link: https://www.youtube.com/watch?v=r2VpQuIFhTE Las numerosas y razonables, ofertas de paz de Hitler a las potencias aliadas son un hecho histórico indiscutible. “Los historiadores” oficiales no pueden negar la realidad de estas razonables ofertas, por lo que eligen ignorarlas completamente. Si la verdad de las súplicas de Hitler por la paz llegara a ser ampliamente conocida, se pondría de cabeza a la narrativa convencional de la Segunda Guerra Mundial (y los acontecimientos posteriores). Considere las siguientes declaraciones y hechos reales, y decida usted mismo quien era en realidad el “agresor” detrás de la Segunda Guerra Mundial. 1939 Hitler propone soluciones pacíficas al problema del ‘Corredor Polaco’ Después de la Primera Guerra Mundial, los victoriosos aliados habían repartido el territorio alemán y dado parte de Alemania (Prusia Occidental) a la nuevamente re-establecida nación de Polonia. Prusia Oriental quedó aislada; totalmente aislada de Alemania. Las tensiones entre los polacos, Judios y los minoritarios alemanes cuecen a fuego lento en la zona. Para resolver el problema, Hitler hace numerosas propuestas sensatas; que incluyen: la des-militarización de las zonas portuarias clave, un referéndum público, aceptando Gyynia como ciudad portuaria de Polonia en el Mar Báltico, 1 km de ancho de carril y pasajes de carretera para vincular Prusia Oriental a Alemania o para vincular a Polonia con el Mar Báltico. EXTRACTO DE LA PROPUESTA DE PAZ DE 16 PUNTOS DE HITLER: “ Nazis quieren Danzig, pero dejaran que unas votaciones decidan sobre el corredor Polaco. Berlín, Alemania – (AP)- El gobierno alemán el jueves por la noche decidió publicar por completo el intercambio de notas y comunicaciones entre Gran Bretaña y Alemania, y por lo tanto, informar al mundo de la propuesta de Alemania de 16 puntos hecho a Polonia… Las propuestas incluyen, el regreso incondicional de Danzig, un plebiscito sobre el corredor polaco bajo control internacional, desmilitarización de Gedania y Danzig… La Rusia soviética, como nuevo amigo de Alemania, figura por primera vez en las negociaciones, en las que, junto a Inglaterra, Francia e Italia, conduciría el plebiscito como miembro de la comisión internacional que gobierna el corredor, durante el año en que el plebiscito está siendo preparado… Alemania, a pedido de Inglaterra, declaro su voluntad de entrar en negociaciones directas con Polonia, y pidiendo que se enviara un plenipotenciario polaco a Berlín para la media noche del 30 de agosto a más tardar. Polonia, Alemania acuso, no respondió y finalmente, en la tarde del jueves el embajador Josef Lipsky llamo a la oficina Relaciones Exteriores, pero no tenía poderes plenarios… Por lo tanto el gobierno alemán se vio obligado… a concluir que Polonia había rechazado la propuesta. Los 16 puntos: 1) Danzig regresa inmediatamente a Alemania. 2) El corredor polaco, desde Marienwerder a Grudziadz, Kulm y Bydgoszcz, serán sujetos a un plebiscito, a fin de determinar a qué nación irán. 3) Podrán formar parte del plebiscito bajo una comisión internacional, todos los alemanes, polacos y otros que residieron en el corredor el 1 de enero de 1918. La comisión será compuesta por italianos, rusos soviéticos, franceses e ingleses. Todos los soldados polacos y la policía deben retirarse. 4) El puerto marítimo de Gedania es exento del plebiscito, y se mantiene polaco. 