Algunas de las novedades más llamativas de Windows 10 son historia antigua en GNU/Linux:
Es el caso de los escritorio virtuales, que KDE introdujo en su primera versión en 1998 y a decir verdad ya había gestores de ventanas para Unix que contaban con tal función. Ahora hasta el entorno más austero de Linux soporta múltiples escritorios.
En cuanto a lo que llaman ‘Task View’, se trata de otro refrito del Exposé que Mac OS X estrenó en 2003 y que tres años más tarde trajeron a Linux proyectos como Compiz, Beryl y todo lo que siguió. Actualmente es una característica básica integrada por defecto en KDE, Unity, GNOME y Cinnamon.
La búsqueda de elementos en línea directamente desde el menú de inicio tampoco es una idea original de Unity, aunque hay que reconocer que bajo esa premisa la funcionalidad del tablero de Ubuntu le da mil vueltas a lo que propone Windows 10. Si nos quedamos con las capacidades de este último, que lo único que hace es mostrar una lista de resultados que se abren en el navegador web, KRunner es el referente.
Y terminando con la convergencia… la ansiada convergencia con la que Canonical sueña desde hace años, en la que un solo código sea el sistema operativo de toda clase de dispositivos de usuario final y que otros van a conseguir antes porque tienen más dinero… No es necesario añadir nada más.