Hola, soy tu amigo Roy y hoy vamos a hablar de algo similar a comer con los amigos.
Todos traemos alguna comida y queremos compartirla. Unos tendrán más para poner sobre la tabla. Otros menos. Eso no es lo importante. Lo importante es saber que todos necesitamos el saber de los otros.Todos necesitamos también dar lo que sabemos.
Hoy vamos a hablar de:
POSTEAR LO QUE SABEMOS
1ª RAZÓN
El compartir conocimientos nos hace iguales. Al hacerlo reconocemos que los demás también saben cosas y por ello son valiosos. Además de saberlas quieren compartirlas y por ello son doblemente valiosos. Compartir conocimiento es una forma de ver lo positivo que hay en la mayoría de las personas.
2ª RAZÓN
El conocimiento compartido nos hace doblemente iguales. Ahora mirándonos a nosotros mismos. Somos valiosos porque hemos aprendido cosas con esfuerzo y tenacidad. Nos ha costado trabajo llegar a saber el cómo y el porqué. Pero hemos sido persistentes y lo hemos logrado. Y ahora que lo sabemos doblamos nuestro valor porque lo compartimos sin pedir nada a cambio.
3ª RAZÓN
¿Quién puede decir que no se ha sentido sol@? ¿Quién no ha tenido momentos en que no ha hallado ni el eco de un pequeño diálogo con los demás? Pues el compartir conocimiento es diálogo porque el mensaje encuentra a los demás. El conocimiento compartido genera preguntas y respuestas entre los que quieren saber.
4ª RAZÓN
Cuántas veces hemos estado en conversaciones, salidas, películas, etc., y nos hemos vuelto con las manos vacías. Cuando nos preguntan qué tal la charla o el libro respondemos: nada, no he aprendido nada. Todos sabemos que el conocimiento nos enriquece y cuando no nos enriquece no es conocimiento. Compartir conocimiento es enriquecernos mutuamente.
5ª RAZÓN
El compartir conocimiento es útil. Aquella duda que siempre hemos tenido. Aquella reparación que nunca supimos sacar adelante. Aquella afición siempre pospuesta por no saber cuáles eran los pasos a seguir. Toda aquella inmovilidad termina el día que encontramos alguien que lo sabe y lo quiere compartir. Ahora tenemos la herramienta fundamental para salir adelante: el conocimiento.
Este es tu amigo Roy, sígueme y construyamos juntos nuestra inteligencia colectiva.
Tus puntos valorarán mi esfuerzo.
¡Hasta pronto!