
Las personas adictas a las imágenes sexuales tienden a aislarse de los demás y el estigma que existe hacia la pornografía hace que otros los rechacen por su adicción. El instituto sexual Recovery señala que hay ciertos síntomas para detectar si se es adicto:

- Incapacidad para detener este comportamiento compulsivo, aún cuando se lleven intentos de hacerlo.
- Esconder o tratar de mantener en secreto todo o parte del material pornográfico.
- Vivir una doble vida.
- Descuidar actividades importantes y perder relaciones afectivas por pasar demasiado tiempo viendo pornografía.
- Perder la noción del tiempo y alteración de las horas de sueño.
- Ansiedad y enojo cuando están alejados de la pornografía.
Una persona que se ha vuelto adicta a la pornografía también se identifica con una serie de las siguientes declaraciones:

- Busco pornografía con regularidad.
- Tengo una necesidad cada vez mayor de ver más pornografía.
- Paso regularmente grandes cantidades de tiempo esperando ver pornografía.
- Mis sentimientos respecto a mi problema oscilan entre los extremos de que, o está fuera de control, o está bajo control.
- He notado un patrón de conducta en el que descuido mis responsabilidades de trabajo, sociales y familiares para ver pornografía.
- Suelo mentir para ocultar mi lucha.
- Suelo romper mis promesas de dejar de ver pornografía.
- Suelo reducir al mínimo el grado de mi lucha.
- He sufrido graves consecuencias como resultado de ver pornografía, tales como deudas financieras o la pérdida de mi trabajo.
