Los que consideran <<anormales>> estas conductas recomiendan un plan de 11 pasos
1) Evita la pornografía. Pon tu computadora en un lugar visible en tu casa y trata de pasar menos tiempo en la computadora y más tiempo afuera, o haciendo otras cosas.
2) Elimina todo tipo de material pornográfico de tu celular, tira las revistas que tengas, y elimina los archivos de la computadora. Deshazte de cualquier otro medio pornográfico que tengas.
3) Sal. Comienza a buscar amigos y a salir. Habla con chicas, socializa.
4) Cumple con tus deberes. Si no tienes trabajo, busca uno ya que el ocio lleva al aburrimiento y el ocio, esto lleva a la pornografía. Esta última lleva a la masturbación. Es todo un ciclo, por lo que estar ocupado y trabajando te beneficiará.
5) Haz deporte. Este fortalece tu autoestima y tu cuerpo. Además limpia tu mente permitiéndote ver las cosas con mayor claridad. Un beneficio extra es que por la noche, después de haber hecho deporte, llegarás cansado y te quedarás dormido rápidamente.
6) Dedícate a mejorar tu autoestima. Practica tu pasatiempo favorito. Busca un trabajo en algo que te guste. Descubre nuevas habilidades y rodéate de personas que te ayuden a sentirte bien contigo mismo.
7) Trata de iniciar una relación amorosa. Este es un punto clave que hace que dejes la porno y la masturbación. Recuerda que debe ser una relación mutuamente satisfactoria y que no debes formarla solo para poder tener una pareja sexual.
8) Di: <<Hoy no. Yo sé que puedo>>. Al día siguiente, repite esta frase y recuerda, cumple tu palabra. Hazlo todos los días y sin darte cuenta pasarás semanas sin acudir a esos hábitos.
9) No te des por vencido. Si recaes, no te culpes. Reflexiona y vuelve a comenzar pero esta vez con más determinación.
10) Si te suceden cosas que hacen que te sientas mal, no recurras a estos hábitos. Piensa en que ya tienes suficientes problemas y lo que menos necesitas es otro peor.
11) Mantente firme. Este es un cambio de estilo de vida que requiere de tu esfuerzo y compromiso, pero cuyas recompensas valdrán la pena: tu libertad de los vicios y una sexualidad normal y saludable.
1) Evita la pornografía. Pon tu computadora en un lugar visible en tu casa y trata de pasar menos tiempo en la computadora y más tiempo afuera, o haciendo otras cosas.
2) Elimina todo tipo de material pornográfico de tu celular, tira las revistas que tengas, y elimina los archivos de la computadora. Deshazte de cualquier otro medio pornográfico que tengas.
3) Sal. Comienza a buscar amigos y a salir. Habla con chicas, socializa.
4) Cumple con tus deberes. Si no tienes trabajo, busca uno ya que el ocio lleva al aburrimiento y el ocio, esto lleva a la pornografía. Esta última lleva a la masturbación. Es todo un ciclo, por lo que estar ocupado y trabajando te beneficiará.
5) Haz deporte. Este fortalece tu autoestima y tu cuerpo. Además limpia tu mente permitiéndote ver las cosas con mayor claridad. Un beneficio extra es que por la noche, después de haber hecho deporte, llegarás cansado y te quedarás dormido rápidamente.
6) Dedícate a mejorar tu autoestima. Practica tu pasatiempo favorito. Busca un trabajo en algo que te guste. Descubre nuevas habilidades y rodéate de personas que te ayuden a sentirte bien contigo mismo.
7) Trata de iniciar una relación amorosa. Este es un punto clave que hace que dejes la porno y la masturbación. Recuerda que debe ser una relación mutuamente satisfactoria y que no debes formarla solo para poder tener una pareja sexual.
8) Di: <<Hoy no. Yo sé que puedo>>. Al día siguiente, repite esta frase y recuerda, cumple tu palabra. Hazlo todos los días y sin darte cuenta pasarás semanas sin acudir a esos hábitos.
9) No te des por vencido. Si recaes, no te culpes. Reflexiona y vuelve a comenzar pero esta vez con más determinación.
10) Si te suceden cosas que hacen que te sientas mal, no recurras a estos hábitos. Piensa en que ya tienes suficientes problemas y lo que menos necesitas es otro peor.
11) Mantente firme. Este es un cambio de estilo de vida que requiere de tu esfuerzo y compromiso, pero cuyas recompensas valdrán la pena: tu libertad de los vicios y una sexualidad normal y saludable.