InicioInfoCualidades y defectos que puedes tener según tu profesión

Cualidades y defectos que puedes tener según tu profesión

Info3/7/2016




¿Diletante o profesional?


Ser diletante es ejercer un oficio como aficionado y no como profesional.
Cuando estudiamos una carrera pensamos en lo que seremos en un futuro, pero sólo llegaremos a ser “profesionistas” siendo, es decir, ejerciendo. En nuestro mundo moderno se nos pide elegir una profesión, a nuestros escasos 18 años o antes, y nuestras clases de “orientación vocacional” nos hablan de nuestras cualidades, actitudes, aptitudes, condiciones que debemos tomar en cuenta para la elección de un oficio que tendremos de por vida.

¿Profesión o vocación?

Sin embargo, los oficios no se decretan, se construyen y es sólo la práctica en la vida lo que nos dirá nuestra verdadera inclinación y capacidades para ejercer con amor nuestro oficio. En el camino nos iremos dando cuenta de que hacerse de un oficio es la forja de un temple, el cultivo de la sabiduría; todo aprendizaje nos constituye: nosotros ejecutamos nuestro oficio a la par que somos moldeados por él. Por eso los oficios nos forman y deforman, para bien o mal, y también en ocasiones nos llevan por rumbos que nunca imaginamos, incluso a cambiar de órbita o de profesión.

Profesiones: cuerpo, mente y espíritu


Hablar de una profesión, significa justamente “el arte de profesar” hacerse un maestro de las artes que el oficio exige y estar satisfecho con ello. Las profesiones deben enriquecer al hombre de manera integral: cuerpo, mente y espíritu. La Universidad es un método, que implica una formación que forja la observación, el carácter y la capacidad de conocimiento por uno  mismo más allá de un maestro.  

Las profesiones tendrían que darnos en nuestro mundo moderno, la capacidad de desarrollarnos espiritual, intelectual y corporalmente; sin embargo, vemos que en cada profesión hay primacía de una de estas cualidades sobre las demás.




 Los deberes y principios de las profesiones pueden ser el camino hacia el autoconocimiento: cualidades y defectos, virtudes e inconvenientes, así como las pasiones de nuestras profesiones. Algunas profesiones estimulan más al cuerpo, otras el espíritu y algunas más ambas. Algunas tipologías ayudan a encontrar más que un “deber ser” moral, un método para desempeñarte acorde a tu personalidad.
Hombres de artes espirituales: espíritu y mente.
Profesiones: dibujantes, pintores, arquitectos, músicos, fotógrafos




Cualidades: Se trata de personas con gran sensibilidad humana, son grandes observadores del espacio en el que se desenvuelven, de su época y del espíritu humano. Su vocación los hace generosos, explotan su creatividad, hacen de su arte su principal dedicación, generalmente son detallistas y perfeccionistas.

Defectos: Ambición, imaginación desbordada, tendientes a la vanidad y en ocasiones son demasiado exigentes con ellos mismos. Generalmente se les dificulta encontrar empleo.
Hombres de artes corporales: cuerpo
Profesiones: Atletas y bailarines.



Cualidades: Alta exigencia, competitivos, aferrados, persistentes y disciplinados. Se preocupan por sus salud, son creativos y dedicados.

Defectos: Perfeccionistas, dominados en ocasiones por la envidia, los celos, la vanidad o por un amor propio y un desmedido. Ello puede generarles inconvenientes en su cuerpo como la fatiga crónica, esclavitud a la profesión, irritabilidad, son pasionales y viscerales.
Hombres de guerra: cuerpo y espíritu
Profesiones: Infantes, caballeros, marineros, militares.




Cualidades: Deberían guiarse por el valor,  la lealtad, su cuidado por la limpieza y el orden, así como la disciplina. Guiados por la gloria momentánea o un sentimiento heróico.

Defectos: Se involucran en cargos de mando que pueden desarrollar actitudes tendientes al autoritarismo. Pueden convertirse en hombres de sangre fría y esclavitud disfrazada, están expuestos a lesiones del cuerpo, riesgos extremos, muerte prematura o violenta.
Hombres de intelecto: mente
Profesiones: Literatos, filósofos, humanistas, historiadores científicos sociales.




Cualidades: Son movidos por un profundo sentimiento humanista, generalmente de alta generosidad, apasionados en la búsqueda de la verdad, se distinguen por su afabilidad y gran sensibilidad ante las cuestiones de interés humano y social. Hallan placer  en el entendimiento, son grandes consejeros y tienden a la independencia intelectual.

Defectos: Pueden ser orgullosos, les cuesta trabajar en equipo, sus labores son solitarias y pueden tender hacia la presunción, la intemperancia y la envidia. Se generan enfermedades crónicas relacionadas al cerebro y las vísceras, por el estrés e irritabilidad de su actividad.
Hombres de  negocios: mente

Profesiones: comerciantes, mercadólogos, relaciones públicas, contadores




Cualidades: Son asiduos al trabajo, promueven la exactitud, precisión y sobriedad en sus actitudes.  Tienden a establecer relaciones sociales amplias, se benefician de la afluencia de recursos económicos y en ocasiones de sus posibilidades de movilidad laboral.

Defectos: Son propicios al embuste, dolo, avaricia, aislamiento y engaño. Tienen como inconvenientes el trabajo perpetuo y desarrollar relaciones sociales por interés.
Hombres de leyes: mente
Profesiones: jueces, abogados, alguaciles, políticos, periodismo



Cualidades: Suelen guiarse por sentimientos de justicia, sin embargo en su mayoría pesa más la ambición que la preocupación social. Tienen como ventajas la posibilidad de un amplio reconocimiento social y la responsabilidad moral de ser ejemplares.

Defectos: Pueden guiarse con orgullo, ambición, poder, y desarrollar una tendencia a la tiranía. Pueden gustar de la adulación, cargan con una gran responsabilidad, uno de sus actos puede cambiar la vida de muchos involucrados.






Los oficios y  de hombres y mujeres han ido cambiando a lo largo de la historia acorde a roles sociales que se ha asignado al género. Además de la época de la cual hablemos, también decir que depende de la clase social, las labores que hombres y mujeres desarrollaban. La profesionalización surgió con la era industrial e impulsada por la clase burguesa bajo una intención: productividad, misma que nos ha llevado a extremos en la ejecución de los oficios que se convierten en nuestra peor pesadilla: ejecución de tareas mecánicas o la preocupación por un currículum mediante la meritocracia. 



Especializarse en un debe ser un arte y como todo arte debe llevar una cuota de placer. Si dejamos de gozar lo que hacemos por el puro gusto que lo convierte de manera casi natural en un modus vivendi, si convertimos nuestra pasión en productividad, entonces dejaremos de hacerlo pasión y nuestro producto será un híbrido, sin pies, cabeza ni corazón. Ejercer una profesión no sólo es una forma de ganarse la vida y obtener el sustento, sino de moldear un material: el barro, las letras, la pintura; para de esa manera dar forma al espíritu humano.  

No olvidemos que como el herrero que forja el hierro: a veces nuestro oficio quema, arde, golpea para dar forma. Pero los músculos del herrero se forjan en esa labor, de modo que la mejor y la más auténtica forma de nosotros mismos es la que forjemos con temple de hierro en el día a día.
Datos archivados del Taringa! original
255puntos
2,249visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
0visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

No hay comentarios nuevos todavía

Autor del Post

C
Usuario
Puntos0
Posts103
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.