Esto es lo que le ocurre a tu cuerpo cuando dormís menos de 8 horas al día
Una periodista del Daily Mail experimentó la privación de sueño durante una semana y los resultados son sorprendentes.
Una periodista del diario inglés Daily Mail llamada Sarah Chalmers, decidió participar de un estudio para la privación del sueño. En vez de dormir las 8 o 9 horas que acostumbraba y que recomiendan los especialistas, ella decidió que solo iba a dormir solo 6. Según cuenta, el número de británicos que duermen entre 5 y 6 horas aumentó drásticamente en los últimos años, siendo ahora un tercio de la población.
Por eso se dirigió a la Escuela del Sueño (The Sleep School), un centro que se especializa en el estudio y el tratamiento de enfermedades del sueño.
Así se veía Sarah al inicio del experimento:

La relación sueño-desempeño cognitivo.
Los estudios sugieren que la privación del sueño se encuentra estrechamente relacionada con la disminución de la capacidad física y mental. La falta de sueño a corto plazo puede reducir entre 60% la capacidad de resolución de problemas y un 40% la recuperación de la memoria, según confirmaron los últimos estudios con respecto al tema.
Pero hay otra razón un poco más importante (dependiendo de cada persona): la relación entre la falta del sueño y el aspecto de la piel. Esto es conocido como "el sueño de la belleza", según cuenta al fisiólogo del sueño Guy Meadows . "Hay una asociación de larga data entre la calidad del sueño y la apariencia juvenil y recién ahora estamos empezando a comprender la relevancia de dormir en términos anti-envejecimiento."
Por otro lado, una dermatóloga llamada Anita Sturnham confirma todo: "Cuando no se duerme lo suficiente, tu cuerpo libera aumento de los niveles de cortisol, que descompone el colágeno y la elastina de la piel, las fibras de proteínas que mantienen la piel suave y le dan a la piel su elasticidad.

El experimento
Sarah continua contando como fue su experiencia. Tan solo desde el primer día ya comenzó a sentir los efectos de la falta de sueño: "me volví olvidadiza, no devolví una llamada telefónica como había prometido y me perdía en mis pensamientos durante las conversaciones."
También dijo experimentar una sensación de cansancio similar a la de estar bajo los efectos de una resaca, pero pudo concentrarse y seguir su día.
En términos médicos, lo que le ocurre a nuestro cuerpo cuando no dormimos lo suficiente se debe a que se activa la parte más primitiva de nuestro cerebro: "Lo que está sucediendo es que su cuerpo está activando el área primitiva y se prepara para lucha o huida. Este reflejo provoca un estado de hiper excitación , que limita o retrasa el impacto negativo que se obtendría con la restricción del sueño a largo plazo", dice el Dr. Meadows.
También hay efectos en la piel: "La falta de sueño ha llevado a un aumento de la producción de cortisol, lo que también aumenta la producción de aceite. Esta es la responsable de la obstrucción de los poros."
Así se veía Sarah hacia el final del experimento:

La segunda fase del experimento consistía en dormir solo durante 6 horas durante 6 días, acostándose a las 11 pm y levantándose a las 5 am. Durante el el resto del día tenía prohibido recurrir a la siesta.
Al segundo día los efectos eran más que evidentes: "Después de sólo dos días estoy cansada, ágil, olvidadiza y llorosa. También estoy constantemente con hambre y apetencias de bocadillos dulces".
Su cara se había vuelto más rojiza y los poros se duplicaron en tamaño, el propio marido de Sarah notó el cambio admitiéndole que "se veía horrible".
¿Qué hacemos entonces?
Dormir lo suficiente y a horarios regulares es la única opción para apalear las consecuencias negativas de la falta de sueño. Si una vez nos quedamos sin dormir, es imposible "recuperar" las horas de desvelo durmiendo más al otro día. Tal como dice el Doctor Meadows: Tus actividades diurnas son como una fiesta en la casa, después de ella cada uno necesita una operación de limpieza para eliminar las toxinas acumuladas durante el día.
Si a corto plazo ya se sienten las consecuencias, imnaginen a largo plazo: "Cuando el sueño se restringe nos empuja hacia la parte más primitiva de nuestro cerebro, la amígdala, donde las emociones básicas mienten. Es por eso que a menudo experimentamos una mayor ira, la tristeza y la irritación.
Otra terrible consecuencia es el aumento de peso, hay una conexión entre la privación de horas de dormir y la epidemia de obesidad: "Una de las consecuencias a largo plazo de sueño restringido es un aumento en el hambre. Nuestro sueño activa dos hormonas que regulan la sensación de saciedad".





