Ay, ay, Obama... vos sos dirigente, jugás en las grandes ligas de la política. No podés no saber que no es lo mismo un Castro, un Kirchner o un Chávez que un Macri o un De la Rúa. Raúl Castro ya había hecho la revolución en Cuba antes que vos nacieras, no le vas a poner la mano en el hombro.
A Macri sí. Si querés le podés poner la mano en el hombro, en la cola y hasta te recibe en tanga si eso te hace feliz, porque se prostituye contento con el imperialismo. ¡Pero a Raúl Castro! No, querido, te desubicaste...
Y esa manito floja, ¿qué fue eso? No te la esperabas, pensabas que Raúl se iba a dejar, ¿verdad?

PERO EL MACRISMO SE ARRODILLA ANTE OBAMA
Como hoy estamos hablando de banderitas ―ya tenemos la del imperio flameando en Casa Rosada y en el Centro Cultural Néstor Kirchner―, vamos a publicar un recordatorio para aquellos que están pensando poner en sus perfiles la bandera imperialista de Bélgica o repetir como un loro que “Je suis ahora lo que Bruselas quiera”.
Para empezar, aclaramos: NO avalamos actos terroristas, NO creemos en el terrorismo como método de lucha y NO bancamos a ISIS ni mucho menos. Tampoco estamos festejando la muerte de nadie. Esto es para los que estén pensando corrernos con estas boludeces, como sucedió otras veces con los atentados en Francia, por ejemplo.
Antes de colgarte la bandera de Bélgica, decíamos, recomendamos que hagas dos cosas:
1) Fijate en las atrocidades que hizo el imperialismo belga en el Congo , en Ruanda y en Burundi. Fueron verdaderos genocidios (estamos hablando de varios cientos de miles de muertos) y nadie, repetimos, nadie se puso una remerita tipo “Je suis el Congo Belga” o “Je suis los tutsis o los hutus de Ruanda ”. ¿Sabés por qué? Sí, porque eran africanos, no eran occidentales blancos y cristianos. Así de sencillo. ¿A quién le importan 800.000 ruandeses menos o la sangre que regó la inmensidad del Congo ?
2) Tratá de leer ‘Los condenados de la tierra’, de Frantz Fanon. No es para justificar el terrorismo: es para comprender la importancia de saber quiénes ponen en práctica la violencia en primer lugar, como decía Cortázar. Si comprendemos esto, vamos a comprender por qué estas cosas pasan en Francia, en Inglaterra, en Estados Unidos, en Bélgica... ¿viste que son todos países imperialistas? No, no es casualidad. Leé a Fanon y lo vas a entender.
Por lo demás, nuestros pésames a los belgas y también a todas las víctimas, directas e indirectas, de los belgas por el mundo. Basta de doble moral. Paren de agredir, paren de explotar a los pueblos y paguen sus deudas históricas. Cuando esto pase, habrá justicia y se terminará la barbarie.
A Macri sí. Si querés le podés poner la mano en el hombro, en la cola y hasta te recibe en tanga si eso te hace feliz, porque se prostituye contento con el imperialismo. ¡Pero a Raúl Castro! No, querido, te desubicaste...
Y esa manito floja, ¿qué fue eso? No te la esperabas, pensabas que Raúl se iba a dejar, ¿verdad?

PERO EL MACRISMO SE ARRODILLA ANTE OBAMA
Como hoy estamos hablando de banderitas ―ya tenemos la del imperio flameando en Casa Rosada y en el Centro Cultural Néstor Kirchner―, vamos a publicar un recordatorio para aquellos que están pensando poner en sus perfiles la bandera imperialista de Bélgica o repetir como un loro que “Je suis ahora lo que Bruselas quiera”.
Para empezar, aclaramos: NO avalamos actos terroristas, NO creemos en el terrorismo como método de lucha y NO bancamos a ISIS ni mucho menos. Tampoco estamos festejando la muerte de nadie. Esto es para los que estén pensando corrernos con estas boludeces, como sucedió otras veces con los atentados en Francia, por ejemplo.
Antes de colgarte la bandera de Bélgica, decíamos, recomendamos que hagas dos cosas:
1) Fijate en las atrocidades que hizo el imperialismo belga en el Congo , en Ruanda y en Burundi. Fueron verdaderos genocidios (estamos hablando de varios cientos de miles de muertos) y nadie, repetimos, nadie se puso una remerita tipo “Je suis el Congo Belga” o “Je suis los tutsis o los hutus de Ruanda ”. ¿Sabés por qué? Sí, porque eran africanos, no eran occidentales blancos y cristianos. Así de sencillo. ¿A quién le importan 800.000 ruandeses menos o la sangre que regó la inmensidad del Congo ?
2) Tratá de leer ‘Los condenados de la tierra’, de Frantz Fanon. No es para justificar el terrorismo: es para comprender la importancia de saber quiénes ponen en práctica la violencia en primer lugar, como decía Cortázar. Si comprendemos esto, vamos a comprender por qué estas cosas pasan en Francia, en Inglaterra, en Estados Unidos, en Bélgica... ¿viste que son todos países imperialistas? No, no es casualidad. Leé a Fanon y lo vas a entender.
Por lo demás, nuestros pésames a los belgas y también a todas las víctimas, directas e indirectas, de los belgas por el mundo. Basta de doble moral. Paren de agredir, paren de explotar a los pueblos y paguen sus deudas históricas. Cuando esto pase, habrá justicia y se terminará la barbarie.