5) Para permitir un tiempo amplio para un plebiscito justo, el mismo tomara lugar dentro de 12 meses. (…) 8) En caso que el corredor sea votado a favor de Polonia, a Alemania le será concedida una zona extraterritorial para una carretera y una vía férrea de un kilómetro de ancho. En caso de ser votado a favor de Alemania, se le otorgaran privilegios similares a Polonia con respecto a Gedania. (…) 13) Las quejas sobre el trato a minorías, por parte de ambos países, deben ser enviadas a una comisión internacional de investigación. Todos los daños inflingidos desde 1918 deben ser reparados… (…) 15) En caso de que estas propuestas sean aceptables, ambos lados deben desmovilizarse inmediatamente.” — Hitler Gives 16 Point Peace Plan” (Hitler ofrece un plan de paz de 16 partes), The Milwaukee Journal, agosto 31 de 1939, p. 24. (***) Para ver el original de la Propuesta de 16 puntos, vea: “Documents on the Events Preceding the Outbreak of the War” (Documentos sobre los Eventos que Precedieron al Estallido de la Guerra), pp. 485-8. http://www.ibiblio.org/pha/policy/pre-war/1933-00-00a.pdf Una grabación de la emisión de 1939 por la BBC, esta disponible aquí (***) http://www.bbc.co.uk/archive/ww2outbreak/7913.shtml Si me lo preguntan, esta me parece una propuesta MUY GENEROSA, y atenta a la realidad de las cosas, la única razón por la que tal propuesta fuera ser rechazada, es porque las otras partes, tal como luego dijo Hitler, deseaban una guerra. Por último, mientras los ataques contra los alemanes que vivían en Polonia aumentaban, Hitler propuso que la región se colocara bajo control internacional. Cada propuesta alemana fue ignorada. Actualmente sabemos que, tras bambalinas, el presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, había estado presionando a Polonia para que esta no hiciera ningún trato con Alemania. LA CAMPAÑA SECRETA DEL PRESIDENTE ROOSEVELT PARA INCITAR A LA GUERRA EN EUROPA: LOS DOCUMENTOS POLACOS SECRETOS. Mucho se ha escrito acerca de la campaña de engaños de Roosevelt y mentiras descaradas con el fin de conseguir la intervención de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial antes del ataque japonés a Pearl Harbor en diciembre de 1941. La ayuda de Roosevelt a Gran Bretaña y la Unión Soviética, en violación de la neutralidad estadounidense y el derecho internacional, sus actos de guerra contra Alemania en el Atlántico, en un esfuerzo para provocar una declaración guerra alemana contra los Estados Unidos, la autorización de una vasta campaña de “trucos sucios” en contra de ciudadanos estadounidenses por agentes de inteligencia británicos en violación de la Constitución, y sus provocaciones y ultimátums contra Japón, que resultaron en el ataque contra Pearl Harbor -. Todo esto está documentado extensivamente y son razonablemente bien conocidos [ 1 ]. No tan conocida es la historia de la enorme responsabilidad de Roosevelt en el estallido de la Segunda Guerra Mundial en sí. Este ensayo se centra en la campaña secreta de Roosevelt en provocar una guerra en Europa antes del estallido de las hostilidades en septiembre de 1939. Se trata en particular de sus esfuerzos para presionar a Gran Bretaña, Francia y Polonia de ir a la guerra contra Alemania en 1938 y 1939. Franklin Roosevelt no sólo involucró criminalmente a los Estados Unidos en una guerra que ya había engullido a Europa. Él (Roosevelt) tiene una grave responsabilidad ante la historia por el estallido de la guerra más destructiva de la historia. Este trabajo se basa principalmente en una colección poco conocida de documentos secretos polacos que cayeron en manos alemanas cuando Varsovia fue capturada en septiembre de 1939. Estos documentos establecen claramente el papel crucial de Roosevelt en la creación de la Segunda Guerra Mundial. También revelan las fuerzas detrás del presidente que empujaron a la guerra. Cuando los alemanes capturaron Varsovia a finales de septiembre de 1939, se apoderaron de una gran cantidad de documentos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Polonia. En una carta del 8 de abril de 1983, el Dr. Karl Otto Braun de Múnich me informó que los documentos fueron capturados por una brigada de las SS dirigida por Freiherr Von Kuensberg, al que (el Dr. Karl Otto) Braun conoció personalmente. En un ataque sorpresa, la brigada capturó el centro de Varsovia antes que el ejército alemán regular. Von Kuensberg le dijo al (Dr. Karl Otto) Braun que sus hombres tomaron el control del Ministerio de Exteriores polaco, al tiempo que los funcionarios del Ministerio estaban en el