La holofonía equivale en la grabación de audio lo que la holografía en la imagen. Para lograr la percepción del oyente respecto a la posición de la fuente de sonido, se graban las secuencias de cada oído independientemente empleando una cabeza de dummy equipada con dos micrófonos omnidireccionales situados a la altura de cada oreja.
El sonido holofónico (Holophonics TM) fue desarrollado y patentado por primera vez en 1980 por el argentino Sergio Zuccarelli. Aplicando el concepto del holograma al sonido, conseguía perfeccionar el sistema de grabación binaural. Esta se basa en la teoría de que las relaciones interaurales (diferencias de tiempo e intensidad entre los oídos), no podían por si solas determinar la localización de una señal en el meridiano de la cabeza (adelante-atrás, arriba-abajo), dado que éstas son nulas. A todos los efectos prácticos, un sonido que llegara a los dos oídos al mismo tiempo no podría ser localizado (mono). Otro fenómeno detectado por Zuccarelli era el hecho de que sonidos percibidos en forma directa, no grabados, eran posibles de ser localizados aún cuando un solo oído era empleado.
Con auriculares se aprecia realmente este efecto