Patricia Cornwell
Patricia Cornwell, nacida como Patricia Carroll Daniels (Miami, Florida, 9 de junio de 1956) es una escritora de misterio estadounidense, conocida principalmente por su serie de novelas protagonizadas por la médica forense Kay Scarpetta.
Descendiente de la escritora abolicionista Harriet Beecher Stowe Cornwell nació en Miami, Florida. Cornwell dice que existen muchas similitudes entre ella y el personaje principal de sus novelas, Kay Scarpetta. Ambas nacieron en Miami, se divorciaron, y tuvieron relaciones difíciles con sus padres ya fallecidos.
El padre de Cornwell, Sam Daniels, era uno de los abogados de apelación más importantes de Estados Unidos, y trabajó como secretario del juez del Tribunal Supremo Hugo Black. Según Cornwell, las huellas de sus motivaciones en su vida surgen del abuso emocional que sufrió a manos de su padre, quien abandonó a su familia el día de Navidad de 1961.
Estaba en su lecho de muerte. Sabíamos que sería la última vez que nos veríamos; cogió la mano de mi hermano y murmuró 'Te quiero', pero a mí no me tocó en ningún momento. Todo lo que hizo fue escribirme en una hoja '¿Cómo va el trabajo?'
En 1961, la familia de Cornwell se mudó a Montreat, Carolina del Norte, donde su madre fue hospitalizada a causa de una depresión clínica, y los niños fueron colocados bajo la tutela del estado. A finales de su adolescencia, según confesó Cornwell, era anoréxica y sufría depresión. La mujer de William Graham, Ruth Bell, animó a Cornwell a escribir.
Corwell asistió originariamente al King College de Bristol, Tennessee y se cambió más tarde al Davidson College, en el pueblo del mismo nombre en Carolina del Norte. Al poco de licenciarse en filología inglesa se casó con uno de sus profesores de inglés, Charles Cornwell, que tenía 17 años más que ella. Charles Cornwell abandonó su carrera como profesor para convertirse en predicador, y Patricia comenzó a escribir una biografía de Ruth Bell.
En 1979, Cornwell empezó a trabajar como reportera para el The Charlotte Observer y pronto pasó a cubrir las noticias sobre crímenes. Su biografía sobre Ruth Bell, A Time for Remembering (retitulado Ruth, A Portrait: The Story of Ruth Bell Graham en ediciones posteriores), se publicó en 1983. En 1984, aceptó un puesto en la oficina del médico forense jefe (Chief Medical Examiner) de Virginia. Trabajó durante seis años allí, primero como escritora técnica y luego como analista informática. También se ofreció como voluntaria para trabajar con el departamento de policía de Richmond. En 1989, Cornwell se divorció.
En los 80 Cornwell escribió tres novelas que dice fueron rechazadas antes de ser publicado, en 1991, uno de sus mayores éxitos, Post mórtem.
Libros
Era la cuarta víctima del sádico asesino. El mismo modus operandi, esta vez llevado a cabo con mayor ferocidad. Decididamente, las noches de los sábados en Richmond eran peligrosas para las mujeres que estaban solas en casa. La doctora Kay Scarpetta, jefa del departamento de Medicina Legal de la ciudad, tiene que realizar la autopsia de la víctima. Empujada por la indignación ante tanta barbarie gratuita, pero también por impalpables rastros que rodean el cadáver y por el descubrimiento de la manipulación del sistema informático de su departamento, se va progresivamente implicando en la caza del monstruo.
Alguien acecha a Beryl Madison, la espía y la amenaza en obscenas llamadas telefónicas. Aterrorizada, escapa a la Costa Oeste. Pero tarde o temprano ella debe volver a su casa en Richmond. La misma noche de su regreso, Beryl de forma inexplicable invitará a su asesino a entrar a casa. Así comienza para Scarpetta la investigación de un crimen tan intrincado como extraño. ¿Por qué abriría Beryl la puerta? ¿Conocía ella a su asesino? La afición por la intriga es la enigmática relación de Beryl con un autor premiado y la desaparición de su propio manuscrito. La reconstrucción de los pasos de Beryl, conducen a Scarpetta a una profunda pesadilla que pronto se apropia de ella.
