
Si usted compra jugo de naranja en el supermercado, probablemente se incline hacia los productos que indiquen: "100 por ciento jugo" o "no hecho a base de concentrados, libre de conservantes", etc. Pero ¿Se preguntó usted alguna vez como es posible que su vaso de jugo de naranja tenga siempre, exactamente, el mismo sabor? La respuesta a esta pregunta es que el sabor del jugo de naranja que usted compra en el supermercado es inducido quimicamente, y no tiene nada que ver con la naturaleza.
El jugo de naranja a niveles de producción industrial requiere ciertos procedimientos: Se exprimen las naranjas, y más tarde el jugo se almacena en tanques gigantes al vacío (extrayendo el oxígeno de los contenedores), lo que permite que el líquido no se pudra por un año. Ocurre, que este mismo artificio, hace absolutamente insípido al extracto. Así que la industria utiliza "paquetes de sabor" para devolver el sabor al jugo.
De acuerdo a Food Renegade: "Las compañías que producen jugos deben comprar el sabor y fragancia a otras empresas. Estas industrias diseñan paquetes de sabor que devuelven artificialmente el gusto al jugo simulando un sabor fresco. Estos agregados de laboratorio no aparecen como un ingrediente más en la etiqueta del producto en el supermercado, ya que técnicamente son derivados de esencia de naranja y aceite. Pero no se habla de otros procesos en el camino, y los propios operarios de este tipo de industrias aseguran que sus ingredientes no se parecen en nada a la naturaleza".
Para algunos podrá resultar sorpresivo saber que el jugo comercializado en el supermercado como 100 % puro, y sin concentrados, es una mentira. Y que tiene poco que ver con el jugo de naranja exprimido en su casa. La verdad es que muchas marcas populares de jugo de naranja utilizan procesos químicos para crear el jugo, y para que sepa y huela a naranjas.
Alissa Hamilton explica los pormenores de la producción masiva de jugo en su libro "Squeezed: What You Don't Know About Orange Juice" (Exprimido: Lo que usted no sabe sobre el jugo de naranja ). Dicho escrito es un poderoso recordatorio de lo importante que es entender realmente cómo se fabrica y procesa la comida. Porque la etiqueta no nos cuenta toda la historia, ni toda la verdad...
Si lo piensas bien, algo no encaja.
Si el jugo de naranja fuera realmente, "recién exprimido y empaquetado", como dicen que es, jamás podría conservar un mismo sabor siempre.
El "gusto" variaría indefectiblemente de un lote a otro, porque no todas las naranjas tienen el mismo sabor. Algunas son más dulces, otras más agrias, y las características de los frutos están condicionadas por muchos factores como la cosecha, el clima y otras circunstancias.
Las naranjas, en la naturaleza, no son todas idénticas.
Encima, cada marca de jugos tiene su propio sabor "único", "de acuerdo a la marca", y la explicación a esto podría hacerte caer en un bucle.
"No hecho con concentrados" no significa "menos procesado"
En otras palabras, cada vez que usted compre una bebida que tiene siempre el mismo gusto, esté seguro de que está comprando un químico con receta patentada. Y que esa receta incluye sabores artificialmente añadidos, que no se ajustan al concepto de "natural".
Lo primero es el negocio, no importa la salud humana
El jugo es diseñado directamente para obtener beneficios económicos, acorde a los gustos y preferencias del mercado, y por lo tanto, contienen diferente paquetes de sabores o productos químicos, según lo determine el negocio. Hamilton asegura que el jugo creado para el mercado norteamericano tiende a contener altas cantidades de butirato de etilo, que es uno de los productos químicos más utilizado en fragancias, además de ser versátil para la creación de una serie de diferentes sabores, como la naranja , cereza, piña, mango, guayaba, y para saborizar goma de mascar, sólo por nombrar algunos usos, también es barato.
Mercados, como el de México, Argentina o Brasil, tienden a contener productos químicos diferentes, tales como decanals diferentes o compuestos de terpenos.