Jurassic World se ha convertido en la película más taquillera de lo que llevamos de 2015 y ha sido capaz de relanzar una franquicia que ya parecía muerta y enterrada después de que las dos secuelas, en especial la tercera entrega, no estuvieran a la altura de esa obra maestra que fue Parque Jurásico.
10. Brachiosaurus
Este apacible herbívoro es el primer dinosaurio que vemos en la primera película. La elegancia de sus movimientos, su esbelta figura, el asombro que produce entre los protagonistas y la fanfarria de John Williams hacen de la aparición en escena del brachiosaurus uno de los momentos estelares de la cinta de Steven Spielberg.
9. Pteranodon
Aunque aparecen en la segunda y tercera entrega, su momento estelar llega en Jurassic World cuando son capaces de organizar una escabechina digna de Los Pájaros atacando al gran público que todavía no es consciente de que el parque se encuentra en una situación de alerta máxima. No tienen la fuerza ni la presencia de los grandes depredadores pero cumplen su cometido a la perfección como pequeños agentes del caos.
8. Ankylosaurus
De nuevo, otro dinosaurio al que ya habíamos visto, en Jurassic Park 3, pero que luce mucho mejor en Jurassic World. El Ankylosaurus es una bestia parecida a un tanque, pura armadura y con una maza en su cola capaz de dejar planchado al más pintado. No en vano, es capaz de aguantar más de lo normal la embestida del Indominus Rex.
7. Spinosaurus
Es el dinosaurio estrella de Jurassic Park 3 y en su defensa hay que decir que es capaz de acabar con un T-Rex mientras los protagonistas asisten al combate a modo de espectadores accidentales. Pero este depredador, cuyo rostro se asemeja al de un cocodrilo gigante, pierde enteros cuando se traga un teléfono que le hace localizable en todo momento. Su sobre exposición es uno de los mejores ejemplos de por qué la tercera película no funcionó en taquilla.
6. Indominus Rex
El verdadero protagonista de Jurassic World es una bestia modificada genéticamente que mata por placer, es capaz de camuflarse y hasta puede borrar su huella térmica. Todo ello es muy bonito técnicamente aunque, al final, su impacto acaba perdiendo peso por las mismas causas que sufría el Spinosaurus en Jurassic Park 3. A su favor juega el hecho de la modificación genética y las posibilidades que abre para el futuro de la saga.
5. Triceratops
Su aparición en Jurassic Park es uno de los momentos más tiernos de toda la cinta. No hay que olvidar que el Triceratops no estaba creado por ordenador sino que era un animatronic de toda la vida lo que acrecentaba la sensación de veracidad de la bestia. Si a esa escena le sumamos la aparición de los triceratops bebés de Jurassic World, el premio a la bestia más adorable ya tiene dueño.
4. Dilophosaurus
Otro dinosaurio creado por animatronic en la primera Jurassic Park y que sólo ha aparecido durante breves momentos en aquella cinta. Crichton y Spielberg se inventaron tanto el concepto del veneno como los adornos de su rostro pero su impacto fue casi inmediato. Bastó con plantar una semilla al principio de la cinta, cuando en el laboratorio se habla del veneno letal que le permite paralizar a sus víctimas, para que el miedo recorriera nuestra espina en cuanto le vimos en pantalla.
3. Mosasaurus
Solo aparece tres veces en Jurassic World, pero qué tres veces. En la primera, que ya conocíamos gracias al tráiler, devora a un tiburón ante el asombro del gran público. En la segunda consuma aquello que todos nos esperábamos: la muerte de la encargada de cuidar a los niños protagonistas apareciendo de la nada. La tercera pone el broche final a la cinta arrastrando al Indominus Rex a un territorio en el que poco puede hacer. Queremos más en la próxima entrega, por favor.
2. Velociraptor
Si sólo hubieran aparecido en la primera película, es más que probable que estuvieran peleando el primer puesto de la lista. Rápidos, letales y tremendamente inteligentes, los raptores han sido una de las grandes puntas de lanza de la franquicia. Frente a la potencia bruta de los grandes depredadores, los velociraptores ofrecen una elegancia digna del asesino de guante blanco. Lástima que tengan tanto tiempo en pantalla y su presencia sea cada vez más cotidiana.
1. Tyrannosaurus Rex
Rey de reyes, el T-Rex es el dinosaurio estrella de la saga. Sus dos apariciones en Jurassic Park —la puesta en escena y el combate contra los velociraptores— están grabadas en la memoria del cine palomitero. Es más, su primera aparición en la cinta de 1993 es el momento terrorífico por excelencia, ese instante en que el espectador no sabe muy bien qué personajes van a sobrevivir y cuáles van a perecer y en el que cualquiera de los presentes puede ser alimento fácil para sus fauces.
Que Colin Trevorrow haya recuperado a la T-Rex de Jurassic Park (sí, es hembra) para Jurassic World es un guiño que nos pone los pelos de punta.