Las desapariciones de parejas de jóvenes y el posterior hallazgo de sus cuerpos en un estado de avanzada descomposición hacen suponer la existencia de un asesino que calcula y prepara metódicamente la inmolación de sus víctimas. Cuando es la hija de la directora de Política Nacional Antidroga quien desaparece con su novio, las anteriores hipótesis adquieren una nueva dimensión. La doctora Kay Scarpetta cree que se encuentra ante un caso que presenta unas pautas claras, de las cuales la más significativa es una jota de corazones que el asesino deja como testimonio de su sacrificio. Hasta que empieza a investigar...
A las 11:05 p.m del uno de diciembre en Richmond, Virginia, el asesino Ronnie Joe Waddell es declarado oficialmente muerto en la silla eléctrica. En la morgue, la Doctora Kay Scarpetta espera el cuerpo de Waddell. Pero la muerte de Waddell no es el único acontecimiento de interés periodístico durante esa fría noche: el cuerpo de un muchacho herido de forma grotesca es encontrado apoyado contra un contenedor de basura. Dos casos aparentemente sin relación, hasta que Scarpetta recuerda que una de las víctimas de Waddell había sido hallado en una posición sorprendentemente similar...
Los habitantes del pequeño pueblo de Black Mountain apenas conocen el miedo, alli la policía a lo sumo se enfrenta a un homicidio cada año. Por ello, cuando aparece el cadáver de una muchacha, se instala en los habitantes un dolor más parecido a la incredulidad que al terror. La doctora Scarpetta, forense famosa por haber resuelto casos similares, acude al pueblo a estudiar los primeros indicios, aparentemente claros. Sin embargo, poco a poco el caso adquiere unas dimensiones que acabarán implicándola personalmente. La enrevesada complejidad del caso y sus múltiples conexiones acaba llevando a Scarpetta al único lugar donde podrá encontrar información precisa: la granja de cuerpos.
Es navidad. Scarpetta está esperando la llegada de su sobrina Lucy. En su lugar, llega una mala noticia que trunca el espíritu familiar y navideño. Un cadáver sin identificar ha aparecido entre las nieves de Central Park. Descubrir la identidad del cadáver se convertirá en un paso vital para resolver el caso. Las pistas encontradas en el escenario del crimen son tan evidentes que parecen dejadas a propósito como desafío y Scarpetta no puede pasar por alto que la señalan a ella misma como la próxima presa. La sospecha de que el maníaco Temple Gault esté detrás del asesinato llenan de desasosiego a la doctora, que acabará involucrándose personalmente para acabar con él. Aunque cuente con la ayuda del FBI, Scarpetta sabe que ha de jugar sola y que deberá hacerlo en el terreno de Gault, es decir, en los túneles del metro de Nueva York...
Tras la investigación del cuerpo del periodista T. A. Edding (aparecido bajo el agua durante una sesión de inmersión) Scarpetta empieza a ser el centro de extrañas situaciones: llamadas telefónicas, comportamientos sospechosos de los detectives y el departamento de policía de Norfolk bajo cuya jurisdicción aparece el cadáver, intrigantes visitas nocturnas a los alrededores de la casa de Scarpetta y molestos sabotajes a sus pertenencias. Para solucionar el caso, la doctora se dedica a lo que mejor sabe hacer: no dejar indicio sin investigar. Una vez más, trabaja con la ayuda de su brillante sobrina, Lucy, que aporta sus novedosas técnicas de realidad virtual.
Kay Scarpetta viaja a Dublín para ofrecer unas conferencias en la Facultad de Medicina del Trinity College, pero el propósito real de la forense es investigar una serie de homicidios ocurridos en Irlanda diez años atras. Éstos presentan algunas similitudes con el caso del Carnicero, que ha infundido el pánico en los habitantes de Virginia, y Scarpetta intenta establecer hasta qué punto los asesinatos cometidos a ambos lados del Atlántico presentan características comunes. A su vuelta a EE.UU todo se precipita: el torso de una mujer aparece en un vertedero de basura con los miembros amputados e inquietantes muestras de herpes en determinadas zonas. El arma ha sido una sierra de carnicero, como en los casos irlandeses, pero la forma de amputar los miembros no responde al mismo patrón. Todo parece indicar que se trata de asesinos distintos hasta que la doctora Scarpetta recibe el primero de una serie de macabros mensajes por correo electrónico firmads por "muerteadoc".
