Mar del Plata.
La víctima, de 19 años, intentó defenderse y recibió un balazo en la cabeza. El acusado ya había sido detenido en febrero por el crimen del ex novio de su hermana.
Como si se hubiera tratado de una tregua, luego de algunas semanas sin crímenes Mar del Plata volvió a ser sacudida por el asesinato de un joven de 19 años que intentó defenderse de un asalto. Lo mató un chico de 15 años que en febrero de este año había cometido otro homicidio: apuñaló a un ex novio de su hermana. Estuvo detenido y quedó en libertad. Esta vez, fue su papá quien lo entregó a la Justicia.
Por estas horas el acusado sigue el mismo proceso que cuando cometió su primer homicidio. En ese entonces fue alojado en el centro de recepción de menores y luego, a partir de una medida cautelar, pasó a un instituto para ser tratado por sus adicciones. Pocos días después regresó a la calle y, seis meses más tarde, volvió a matar.
El lunes a las 18, acompañado por su hermano y un amigo, el adolescente encaró a dos jóvenes que estaban en una plaza del barrio Los Pinares, en Rejón y Gorriti. Los amenazó con un revólver e intentó asaltarlos.
Según informaron fuentes del caso a Clarín, las víctimas se defendieron. Y todo terminó en tragedia: el menor le apuntó a uno de ellos, Lucas Leguizamón (19), y gatilló tres veces. La bala no salió. Pero la cuarta sería la vencida. El joven recibió un disparo en la cabeza y murió horas después en el Hospital Interzonal Oscar Allende.
Aunque las primeras versiones hablaron de un ajuste de cuentas o de un supuesto accidente, la declaración de uno de los testigos, amigo de Leguizamón, permitió determinar que se había tratado de un intento de robo.
Según relató el joven, fueron tres los adolescentes que los increparon cuando estaban en la plaza. Los investigadores suponen que se conocían porque eran del mismo barrio. Pero descartaron que hubiera un conflicto previo entre ellos. “El menor de 15 años, revólver en mano, fue el que les dijo que entregaran todo lo que tenían. Ellos se negaron y fue ahí cuando comenzó a gatillar hasta herir a la víctima”, detalló una fuente del caso.
Tres horas después del crimen, el papá del acusado decidió entregarlo a la Policía. El adolescente quedó a disposición de la fiscal de Responsabilidad Penal Juvenil Mariana Baqueiro y ayer se negó a declarar. Anoche, todavía no habían hallado el arma utilizada en el homicidio.
Fue la misma fiscal Baqueiro la que intervino en el crimen de Jonatan Escobar, de 18 años, el 7 de febrero de este año. La víctima había sido pareja de la hermana del menor, que entonces tenía 14 años. Estaban en una casa de Ricardo Rojas 49, discutieron y el más chico le dio una puñalada en el esternón. Lo detuvieron horas más tarde.
“Estuvo en el centro de recepción de menores, hubo una medida de abrigo y se lo alojó en la Posada del Inti (un centro de rehabilitación de drogadicción y alcoholismo). Luego fue sobreseído”, explicó a Clarín la fiscal Baqueiro. Anoche, el adolescente había sido trasladado a Batán. Fuentes del caso adelantaron que seguramente siga los mismos pasos que cuando cayó por el homicidio de su ex cuñado.
La víctima, de 19 años, intentó defenderse y recibió un balazo en la cabeza. El acusado ya había sido detenido en febrero por el crimen del ex novio de su hermana.
Como si se hubiera tratado de una tregua, luego de algunas semanas sin crímenes Mar del Plata volvió a ser sacudida por el asesinato de un joven de 19 años que intentó defenderse de un asalto. Lo mató un chico de 15 años que en febrero de este año había cometido otro homicidio: apuñaló a un ex novio de su hermana. Estuvo detenido y quedó en libertad. Esta vez, fue su papá quien lo entregó a la Justicia.
Por estas horas el acusado sigue el mismo proceso que cuando cometió su primer homicidio. En ese entonces fue alojado en el centro de recepción de menores y luego, a partir de una medida cautelar, pasó a un instituto para ser tratado por sus adicciones. Pocos días después regresó a la calle y, seis meses más tarde, volvió a matar.
El lunes a las 18, acompañado por su hermano y un amigo, el adolescente encaró a dos jóvenes que estaban en una plaza del barrio Los Pinares, en Rejón y Gorriti. Los amenazó con un revólver e intentó asaltarlos.
Según informaron fuentes del caso a Clarín, las víctimas se defendieron. Y todo terminó en tragedia: el menor le apuntó a uno de ellos, Lucas Leguizamón (19), y gatilló tres veces. La bala no salió. Pero la cuarta sería la vencida. El joven recibió un disparo en la cabeza y murió horas después en el Hospital Interzonal Oscar Allende.
Aunque las primeras versiones hablaron de un ajuste de cuentas o de un supuesto accidente, la declaración de uno de los testigos, amigo de Leguizamón, permitió determinar que se había tratado de un intento de robo.
Según relató el joven, fueron tres los adolescentes que los increparon cuando estaban en la plaza. Los investigadores suponen que se conocían porque eran del mismo barrio. Pero descartaron que hubiera un conflicto previo entre ellos. “El menor de 15 años, revólver en mano, fue el que les dijo que entregaran todo lo que tenían. Ellos se negaron y fue ahí cuando comenzó a gatillar hasta herir a la víctima”, detalló una fuente del caso.
Tres horas después del crimen, el papá del acusado decidió entregarlo a la Policía. El adolescente quedó a disposición de la fiscal de Responsabilidad Penal Juvenil Mariana Baqueiro y ayer se negó a declarar. Anoche, todavía no habían hallado el arma utilizada en el homicidio.
Fue la misma fiscal Baqueiro la que intervino en el crimen de Jonatan Escobar, de 18 años, el 7 de febrero de este año. La víctima había sido pareja de la hermana del menor, que entonces tenía 14 años. Estaban en una casa de Ricardo Rojas 49, discutieron y el más chico le dio una puñalada en el esternón. Lo detuvieron horas más tarde.
“Estuvo en el centro de recepción de menores, hubo una medida de abrigo y se lo alojó en la Posada del Inti (un centro de rehabilitación de drogadicción y alcoholismo). Luego fue sobreseído”, explicó a Clarín la fiscal Baqueiro. Anoche, el adolescente había sido trasladado a Batán. Fuentes del caso adelantaron que seguramente siga los mismos pasos que cuando cayó por el homicidio de su ex cuñado.