“Entregan un BCRA con menos reservas que en 2003”
La entidad monetaria que conduce Alejandro Vanoli perdió a razón de US$ 1.000 millones por mes de las reservas netas, desde que comenzó el 2015. por venta de dólar ahorro, perdió US$ 1.500 millones, luego se sumaron pagos por importación de energía y deudas, 1.000 millones de dólares. El monto neto de las reservas rondaría los US$ 13.000 millones.
Reservas de países vecinos
Mal dato para la economía y especialmente para el presidente que asuma en diciembre próximo. Las reservas del Banco Central ascienden a US$ 31.500 millones, pero sólo US$ 13.000 millones sería el monto neto, o esa, lo que realmente está disponible. La diferencia es puro maquillaje. En 2015 el BCRA perdió US$ 3.000 millones en reservas netas, a razón de US$ 1.000 millones por mes y los especialistas calculan que se perderán otros US$ 7.000 de aquí a fin de año. En febrero-marzo tampoco ayudó la agroindustria: la liquidación del sector se redujo a la mitad y sólo aportó US$ 1.000 millones contra los US$ 2.000 millones que había registrado en el mismo período del 2014.
El BCRA habría perdido unos US$ 1.500 millones por compras de ‘dólar ahorro’, luego vendrían los pagos por la importación de energía y deudas con organismos internacionales.
Según Gabriel Zelpo, analista senior de Elypsis, consultado por el diario El Cronista, la brecha de US$ 17.500 millones, está compuesta por los US$ 8.500 millones de encajes de depósitos en dólares en los bancos (son más, pero se descuentan los préstamos), US$ 4.000 millones de importaciones atrasadas, US$ 3.100 millones del swap con China (son yuanes, no dólares, que sólo sirven para pagar importaciones de China), US$ 1.200 millones de pagos a bonistas retenidos por el juez Thomas Griesa y US$ 700 millones de préstamo a corto plazo del Banco de Francia.
"Una parte de la caída de reservas netas en lo que va del año se explica por una importante reducción en las liquidaciones de divisas del agro. Esos menores ingresos representan cerca de la mitad de la caída de reservas netas, de casi US$ 3.000 millones en lo que va del año", revela un informe de Empiria.
Pedro Rabasa, director de Empiria, estima que, si el Tesoro no coloca deuda (excepto un roll-over del 50% del vencimiento del Boden 2015, que ve probable), las reservas netas van a caer de acá a fin de año otros US$ 7.000 millones.
La entidad monetaria que conduce Alejandro Vanoli perdió a razón de US$ 1.000 millones por mes de las reservas netas, desde que comenzó el 2015. por venta de dólar ahorro, perdió US$ 1.500 millones, luego se sumaron pagos por importación de energía y deudas, 1.000 millones de dólares. El monto neto de las reservas rondaría los US$ 13.000 millones.
Reservas de países vecinos
- Brasil: 350.000 millones,
- Uruguay: 25.000 millones
- Bolivia: 18.000 millones
- Argentina: 13.000 millones
Mal dato para la economía y especialmente para el presidente que asuma en diciembre próximo. Las reservas del Banco Central ascienden a US$ 31.500 millones, pero sólo US$ 13.000 millones sería el monto neto, o esa, lo que realmente está disponible. La diferencia es puro maquillaje. En 2015 el BCRA perdió US$ 3.000 millones en reservas netas, a razón de US$ 1.000 millones por mes y los especialistas calculan que se perderán otros US$ 7.000 de aquí a fin de año. En febrero-marzo tampoco ayudó la agroindustria: la liquidación del sector se redujo a la mitad y sólo aportó US$ 1.000 millones contra los US$ 2.000 millones que había registrado en el mismo período del 2014.
El BCRA habría perdido unos US$ 1.500 millones por compras de ‘dólar ahorro’, luego vendrían los pagos por la importación de energía y deudas con organismos internacionales.
Según Gabriel Zelpo, analista senior de Elypsis, consultado por el diario El Cronista, la brecha de US$ 17.500 millones, está compuesta por los US$ 8.500 millones de encajes de depósitos en dólares en los bancos (son más, pero se descuentan los préstamos), US$ 4.000 millones de importaciones atrasadas, US$ 3.100 millones del swap con China (son yuanes, no dólares, que sólo sirven para pagar importaciones de China), US$ 1.200 millones de pagos a bonistas retenidos por el juez Thomas Griesa y US$ 700 millones de préstamo a corto plazo del Banco de Francia.
Sin importar el Gobierno que se imponga el 22 de noviembre, ninguno podrá demorar el ajuste que permita cortar la dinámica y evite el choque de agotar las reservas. Para peor, no sólo no dispone de tiempo, tampoco dispondrá de un prudente margen de error que asegure pleno control de la macro una vez lanzado el proceso de ajuste. Cada equipo económico confía que su opción de ajuste es la óptima para atacar en poco tiempo muchos frentes, y al mismo tiempo caer bien parado políticamente. Una carambola macroeconómica.
"Una parte de la caída de reservas netas en lo que va del año se explica por una importante reducción en las liquidaciones de divisas del agro. Esos menores ingresos representan cerca de la mitad de la caída de reservas netas, de casi US$ 3.000 millones en lo que va del año", revela un informe de Empiria.
Pedro Rabasa, director de Empiria, estima que, si el Tesoro no coloca deuda (excepto un roll-over del 50% del vencimiento del Boden 2015, que ve probable), las reservas netas van a caer de acá a fin de año otros US$ 7.000 millones.