proceso de quemar documentos incriminatorios. El Dr. Braun era un funcionario de la Oficina de Relaciones Exteriores de Alemania entre 1938 y 1945. La Oficina de Relaciones Exteriores de Alemania eligió a Hans Adolf von Moltke, ex embajador del Reich en Varsovia, para encabezar una comisión especial para examinar la colección y ordenar los documentos que podrían ser adecuados para su publicación. A finales de marzo de 1940, 16 de estos documentos fueron publicados en forma de libro bajo el título “Polnische Dokumente zur Vorgeschichte des Krieges” (“Documentos polacos sobre la historia de la guerra“). http://www.sweetliberty.org/issues/wars/whitebook/1.shtml La edición extrajera fue subtitulada “Libro Blanco Alemán No. 3“. http://www.jrbooksonline.com/PDF_Books/100_Documents_On_The_Origin_Of_The_War-Selected_From_Official_German_White_Book-1939-254pgs-POL.pdf El libro fue publicado de inmediato en varias ediciones en lengua extranjera en Berlín y otras capitales europeas. Una edición americana fue publicada en Nueva York por “Howell, Soskin and Company” como “The German White Paper” (El Libro Blanco alemán). https://books.google.co.ve/books/about/The_German_white_paper.html?id=kUIDAAAAMAAJ&hl=es El historiador C. Hartley Grattan contribuyó con un prólogo muy cauteloso y reservado. [ 2 ] La traducción de los documentos para la edición del ''Libro Blanco'' en ingles era inexcusablemente mala. Frases enteras y partes de las oraciones estaban desaparecidas y otras partes fueron groseramente mal traducidas. H. Keith Thompson me explicó el por qué fue así durante una conversación el 22 de marzo de 1983 y en una carta del 13 de mayo de 1983. Un pobre primer borrador de la traducción en idioma Inglés se había preparado en Berlín y enviado a Estados Unidos. Se le dio a George Sylvester Viereck, un prominente publicista americano pro-alemán y asesor literario de la Biblioteca Alemana de Información en la ciudad de Nueva York. Thompson conocía a Viereck íntimamente y se desempeñó como su ayudante principal y re-escritor. Viereck había vuelto a redactar a toda prisa la traducción de Berlín en una prosa más legible, pero sin ninguna oportunidad de compararlo con el texto original polaco (que él no podía leer, en cualquier caso), o incluso la versión oficial en lengua alemana. Al hacer estos cambios de estilo para facilitar la lectura, el significado de los documentos originales era de ese modo inadvertidamente distorsionado. SENSACIÓN EN LOS MEDIOS El Gobierno alemán considera los documentos polacos capturados como de gran importancia. El viernes 29 de marzo, el Ministerio de Propaganda del Reich informó confidencialmente a la prensa diaria de la razón de la liberación de los documentos: “Estos extraordinarios documentos, que tal vez sean publicados a partir de la primera edición del sábado, van a crear una sensación política de primera clase, ya que, de hecho, demuestran el grado de responsabilidad de Estados Unidos por el estallido de la guerra actual. La responsabilidad de Estados Unidos no debe, por supuesto, enfatizarse en los comentarios; los documentos deben hablar por sí mismos, y hablan con suficiente claridad. El Ministerio de Propaganda pide específicamente que suficiente espacio se reserve para la publicación de estos documentos, que son de suma importancia para el Reich y del pueblo alemán. Le informamos… que el propósito de la publicación de estos documentos es fortalecer a los aislacionistas norteamericanos y colocar a Roosevelt en una posición insostenible, especialmente en vista del hecho de que él está de pie a la reelección. Sin embargo, no es en absoluto necesario que nosotros señalamos la responsabilidad de Roosevelt; sus enemigos en América se harán cargo de eso.” [ 3 ] La Oficina de Relaciones Exteriores de Alemania hizo los documentos públicos el Viernes, 29 de marzo 1940. En Berlín, a los periodistas de todo el mundo, incluyendo de los Estados Unidos, se les dio copias facsímiles de los documentos