El Supermisil nuclear británico que casi llega a Buenos Aires
En las dos primeras partes de este informe analizamos la existencia de armamento nuclear británico durante el conflicto de Malvinas, su posible incidencia sobre la población malvinense, el hecho casi indiscutible del hundimiento de buques ingleses que transportaban ese tipo de armas y el envío a la zona de submarinos armados con misiles atómicos. Todo esto en previsión de la derrota de las fuerzas invasoras.
También hemos remarcado la existencia en la actualidad de dicho tipo de ingenios, hecho que pone a nuestro país y al continente bajo un constante peligro nuclear.
Pero pocos conocen de la existencia de una misión secreta de la RAF, conocida como Black Buck VI y cuyo objetivo oficial era el ataque a las fuerzas argentinas en Malvinas, tomando como base a la isla Ascensión y realizando el vuelo de bombardeo mas largo de la historia (mas de 6000 Kmts.), pero cuyos resultados dieron a sospechar que el objetivo en concreto era otro; nada menos que el de disparar un supermisil nuclear sobre Buenos Aires y/o el complejo militar de Córdoba.
Pero el avión Vulcan destinado a tal propósito fue interceptado por cazas F5 de la Fuerza Aérea Brasileña el 2 de junio de 1982 y obligado a descender antes de cumplir su terrible misión.
Esta unidad de la RAF contaba con dos grandes misiles que tenían nada menos que doce metros de largo!
El personal del Vulcan, logró deshacerse de uno de ellos, y destruír toda la documentación que probaba el objetivo de la misión, pero uno de los supermisiles quedó atascado y debieron aterrizar con el.
Las autoridades brasileñas decomisaron el supermisil y no lo han devuelto hasta el día de hoy.
La versión oficial dice que se trataba de misiles Shrikes o Sidewinder de origen estadounidense y que intentaron deshacerse de ellos para ocultar el apoyo norteamericano, pero estos artefactos miden unos tres metros de longitud y no doce metros.
Otra versión cuenta que los mismos EE.UU. dieron esta información a la Fuerza Aérea Brasileña ya que no querían semejante ataque en el continente, especialmente por las consecuencias incalculables que podría acarrear dicha acción, en especial por parte de Rusia. ¡En realidad estuvimos al borde de la tercera guerra mundial! Una guerra nuclear con participación activa de la Argentina, ya que versiones extraoficiales divulgaron que las FF.AA. argentinas también poseían secretamente armamento nuclear y la capacidad de literalmente borrar del mapa de un solo golpe a la flota británica.
En conocimiento de esta situación el Reino Unido colocó a sus cuatro submarinos nucleares a pocas millas de las costas argentinas armados con misiles Trident con cabezas nucleares de unos 800 megatones (la bomba que cayó sobre Hiroshima fue de 80 megatones)
Finalmente Brasil habría obtenido armamento de última generación de parte de los ingleses, a cambio de su silencio además de un gran avance tecnológico por contar con un misil de esas características.