“La adolescencia es el permiso de la sociedad para combinar la madurez física con la irresponsabilidad psicológica”.
-Terri Apter
Cuando eres adolescente no existe nada certero: la vida parece imposible, los problemas más pequeños lucen como grandes hazañas que resolver y piensas que vives la etapa más difícil de tu vida pero no es así. Estás a punto de entrar en una estabilidad mental que te permitirá decidir lo que sigue en tu vida pero no te confíes, aún no eres dueño de tus decisiones pues en cualquier momento te puedes arrepentir de lo que antes pensabas era lo mejor de ti. No olvides que todavía te falta vivir y experimentar más, mucho más.En este momento de tu vida quieres experimentar todas las emociones en un pequeño sorbo de inmediatez, pero estás lejos de saber qué sucederá en el resto de tu vida. Aún tienes un largo tramo de vida para poder valorar aquello que has hecho y percatarte de tus aciertos y errores, como por ejemplo un tatuaje.
De ti depende hacerte un tatuaje, pero antes de los 18 años cualquier motivo podría parecer bueno pero en realidad puede que no lo sea. Por eso aquí te damos diez razones por las que no deberías hacerte un tatuaje antes de los 18.
Tus motivos no son tan fuertesMuchas veces creemos que el mejor momento para hacernos un tatuaje es porque nuestros
amigos
ya tienen uno y está de moda pero en realidad no buscamos expresar nada, simplemente lo hacemos para seguir lo que los demás hacen o dicen. Muchos adolescentes se hacen el mismo tatuaje que miles de personas sólo porque luce bien pero después probablemente ese diseño ya no sea tan cool como pensabas.
Aún no te desarrollas completamente y el tatuaje se puede distorsionarAlgunas partes de tu cuerpo crecerán o terminarán de desarrollarse, por lo que la tinta puede distorsionarse cuando te hagas más viejo.
El dineroAhorrar todo lo posible para hacerte un tatuaje es una buena estrategia, pero seguramente siempre buscarás un lugar barato y accesible para hacerlo; cuando deberías buscar al mejor tatuador, evaluar su trabajo y decidir que realmente deseas hacerlo con él. Por eso, la poca solvencia económica que tienes en este momento, hace que aún no sea buena idea utilizar tu piel como lienzo. Recuerda, lo barato sale caro.
Si lo ves como una moda, puedes aburrirte con el paso de los añosEn esta etapa de tu vida, todo parece bastante efímero. Las cosas que ahora te gustan, podrían parecerte absurdas al otro día porque tu juicio e ideología apenas se están formando. Esperar un poco resulta buena idea porque más grande tendrás más bases para hacerte el diseño ideal.
No sentirte orgulloso de tu tatuajeRecuerda que ese tatuaje te acompañará por el resto de tu vida, por lo que es importante que te sientas orgulloso de él. Los diseños absurdos o frases sin sentido son muy comunes, sobre todo a esta edad. Lo malo es que ese diseño por el que ahorraste meses o años, te dará tanta vergüenza que buscarás cubrirlo a toda costa, por lo que el enojo con tus padres, el dinero y tu idea de diseño no habrán valido para nada.

Peleas con tus padresMuchos padres todavía conservan prejuicios que ahora parecen absurdos; es muy común oirlos decir que un tatuaje hace que luzcas como carcelero o que si quieres continuar viviendo en su casa, un tatuaje no es opción. Es mejor esperar a que puedas tener tus propios recursos económicos para que las amenazas de echarte de su casa desaparezcan. No pierdes nada si esperas unos años, así ellos estarán más seguros de tus decisiones y tú también.
No tendrás el cuidado adecuadoCuando te haces un
tatuaje
debes darle el cuidado necesario: no rascarte, no mostrarlo todo el tiempo a tus amigos, no verlo constantemente, no tocarlo, no exponerlo al sol, no usar ropa ajustada en esa zona ni hacer ejercicio con esa parte de tu cuerpo, por eso, es importante que tengas el cuidado necesario, la responsabilidad y el compromiso para hacerlo. No solamente lo hagas por un momento de arranque en el que no hayas meditado bien las cosas.
Un futuro inciertoEn muchas carreras aún es inaceptable llevar un tatuaje visible por lo que hacerte uno podría implicar que no consigas buenas ofertas de trabajo y te discriminen por él. Si tomas la decisión de hacerte un tatuaje antes de tener claro qué vas a estudiar, puede ser contraproducente para el resto de tu vida.