polacos originales y traducciones en alemán. A los periodistas se les permitió examinar los documentos originales por sí mismos, junto con una enorme pila de otros documentos de la cancillería polaca. Los principales funcionarios del gobierno de EE.UU. no perdieron tiempo en denunciar vehementemente los documentos como falsificaciones… Estas categóricas negaciones públicas por los más altos funcionarios tuvieron el efecto de socavar casi por completo el impacto anticipado de los documentos. Hay que recordar que se trataba de varias décadas antes de que las experiencias de la guerra de Vietnam y Watergate que habían enseñado otra generación de estadounidenses a ser muy escépticos de tales negaciones oficiales. En 1940, la gran mayoría del pueblo norteamericano confiaba en sus líderes políticos para decirles la verdad. Aunque el libro de documentos polacos fue etiquetado “primera serie”, nunca aparecieron más volúmenes. De vez en cuando el gobierno alemán hacia públicos documentos adicionales a partir de los archivos polacos. Estos fueron publicados en forma de libro en 1943, junto con numerosos otros documentos capturados por los alemanes del Ministerio de Asuntos Exteriores francés y otros archivos europeos, bajo el título Roosevelts Weg in den Krieg: Geheimdokumente zur Kriegspolitik des Praesidenten der Vereinigten Staaten [“El camino a la guerra de Roosevelt: documentos secretos sobre la política de guerra del presidente de los Estados Unidos“] Está más allá del alcance de este artículo el entrar en las complejidades de las relaciones germano-polacas entre 1933 y 1939 y las razones para el ataque alemán contra Polonia en la madrugada del primer día de septiembre de 1939. Sin embargo, debe tenerse en cuenta que Polonia se había negado a negociar, incluso sobre la autodeterminación de la ciudad alemana de Danzig y la minoría étnica alemana en el llamado Corredor Polaco. Hitler se vio obligado a recurrir a las armas cuando lo hizo en respuesta a una creciente campaña de terror polaca y el despojo contra el millón y medio de alemanes étnicos bajo el gobierno polaco… Si alguna vez una acción militar estaba justificada, esta fue la campaña alemana contra Polonia en 1939. La obstinada negativa de Polonia a negociar fue posible gracias al fatídico cheque en blanco que le garantizaba el respaldo militar de Gran Bretaña – una promesa que al final resultó ser completamente inútil para los desafortunados polacos… También es importante tener en cuenta que el conflicto puramente localizado entre Alemania y Polonia sólo se transformó en una conflagración en toda Europa por las declaraciones de guerra británicas y francesas contra Alemania. AUTENTICIDAD MÁS ALLÁ DE LA DUDA Ahora no hay ni la menor duda de que los documentos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia en Varsovia hechos públicos por el gobierno alemán son genuinos y auténticos. Charles C. Tansill, profesor de historia diplomatica estadounidense de la Universidad de Georgetown, los consideraba genuinos. Historian Charles Callan Tansill as featured on the cover of American Opinion in May 1965. American Opinion was published by Robert Welch, Inc. Source: The Widmann Collection. “… Tuve una larga conversación con el señor Lipsky, el embajador polaco en Berlín en los años previos a la guerra, y me aseguró que los documentos en el Libro Blanco alemán son auténticos”, escribió. [ 8 ] Harry Elmer Barnes El historiador y sociólogo Harry Elmer Barnes confirmó esta evaluación: “Tanto el profesor Tansill y yo hemos establecido de forma independiente la autenticidad completa de estos documentos”. [ 9 ] William H. Chamberlin En America’s Second Crusade (1950), William H. Chamberlin informó: “se me ha informado de forma privada por una fuente muy confiable que Potocki, que actualmente reside en América del Sur, confirmó la exactitud de los documentos, en lo que a él se refería”. [ 10 ] Edward Raczynski Más importante aún, Edward Raczynski, el embajador