Esta tarde te voy a enseñar AIDA... Preparate para mejorar tus técnicas de una buena vez por todas...
AIDA, un acrónimo de Atención, Interés, Deseo y Acción, los cuatro pasos necesarios para convertir visitas en clientes. Si de entrada no somos capaces de destacar sobre la competencia, muy difícilmente conseguiremos fidelizar las visitas. Así que necesitaremos planificar muy bien toda nuestra estrategia digital para que los usuarios que llegan a nuestra web pasen a ser clientes nuestros.
Cómo convertir visitas en clientes
Lo primero de todo, hemos de tener en cuenta los 6 motivos principales de compra, lo que se conoce como SABONE. No es necesario que estemos vendiendo ningún producto online, el simple hecho de querer captar la atención de un usuario implica tener en cuenta las motivaciones que lo mueven a la acción. Así pasamos por las cuatro fases de AIDA: atención, interés, deseo y acción.
Fase 1: Atención
El primer paso para convertir visitas en clientes es captar su atención. ¿Cómo logramos esto? Se me ocurren muchas estrategias:
Un banner llamativo en línea con el producto/servicio que ofrecemos.
Un diseño web moderno y atractivo, que invite a mirar más allá de la página de aterrizaje.
Una campaña de publicidad en Facebook o Adwords con un texto original y destacado.
Realizar un concurso con un regalo insólito y deseado.
En este primer paso, hemos de hacer una campaña de brainstorming para saber que va a llamar la atención de nuestros potenciales clientes. Lo mejor es una combinación de varios factores, para así aumentar las posibilidades de convertir visitas en clientes y lograr los resultados deseados.
Fase 2: Interés
En muchas ocasiones llegamos a ser tan aburridos y soporíferos que lo único que conseguimos es que el usuario termine durmiéndose, o peor, que abandone nuestro sitio web y se vaya al de la competencia.
Una vez hemos logrado captar la atención, es necesario que despertemos el interés, pues de otro modo difícilmente podremos convertir visitas en clientes.
Estrategias para despertar el interés:
Lanzar promociones que resulten atractivas a nuestro público objetivo.
Ofrecer un listado de posibles soluciones a sus problemas (decir el qué, pero no el cómo).
Hablar en términos de ventajas, beneficios y soluciones y no de lo fantásticos que nosotros somos.
Hacer sentir importante al que llega a nuestra web, con un servicio de atención personalizada por teléfono o Skype.
De nuevo debemos de pararnos a pensar cómo es la persona que llega a nuestra web para desarrollar toda una estrategia que nos permita captar su interés.
Fase 3: Deseo
Como ejemplo de deseo, no se me ocurre nada mejor que la estrategia de Apple para despertar el deseo de sus productos. Te montan una tienda en pleno centro de tu ciudad en que puedes estar jugando con sus dispositivos todo el tiempo que quieras. Yo gracias a esta estrategia estoy con un montón de ganas de tener un iPad. ¿Significa esto que lo necesite? No, simplemente han despertado en mí un deseo que va más allá de todo pensamiento racional.
Exactamente lo mismo es lo que hemos de conseguir con nuestra web y campañas online. Despertar el deseo. Si yo tengo un problema y creo que tú me lo puedes solucionar, habrás despertado en mí el deseo de consumir tu producto y servicio, con lo que esto será una estrategia clave para convertir visitas en clientes. Sin crear un deseo, difícilmente tendremos una conversión.
En este paso es fundamental ponerse en la piel del cliente y pensar cómo él. ¿Qué necesita? ¿Qué le puede facilitar la vida? ¿En qué podemos ayudarles? No estoy a favor de vender humo, sino de hacer una campaña genuina de marketing en que verdaderamente seamos capaces de cubrir las necesidades y deseos de nuestros clientes sin vender la moto. Todos tenemos algo que nos hace únicos, con lo que si alineamos lo que podemos ofrecer con necesidades existentes o por crear, habremos sembrado la semilla que despierte el deseo en los demás de consumir nuestros productos y servicios.
Fase 4: Acción
Llegados a este punto, y sólo entonces, habremos dado el paso definitivo para convertir nuestras visitas en clientes. Cuando surge el deseo, el siguiente paso es la acción. Puede frenarlo la falta de presupuesto económico, la distancia física, etc., pero si nada de esto interfiere en esta fase lograremos que se produzca una conversión.
La conclusión es trabajar las cuatro fases del proceso de AIDA para conseguir que aumente nuestro ratio de conversión de visitas en clientes.
Que aún no te quedó claro el método... Dejaselo a mi amigo que él te lo explica con más pelotas:
(Esta en ingles, no pude encontrarlo de ninguna manera, si pueden encontrar la pelicula, busquenla. SOlo esta en español España)
No te vayas sin comentar o recomendar!!!!!