En Richmond, Scarpetta participa en la investigación de una serie de incendios provocados que presentan un denominador común: en los cuerpos calcinados se encuentran siempre restos de magnesio. El caso no pasaría de ser uno más en la larga lista de crímenes con los que Scarpetta ha tenido que enfrentarse durante su dilatada carrera si no fuera porque estas últimas indagaciones la están conduciendo a una inquietante evidencia: los sucesos muestran características que vinculan su pasado con el de Carrie Grethen (la psicópata que había mantenido una relación con su sobrina) y con un asesino en serie que nunca llegó a ser capturado. Éste logró escapar de un centro psiquiátrico de Nueva York y acaba de poner en marcha un juego maquiavélico cuyo objetivo es saldar una deuda de juego pendiente con Kay y Lucy, a quienes responsabiliza de su actual condición.
Scarpetta, pasa por uno de los peores momentos de su vida tras la muerte de su amante, Benton Wesley. Además, desde hace algún tiempo Kay es víctima del juego sucio de un desconocido que pretende arruinar su carrera. A pesar de todo, Kay no está dispuesta a que nada ni nadie se interponga en la resolución del complejo caso que investiga. El examen de los restos de un hombre hallados en un barco procedente de Bélgica revela cicatrices profundas y en su ropa aparecen unos pelos extraños, semejantes a los de un animal. Unas coincidencias con otros casos en Francia, obligarán a Scarpetta a seguir con su investigación en ese país. En el cuartel general de la Interpol en Lyon, recibirá órdenes de recoger una información secreta en el depósito de cadáveres de París y volver con ella a Virginia.
Deseosa de empezar una nueva vida libre de los lastres del pasado, Kay decide cerrar su etapa como forense en Richmond y elige Florida como destino donde alcanzar la tan anhelada tranquilidad. Sin embargo, hay alguien que no está dispuesto a que la doctora rehaga su vida: Jean-Baptiste Chandonne, el psicópata que la aterrorizó tiempo atrás, la reclama ahora desde el corredor de la muerte. La mosca de la muerte es una novela intensa cuyos protagonistas se ven irremediablemente abocados a enfrentarse con sus fantasmas del pasado: Scarpetta con Chandonne y Pete Marino con un hombre al que todos daban por muerto y que se oculta en Boston.
Scarpetta regresa a la clínica forense de Richmond (Virginia) -que fuera durante años su centro de trabajo- para participar en la investigación de la muerte de una adolescente. Gilly Paulsson fue hallada muerta en su cama sin aparentes signos de violencia; no obstante, el hecho de que la autopsia se esté posponiendo más de lo previsto y que el FBI esté interesado en conocer los resultados de la misma despierta el recelo de la forense. Benton Wesley, desde su refugio en Aspen, confirma las sospechas de Scarpetta cuando le recomienda cautela, pues ha dado con información extraoficial que insinúa que el caso Paulsson podría estar siendo utilizado como tapadera. Scarpetta, ayudada por Marino, intentará dilucidar qué hay de verdad en todo ello, a la vez que se enfrentará a la hostilidad con que la trata Joel Marcus, el forense jefe que la sustituyó en su cargo. Mientras, Lucy y Benton tratan de encontrar a la persona que atacó a Henri en casa de la primera.
"La mayoría de los psicólogos forenses no ha estado nunca en un depósito de cadáveres. Jamás han visto una autopsia y ni siquiera desean ver las fotografías. Les interesan más los detalles del perpetrador que lo que éste le ha hecho a su víctima, porque el perpetrador es el paciente y la víctima no es más que el medio que utiliza para expresar su violencia. (...)
Benton es diferente. Después de más de una década con Scarpetta, no podría ser de otra manera."
La forense Kay Scarpetta investiga una serie de asesinatos perpetrados, a priori, por una misma persona. La investigación la llevará a indagar en Florida y Boston, donde su compañero sentimental, Benton Wesley, participa en una estudio científico sobre asesinos en serie. Uno y otro se servirán de sus respectivas investigaciones para intentar solucionar el complejo caso.
Benton es diferente. Después de más de una década con Scarpetta, no podría ser de otra manera."