polaco en Londres desde 1934 hasta 1945, confirmó la autenticidad de los documentos en su diario, que fue publicado en 1963 bajo el título ''In Allied London''. http://www.derekcrowe.com/post.aspx?id=87 En su entrada del 20 de junio de 1940, escribió: Los alemanes publicaron en abril un Libro Blanco que contiene los documentos de los archivos de nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores, que consta de los informes de Potocki en Washington, Lukasiewicz en París y míos. Yo no sé dónde los encontraron, ya que nos dijeron que los archivos habían sido destruidos. Los documentos son ciertamente genuinos, y los facsímiles muestran que la mayor parte de los documentos de los cuales los alemanes se apoderaron, son los originales y no simples copias. En esta “primera serie” de los documentos encontré tres informes de esta Embajada, dos escritos por mí y el tercero firmado por mí, pero escrito por Balinski. Los leí con cierta aprensión, pero no contenían nada que pueda ponerme en peligro a mí mismo o la Embajada, o perjudicar las relaciones con nuestros anfitriones británicos. [ 11 ] LOS DOCUMENTOS: Ahora veremos amplios extractos de los mencionados documentos polacos, en orden cronológico. Son extraordinariamente lúcidos… y elocuentes por sí mismos. ============= *** ============= El 9 de febrero de 1938, el Embajador de Polonia en Washington, el Conde Jerzy Potocki, informó al Ministro de Relaciones Exteriores en Varsovia en el papel de los judíos en la elaboración de la política exterior de Estados Unidos: “La presión de los Judios en el Presidente Roosevelt y en el Departamento de Estado es cada vez más poderosa… …Los Judios son en estos momentos los líderes en la creación de una psicosis de guerra que sumiría al mundo entero en la guerra y provocaría una catástrofe general. Este estado de ánimo se está haciendo más y más evidente. En su definición de los estados democráticos, los Judios también han creado un verdadero caos: Los judios han mezclado juntas la idea de la democracia y el comunismo y, sobre todo, han levantado una bandera del ardiente odio contra el nazismo. Este odio se ha convertido en un frenesí. Se propaga por todas partes y por todos los medios: en los teatros, en el cine, y en la prensa. Los alemanes son retratados como una nación que vive bajo la arrogancia de Hitler, el cual quiere conquistar todo el mundo y ahogar a toda la humanidad en un océano de sangre. En conversaciones con los representantes de la prensa judía me he puesto en contra, en varias ocasiones, de la inexorable y convencida opinión de que la guerra es inevitable. Este judaísmo internacional explota todos los medios de propaganda para oponerse a cualquier tendencia que lleve hacia cualquier tipo de consolidación y el entendimiento entre las naciones. De esta manera, la convicción está creciendo firme y seguramente en la opinión pública que aquí los alemanes y sus satélites, en forma de fascismo (Italia, Japón, et al), son enemigos que deben ser sometidos por el ‘mundo democrático.’” El 21 de noviembre de 1938, el Embajador Potocki envió un informe a Varsovia, que discute con cierto detalle una conversación entre él y Bullitt, que se encontraba de vuelta en Washington: “Antes de ayer tuve una larga conversación con el Embajador Bullitt, que está aquí de vacaciones. Comenzó señalando que existían relaciones de amistad entre él y el Embajador polaco Lukasiewicz en París, cuya compañía disfrutaba enormemente. Dado que Bullitt informa periódicamente al presidente Roosevelt acerca de la situación internacional en Europa, y en particular sobre Rusia, se presta gran atención a sus informes por parte del Presidente Roosevelt y el Departamento de Estado. Bullitt habla enérgicamente y de manera interesante. Sin embargo, su reacción a los acontecimientos en Europa se parecen más a la de un periodista que las de un político… Acerca de Alemania y el canciller Hitler hablaba con gran vehemencia y gran odio. Dijo que sólo