Raro, como apagado, definitivamente demacrado. Esos fueron algunos de los comentarios femeninos que despertó en los pasillos de la UCA el vicepresidente Amado Boudou cuando esta mañana fue a votar. Un rotundo contraste con aquél look de rocker-star del cual supo jactarse el también ex ministro de Economía en la última elección que lo consagró en la vicepresidencia.
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Atrás quedaron las camperas de cuero, los pantalones ceñidos al cuerpo y el peinado a lo "Gustavo Cerati", enrulado y con aires de rebeldí. Hoy reapareció en escena con 12 kilos menos que se notaban detrás de su campera camuflada -de estilo militar- en tono azulado (esas que supieron ser furor en los noventas, pero ahora son demodé) y el pelo corto y más entrecano que nunca. Al menos en lo que respecta a su aspecto, la década para Boudou no fue ganada.
Finalmente y sin muchos periodistas ni fotógrafos, el vicepresidente votó e la 9.37 y se fue fue sin hacer declaraciones.