Abstenerse al uso de la tecnología hoy en día es casi imposible. Los celulares y el acceso a internet son grandes herramientas pero, también, un arma de doble filo que provoca sorprendentes niveles de adicción.
Te despertás y lo primero que hacés, antes de decir buen día y lavarte los dientes, es chequear tus redes sociales. Desayunás actualizando tu cuenta de Twitter y, mientrás viajás al trabajo, chateás con tu smartphone. Después te pasás el día frente a la computadora y no dejás el celular ni siquiera para ir al baño.
No sos un caso extraño, la adicción a la tecnología es cada vez más frecuente, sobre todo en los jóvenes: según un estudio realizado por la ONG Protégeles, más del 20% de las personas de entre 14 y 30 años está en riesgo de convertirse en un adicto a las nuevas tecnologías. Te contamos cuáles son las seis adicciones más frecuentes, para que estés atento y puedas reconocerlas.
1. FOMO
Se trata del miedo exagerado a perderte de algo. Si un sábado a la noche decidís quedarte en tu casa descansando y mirando una película, ese plan puede transformarse en una pesadilla. Resulta que no podés parar de mirar el Facebook: pareciera que todos la están pasando de maravillas menos vos. Tus amigos suben fotos de fiestas, tragos y rock and roll y tu ansiedad va en aumento hasta que termina arruinándote la noche. El Fomo es la sensación de que te estás perdiendo “la posta” , de que te quedaste afuera. Un estudio de la agencia J. Walter Thompson asegura que 3 de cada 10 jóvenes lo experimentaron alguna vez.
2. NOMOFOBIA
No salís nunca sin tu smartphone. Vas al baño con él y si te quedás sin batería en medio de una salida sos capaz de volver a tu casa porque no soportás estar sin tu teléfono. La nomofobia afecta a más de la mitad del los usuarios de celulares, aunque la mayoría ni siquiera sabe que existe. Se trata de padecer una angustia y ansiedad desmedida al no poder usar el smartphone. La persona adicta se desespera porque no puede dejar de pensar que seguro alguien va a mandarle un mensaje importante.
3. ADICCIÓN A INTERNET
Le dedicás más tiempo al ciberespacio que a tu vida real. Te ponés nervioso si la computadora se cuelga o si la conexión anda lenta. Sentís que no podés vivir sin navegar por internet y no sos capáz de recordar qué hacías antes con tu tiempo libre. La ciberadicción afecta con frecuencia a personas con autoestima baja y perjudica las relaciones personales y laborales.
4. PHUBBING
Tiene nombre de mascota virtual, pero se trata de una actitud cada vez más común: la de ignorar a las personas de carne y hueso por estar pendiente de las notificaciones del celular. Suponete que estás en un asado entre amigos, uno de ellos cuenta que se acaba de separar y está angustiado. Mientras él habla, vos descubrís que la lucecita de tu teléfono parpadea y no podés evitar levantarte y chequear las notificaciones. En ese caso le estás haciendo phubbing a tu amigo: lo dejaste hablando solo, menospreciando su drama existencial, por ir a mirar el celular.
5. EL DIOS GOOGLE
El buscador se transformó en un oráculo divino. Cualquier cosa que te pasa la consultás con Google: desde qué hacer si te salió una ampolla en el pie, hasta cómo superar una crisis de pareja. También lo usás para refrescar la memoria, si no te acordás el nombre de tus dibujos preferidos de cuando eras chico, ahí está el buscador para darte la información que tu mente perezosa no encuentra. El llamado “Efecto Google” es un síndrome que tiene pésimas repercusiones en la memoria, ya que, al tener toda la data al alcance la de la mano, tendemos a olvidar con más facilidad.
6. EL SÍNDROME DE LA FALSA VIBRACIÓN
Vas por la calle y sentís que tu teléfono está vibrando. Lo chequeás y, para tu sorpresa, no hay ninguna notificación. No entendés cómo puede ser, jurarías por tu madre que el celular sonó, pero lo cierto es que no hay llamadas perdidas ni mensajes recibidos. ¿Una falla de la matrix? No, se trata de un síndrome llamado “Vibranxiety” que, según el psicólogo Larry Rose -autor del libro iDisorder- el 70% de los usuarios lo han padecido.