la fuerza, y en última instancia una guerra pondría fin a la futura locura expansionista alemana. A mi pregunta sobre cómo el (Bullitt) visualizaba esta guerra que se avecina, me contestó que por encima de todo los Estados Unidos, Francia e Inglaterra deben rearmarse enormemente con el fin de estar en condiciones de oponerse al poder alemán. Sólo entonces, cuando el momento sea propicio, declaró Bullitt, estaremos listos para la decisión final. Le pregunté de qué manera podría surgir un conflicto, ya que Alemania probablemente no atacaría a Inglaterra y Francia en primer lugar. Yo simplemente no podía ver el punto de conexión en toda esta combinación. Bullitt respondió que los países democráticos necesitaban absolutamente de otros dos años hasta que estuvieran completamente armados. Mientras tanto, Alemania, probablemente habría avanzado con su expansión en dirección este. Sería el deseo de los países democráticos que los conflictos armados se desataran allí, en el este, entre el Reich alemán y Rusia. Como la fuerza potencial de la Unión Soviética aún no se conoce, puede ocurrir que Alemania se mueva demasiado lejos de su base, y sería condenada a librar una larga y debilitante guerra. Sólo entonces los países democráticos atacarían a Alemania, Bullitt declaró, y obligarla a capitular. En respuesta a mi pregunta de si Estados Unidos tomaría parte en esa guerra, dijo, ‘Sin duda que sí, pero sólo después de que Gran Bretaña y Francia le hayan dado rienda!’… Bullitt dio la impresión de no estar muy bien informado acerca de la situación en Europa del Este, dado que conversó de manera bastante superficial.” El informe del Embajador Potocki de Washington del 09 de enero 1939 se ocupó en gran parte con el discurso anual del presidente Roosevelt al Congreso: “El público estadounidense está sujeto a una propaganda cada vez más alarmante, que se encuentra bajo la influencia judía y continuamente evoca el fantasma del peligro de guerra. Debido a esto, los estadounidenses han alterado fuertemente sus opiniones sobre los problemas de la política exterior, en comparación con el año pasado.” De todos los documentos de esta colección, el más revelador es probablemente el informe secreto del Embajador Potocki, del 12 de enero 1939, que trata de la situación interna de los Estados Unidos: “El sentimiento que prevalece en los Estados Unidos está marcado por un odio creciente hacia el fascismo y, sobre todo, al canciller Hitler y todo lo relacionado con el nazismo. La propaganda está en su mayoría en manos de los Judios, que controlan casi el 100 por ciento de la radio, el cine, la prensa los diarios y periódicos. Aunque esta propaganda es extremadamente burda y presenta a Alemania como tan oscura como les posible, esta propaganda es sin embargo muy eficaz ya que el público aquí es completamente ignorante y no sabe nada de la situación en Europa. Es interesante notar que en esta campaña tan bien planificada que se realiza, sobre todo, contra el Nacional Socialismo, la Rusia soviética se excluye casi por completo. Si se menciona en absoluto, es sólo en una manera amistosa y las cosas se presentan de tal manera como si la Rusia soviética estaba trabajando con el bloque de los estados democráticos. Gracias a la hábil propaganda, la simpatía de la opinión pública estadounidense está completamente del lado de la España roja. Además de esta propaganda, se está creando artificialmente una psicosis de guerra. Al pueblo estadounidense se le dice que la paz en Europa pende sólo de un hilo y que la guerra es inevitable. Al mismo tiempo, al pueblo estadounidense se le dice inequívocamente, que en caso de una guerra mundial, Estados Unidos también deberá tomar parte activa para defender las consignas de la libertad y la democracia en el mundo. El Presidente Roosevelt fue el primero en expresar el odio contra el fascismo. Al hacerlo, estaba cumpliendo una doble finalidad: en primer lugar, quiso desviar la atención del pueblo estadounidense