La mala conciencia.
El Islam a las puertas de Viena
Mientras en México y otros países de Latinoamérica recolectan firmas para que sus gobiernos den refugio a los desplazados sirios, parece que su "humanismo" les cierra ojos y oídos, por no decir que la razón misma, y no saben del alacrán que se van a echar encima.
En Siria, y la inmensa mayoría de los refugiados, son MUSULMANES, profesan el ISLAM, una religión muy diferente al cristianismo.
Mientras el cristianismo en el texto "invita" a convertirse, el Islam profesa que este debe ser implantado a la fuerza de ser necesario, todo aquel que no crea es un infiel que debe morir, no lo digo yo, lo dice el Corán, el libro sagrado de los musulmanes para quienes la biblia es una compilación tergiversada nada más.
Su cultura es muy diferente a la nuestra, sus valores familiares también.
Para empezar la mujer es propiedad del hombre y carece de libertad, aunque el Corán es bastante ambiguo en este asunto aclaró. Lo que Europa vivió durante mil años, la Edad Media, los países árabes y musulmanes lo están viviendo en su apogeo: estado y religión unidos, leyes basadas en la tradición y el dogma. Esto pareciera discriminación por practicar una religión, lo cierto es que en los países islámicos practicar una religión distinta al Islam puede ir desde la pérdida de derechos a incluso prisión o la muerte, el ateísmo es una apostasía, una herejía mayor, un pacto satánico.
El problema no es acoger a los necesitados ni obligarlos a integrarse culturalmente, el problema es que los musulmanes dadas sus costumbres tienen una tasa de fertilidad que estremece y en varios años comunidades enteras serán no sólo mayoritariamente musulmanas, sino que la población NO MUSULMANA será hostigada y hasta perseguida por no "convertirse".
A diferencia de la Biblia que puede ser interpretada, El Corán dice en el texto que lo ahí escrito es LITERAL.
Europa en su evolución hacia el respeto irrestricto de los derechos humanos será atacada desde adentro por esa contradicción. Los musulmanes ahora son minoría, pero saben esperar, que países enteros vayan aumentando su población musulmana y éstos ocupen puestos políticos clave tratarán de imponer su visión religiosa a la vida privada de los demás. Usted sabe si desea que sus hijas o nietas deban llevar burka y vestidos asfixiantes hasta los pies y sus maridos tengan derecho sobre su vida.
Es muy cierto que el problema de los desplazados lo provocó EUA, pero la diáspora la impulsan un grupo de radicales fundamentalistas islámicos: El Estado Islámico que ha asesinado a miles de personas: cristianos, homosexuales, mujeres, niños, japoneses sintoístas, destruido ciudades patrimonio cultural de la humanidad, etc.
Que quede claro el Islam no comparte los mismos valores de occidente, es más radical que el cristianismo más añejo y fundamentalista.
Mientras usted puede blasfemar y hasta cagarse en el ayate de Juan Diego sin recibir una pena mayor a lo mismo que daños en propiedad privada, en el Islam ir en contra de los dogmas puede significar la muerte.
Piense, repase la historia, lea, en verdad lea, y vea que aceptar musulmanes va más allá de humanismo. Europa lo sabe bien y ahora tiene amnesia, pero los países más orientales parece que vagamente lo recuerdan porque ahí pisó más fuerte, que el Islam casi arrasa Europa si no hubiera sido detenido en Viena.
Pero hoy silenciosamente el Islam prepara su estocada a nuestra cultura y libertad, nos acecha y sonreímos a nuestro verdugo.
Piense en todas las mujeres quemadas por la inquisición, en lo que tuvieron que padecer Copérnico, Galileo, Descartes y muchos otros grandes genios a causa de la intolerancia religiosa.
¿Quiere lo mismo ahora o para sus hijos multiplicado por diez?
Recuerde el atentado a la revista Charlie Hebdo sólo por caricaturizar a Mahoma.
Puede decir que esta es una opinión catastrofista, pero a diferencia de los occidentales, el Islam no bromea. Mientras, tenemos ya al Islam a las puertas de Viena.
http://www.sdpnoticias.com/nacional/2015/09/21/la-mala-conciencia-el-islam-a-las-puertas-de-viena



