Elliot (un brillante Rami Malek, sí, el faraón de Night at the Museum: Secret of the Tomb – 2014) , es un técnico programador, con algunos problemas de socialización, lo que hace de él un outcast. ¿Un niño que viste de negro y putea al mundo? No, es mucho mas profundo. Empleado en una empresa de seguridad cibernética, obtiene la información desde la misma raíz de los asuntos y sabe, o percibe esa otra realidad que la mayoría ignora. Como un Neo deambula en la matrix, y a través de ella da sus pequeños golpes cual vigilante nocturno.
Porque de eso también tiene un poco, a través de la información que obtiene con su genio en la Internet, desenmascara pederastas, infieles y otras ratas que pueblan la ciudad y sus recovecos.
Elliot es mucho y complejo, como el mundo moderno y frío que habita. Esa economía capitalista que arrasa sin contemplaciones, que ayuda a generar fortunas de la nada solo con saber que negocio marca tendencia, y a la vez destruye al de a pie sin inmutarse. Ese poder que oculto tras el poder muestra el camino a seguir.
Su amiga Angela Moss (Portia Doubleday) es, junto con su Psiquiatra Krista Gordon (Gloria Reuben), uno de los pocos enlaces con esa realidad cotidiana. Son balizas que utiliza para regresar de la oscuridad en la que habita diariamente.
Y entonces, aparece él, Mr. Robot (un renacido Crhistian Slater), un tipo que es nadie y lo sabe todo, alguien que recluta a Elliot para una revolución que suena a gloria aunque parezca tan utópica. Y por supuesto están ellos, los que ven desde arriba, esos dioses de la modernidad, esos hombres de negro.