Kazım Gürbüz tiene 95 años, pero al verlo nadie lo cree porque parece que tiene 50 o incluso menos.
Es un instructor de yoga turco y asegura que a esta edad se mantiene activo físicamente en todos los sentidos…
De lo más sorprendente que dice es al hablar sobre su sexualidad y dice que a sus 95 años: “Puedo tener hasta 5 orgasmos al día”…
Su meta es llegar a vivir 130 años y convertirse en el hombre más longevo de la tierra, dice que todos podemos conseguirlo porque todo “pasa por la mente, el ejercicio y la alimentación”.
“Lo menos benéfico es la carne, hace daño y sus proteínas pueden encontrarse en varias plantas”, asegura el instructor turco.
“El problema está en la carne. Eso es lo que envenena el cuerpo y te va matando. Yo hace décadas que no como”, también recomienda una dieta rica en judías pintas, pimientos, té, salsa de pimienta y sopa..
Un episodio dramático en su vida llegó a los 41 años cuando se fracturó la espalda y los médicos le diagnosticaron que no volvería a caminar, desde acá tomó una decisión admirable.
“Me rompí la espalda y los médicos me dijeron que no iba a volver a caminar. Le pedí a amigos que caminaran encima mio y me golpearan en la columna vertebral para “volver a poner las cosas en su sitio” y asegura que funcionó.
Pese a que considera que los médicos estaban equivocados, él prefiere pensar que “sus indicaciones y la fuerza de su cerebro lo salvaron de vivir postrado en una silla de ruedas”.
Kazım luego descubrió el yoga y esta disciplina ha tenido un gran impacto en su vida a tal punto que se ha convertido en maestro e instructor y desde entonces no ha parado de practicarla”.
Es un instructor de yoga turco y asegura que a esta edad se mantiene activo físicamente en todos los sentidos…
De lo más sorprendente que dice es al hablar sobre su sexualidad y dice que a sus 95 años: “Puedo tener hasta 5 orgasmos al día”…
Su meta es llegar a vivir 130 años y convertirse en el hombre más longevo de la tierra, dice que todos podemos conseguirlo porque todo “pasa por la mente, el ejercicio y la alimentación”.
“Lo menos benéfico es la carne, hace daño y sus proteínas pueden encontrarse en varias plantas”, asegura el instructor turco.
“El problema está en la carne. Eso es lo que envenena el cuerpo y te va matando. Yo hace décadas que no como”, también recomienda una dieta rica en judías pintas, pimientos, té, salsa de pimienta y sopa..
Un episodio dramático en su vida llegó a los 41 años cuando se fracturó la espalda y los médicos le diagnosticaron que no volvería a caminar, desde acá tomó una decisión admirable.
“Me rompí la espalda y los médicos me dijeron que no iba a volver a caminar. Le pedí a amigos que caminaran encima mio y me golpearan en la columna vertebral para “volver a poner las cosas en su sitio” y asegura que funcionó.
Pese a que considera que los médicos estaban equivocados, él prefiere pensar que “sus indicaciones y la fuerza de su cerebro lo salvaron de vivir postrado en una silla de ruedas”.
Kazım luego descubrió el yoga y esta disciplina ha tenido un gran impacto en su vida a tal punto que se ha convertido en maestro e instructor y desde entonces no ha parado de practicarla”.