La historia de los Golden Globes está repleta de memorables íconos del cine y la televisión. Durante las 72 ceremonias que se han celebrado han habido divertidos, espectaculares y hasta conmovedores momentos. Pero también, en más de una ocasión las estrellas nos han regalado momentos bizarros épicos:
En 1998 Ving Rhames se mostró muy emocionado y agradecido tras haber ganado un premio por su participación en la película Don King: Only In America. Durante su discurso, el actor agradeció a su compañeros nominados, en especial al veterano Jack Lemmon a quien le pidió que subiese al escenario y hasta le insistió que se quedara con el premio.
Elizabeth Taylor ebria presentando a los nominados a la Mejor Película en la gala del año 2000.
En el 2001 el anuncio de que Renee Zellwegger había ganado como Mejor Actriz de Comedia por Cold Mountain la tomó tan desprevenida, que estaba en el baño en ese momento.
Una situación igual había sucedido en en 1998, cuando Michael J. Fox nombró a Christine Lathi como la ganadora en Mejor Actriz Drama y la estrella de Chicago Hope no aparecía por ningún lado. Minutos después la veterana actriz subió a recibir su premio alegando que se encontraba en el baño cuando dijeron su nombre.
Bette Middler decidió meterse el globo que le dieron en 1980 en la boca.
Tras su llegada a la alfombra roja de los Globo de Oro 2010, además de preguntarle a Julia Roberts qué llevaba puesto, también se le pudo haber consultado qué había bebido.
Isaac Mizrahi agarrandole los senos a Scarlett Johansson en la Alfombra Roja de 2006.
El aterrador photobomb de Leonardo DiCaprio en la selfie de 50Cent y Naomi Campbell.
Jeremy Renner alabando los “globos” de Jennifer López en la ceremonia de 2015.
Sin duda, el momento más WTF! que marcó para siempre la historia de los Globos de Oro fue en 1981, cuando Pia Zadora ganó el premio como Revelación del Año.
¿Lo particular?, que la película por la que fue premiada nisiquiera había sido estrenada.
Más tarde se conoció que el multimillonario eposo de la actriz había comprado a los jueces con lujosos viajes y joyas.