La forense Kay Scarpetta investiga una serie de asesinatos perpetrados, a priori, por una misma persona. La investigación la llevará a indagar en Florida y Boston, donde su compañero sentimental, Benton Wesley, participa en una estudio científico sobre asesinos en serie. Uno y otro se servirán de sus respectivas investigaciones para intentar solucionar el complejo caso.
'La brillante y mordaz doctora Kay Scarpetta se ha instalado en Charleston, donde ha establecido un moderno laboratorio forense en el que trabaja con su equipo: su sobrina Lucy Farinelli, Rose y Pete Marino. En esta ocasión, Scarpetta viaja a Italia para investigar la cruenta muerte de Drew Martin, una joven y famosa tenista cuyo cuerpo mutilado ha aparecido en el venerable centro histórico de Roma. El asesino es apodado el Hombre de Arena por el macabro residuo que deja, una de las escasas pistas halladas en la escena del crimen. Las contradictorias pruebas dejan estupefactos a Scarpetta, a Benton Wesley (psicólogo forense amante de la doctora) y a los carabinieri italianos.
El Libro de los Muertos es el registro del depósito de cadáveres, en el que se inscribe a mano cada nuevo caso. Para Scarpetta, sin embargo, este térmno está a punto de adquirir un nuevo significado.
El Libro de los Muertos es el registro del depósito de cadáveres, en el que se inscribe a mano cada nuevo caso. Para Scarpetta, sin embargo, este térmno está a punto de adquirir un nuevo significado.
Kay abandona su consulta privada en Charleston y acepta una misión en el hospital penal psiquiátrico de Nueva York. Oscar Bane, aquejado de enanismo, se niega a ser reconocido por ningún otro médico. Cuando Kay lo examina, Bane le cuenta una historia absolutamente rocambolesca. ¿Es Bane un acosador obsesionado con Scarpetta? ¿O quizá su relato paranóico es cierto, y está siendo espiado, perseguido y acosado por el verdadero asesino? Lo único que Scarpetta sabe con certeza es que una mujer ha sido torturada y asesinada... y que a esta muerte violenta le seguirán otras. Scarpetta, su marido el psicólogo forense Benton Wesley y su sobrina Lucy, que ha montado su propia empresa de investigación forense informatizada en Nueva York, emprenderán una angustiosa persecución a través del ciberespacio y las calles de la ciudad.
'La semana antes de Navidad, el desastre económico hace que la doctora Kay Scarpetta —pese a su apretada agenda y su trabajo como analista forense para la CNN— ofrezca sus servicios gratuitos a la Oficina del Jefe de Medicina Forense de Nueva York. Su mayor presencia pública parece precipitar una serie de acontecimientos turbadores e inesperados. En televisión, se le pregunta en directo por la sonada desaparición de Hannah Starr, a la que se da por muerta. Poco después, en el mismo programa, recibe la sorprendente llamada de una antigua paciente psiquiátrica de su marido, Benton Wesley. Cuando después del programa regresa a casa, encuentra un siniestro paquete, posiblemente una bomba, en la conserjería. Pronto las aparentes amenazas a la vida de Scarpetta se entrelazan en una trama surrealista que incluye a un actor famoso acusado de un delito sexual inimaginable y la desaparición de la hermosa millonaria con quien Lucy, sobrina de Scarpetta, quizá haya compartido un pasado secreto.
'La doctora Kay Scarpetta, reputada patóloga forense, directora del Centro Forense de Cambridge (Massachusetts) y colaboradora del Departamento de Defensa, se encuentra ante una difícil encrucijada: la resolución lógica de una serie de brutales asesinatos que está cometiendo una retorcida mente criminal en Savannah (Georgia) y su instinto de mujer, que le dicta normas que van más allá de las pruebas imputables y de la ciencia forense. Lejos de su laboratorio,
Scarpetta deberá confiar más en su intuición que en las avanzadas técnicas forenses que habitualmente utiliza para esclarecer las más macabras e incomprensibles muertes que un ser humano pueda llegar a cometer. ¿Será capaz de resolver este nuevo caso aun cuando su reputación e incluso su vida también están en juego?
Scarpetta deberá confiar más en su intuición que en las avanzadas técnicas forenses que habitualmente utiliza para esclarecer las más macabras e incomprensibles muertes que un ser humano pueda llegar a cometer. ¿Será capaz de resolver este nuevo caso aun cuando su reputación e incluso su vida también están en juego?