vez a los 16 años habrían pasado 20 años hasta los 36, es decir, 7.300 días. Comparando el número de días con la de su prole, los datos no encajan. Resultaría un promedio de dos hijos y medio cada día. Mucho hijo me parece a mí o mucha puntería, mucha ayuda o mucho espermatozoide suelto incontrolado. Sin poner en duda la virilidad del Maharajá, lo lógico es suponer que hubo un error numérico en el almanaque. Me creo más la cifra de 183 hijos, aunque sigue siendo un tanto sospechosa.
Gengis Kan
Más verídicos son los datos de la prole que dejó Gengis Kan (1162-1227), creador del imperio mongol de los tártaros, el imperio contiguo más extenso de toda la Historia. Un estudio efectuado en 2003, analizando el ADN de más de dos mil varones de distintas partes de Asia, y siguiendo el rastro del “cromosoma Y”, que se transmite en la línea masculina, de padre a hijo, el cual ha ido extendiéndose de generación en generación, llegaron a la conclusión de que al Gran Kan hay que atribuirle 16 millones de vástagos en todo el Asia Central, millón arriba o abajo, que para eso su verdadero nombre, Temujín, significa “el mejor acero”. En otras palabras, sería el padre de uno de cada doscientos hombres vivos que hoy existen sobre el planeta.
Niall, el de los Nueve Rehenes
Niall apodado “el de los nueve rehenes”, un rey celta que vivió en el siglo V, produjo una prole que hoy cuenta al menos con tres millones de descendientes varones repartidos por medio mundo.
Su “cromosoma Y” lo lleva uno de cada doce habitantes de Irlanda. Niall tuvo tiempo para hacer la guerra y el amor. A ellos hay que sumar muchos irlandeses descendientes de la emigración norteamericana: la misma tipología de cromosoma aparece en el 2% de los varones neoyorquinos. No es que Niall fuera un gran semental. Se cree que murió alrededor del año 455 y que tuvo entre ocho y doce hijos.
Ismail el fértil y feliz sultán
La psicóloga Dorothy Einon evaluó si, desde el punto de vista de las probabilidades, podía ser cierto que un sultán marroquí llamado Ismail “el Sanguinario” hubiera tenido los 888 hijos que anuncia el Libro Guinness de los Récords. Moulay Ismail reinó desde 1672 hasta 1727, fue el primer gran sultán de la dinastía alauita de Marruecos, la actual casa real del reino y solo podría haber sido posible tanto hijo e hija si el gobernante hubiese tenido relaciones sexuales una vez al día durante 32 años seguidos. Según los informes de Dominique Busnot, diplomático francés que le visitó con frecuencia, el sultán podía haber tenido 1.171 hijos de cuatro esposas y 500 concubinas, allá por 1704. En aquella época, Ismaíl tenía 57 años y llevaba gobernando 32 años.
La mayor madre de la historia
La madre, cuyo nombre desconocemos, fue una campesina rusa esposa de Feodor Vassilyev, que vivió en el siglo XVIII y tuvo 69 hijos, considerada oficialmente la madre con más hijos en el mundo.