de los problemas políticos internos, especialmente el problema de la lucha entre el capital y el trabajo. En segundo lugar, mediante la creación de una psicosis de guerra y a través de la difusión de rumores sobre el peligro que acecha a Europa, quería llevar al pueblo norteamericano a aceptar un enorme programa de armamento que excede las necesidades de defensa de los Estados Unidos. Con respecto al primer punto, hay que decir que la situación interna en el mercado de trabajo está cada vez peor. Los desempleados ya llegan a los doce millones. Los gastos federales y estatales están aumentando diariamente. Sólo las grandes sumas de dinero, que ya llegan a los billones, que la tesorería expende para proyectos de trabajo de emergencia, están manteniendo una cierta cantidad de la paz en el país. Hasta ahora sólo ha habido las habituales huelgas y disturbios locales. Pero ¿cuánto tiempo este tipo de ayuda del gobierno puede mantenerse? no se puede predecir. La emoción y la indignación de la opinión pública, y el grave conflicto entre las empresas privadas y las enormes trusts, por un lado, y con el trabajo, por otro, han hecho de muchos enemigos a Roosevelt, lo que le causa muchas noches sin dormir. En cuanto al punto dos, sólo puedo decir que el presidente Roosevelt, como actor político inteligente y un experto de la mentalidad estadounidense, rápidamente dirigió la atención pública de la situación interna para colocarla en la política exterior. La manera de lograr esto era simple. Uno necesitaba, por un lado, el conjurar una amenaza de una guerra en cierne sobre el mundo debido al canciller Hitler, y, por otro lado, el crear un espectro, balbuceando sobre un ataque de los Estados totalitarios contra los Estados Unidos. El pacto de Múnich llegó al presidente Roosevelt como un regalo del cielo. Él (Roosevelt) lo retrató como una capitulación de Francia e Inglaterra a la belicosa y militarista Alemania. Como dicen aquí (en Estados Unidos): Hitler obligó a Chamberlain a punta de pistola. Por lo tanto, Francia e Inglaterra no tenían otra opción y tuvieron que firmar una paz vergonzosa. … Varios intelectuales judíos participaron: por ejemplo, Bernard Baruch; el Gobernador del Estado de Nueva York, Lehman; el juez recién nombrado de la Corte Suprema, Felix Frankfurter; El Secretario del Tesoro (Henry) Morgenthau; y otros que son amigos personales del presidente Roosevelt. Ellos quieren que el Presidente (Roosevelt) se convierta en el campeón de los derechos humanos, la libertad de religión y de expresión, y el hombre que en el futuro castigue a los alborotadores. Estos grupos de personas (i.e. de judios) que ocupan las más altas posiciones en el gobierno estadounidense y que quieren hacerse pasar por representantes del “verdadero americanismo” y “defensores de la democracia” están, a ultimas instancias, unidos por lazos irrompibles con el judaísmo internacional. Para el judaísmo internacional, que por encima de todo le preocupan los intereses de su raza, el retratar al Presidente de los Estados Unidos como el campeón “idealista” en materia de derechos humanos fue un movimiento muy inteligente. De este modo han creado un peligroso caldo de cultivo para el odio y la hostilidad en este hemisferio y dividido el mundo en dos campos hostiles. Todo el asunto se resuelve de manera magistral. A Roosevelt se le ha dado la base para la activación de la política exterior de Estados Unidos, y al mismo tiempo ha estado obteniendo la adquisición de enormes reservas militares para la guerra que se viene, para la cual los Judios se están esforzando en materializarla muy conscientemente. En cuanto a la política interna, es muy conveniente el desviar la atención pública del anti-semitismo, que está en constante crecimiento en los Estados Unidos, al hablar de la necesidad de defender la religión y la libertad individual contra la embestida del fascismo.”
Adolf Hitler: Hombre de paz
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