(Al leer todo el post, entenderás porque inicie con esta imagen, no es con fines de plasmar estereotipos)
Debemos admitir que como mexicanos tenemos la horrible característica de sobrevalorar todo lo que se preste a ello.
Y una de las cosas que más se prestan son nuestras aspiraciones. Lo vemos como lo máximo cuando realmente hay cosas que pueden superar o igualar el valor sin necesidad de ser sobrevaloradas.
Que la selección gane el Mundial
Nos encanta soñar con que México gane cada partido que dispute, que llegue al Mundial de manera fácil, pase del quinto partido y que gane la competencia contra una potencia como Alemania.
Tristemente la misma selección se ha encargado de decir que están en un nivel como para estar a muchos años luz de llegar a la final de un Mundial de fútbol y ganarla.
Mejor dejar de perder el tiempo en esta aspiración y concentrarnos en cosas que realmente afecten nuestra vida, no cuantas veces falló el Chicharito frente a la portería.
Ir de compras a Estados Unidos
Cuando los dinosaurios estaban con vida, el país vecino era una gran opción para encontrar cosas que necesitabamos o simples gustos a un precio accesible.
Pero gracias al mal manejo, las crisis y muchas otras situaciones a las que como ciudadanos, no tenemos acceso; este dejó de ser una opción "barata" desde hace un buen rato.
Comprar algo por Internet mas el envío, a veces sale en lo mismo que si lo compraras aquí. Y si vas allá a comprarlo, termina saliendo más caro que aquí o al mismo precio gracias al gasto en transporte, alimentos y muchas otras cosas.
Aquí hay que aclarar que este punto no es válido para aquellos que van de vacaciones y aprovechan ofertas de temporada o simplemente aprovechan. Esto se trata de los que van exclusivamente por algo al otro lado.
Y ahora con eso de que un dólar vale casi lo mismo que nuestro billete de 20 pesos, mejor quedarse acá.
Traer el último smartphone
Los dispositivos móviles se han vuelto objeto de deseo y aspiración. Hay quien los saca a pagos chiquitos en el alguna tienda (digase Elektra, Coppel, etc) o quien junta los ahorros de casi un año para tener uno.
Le damos la importancia suficiente a un aparato que será obsoleto en meses, que nos robarán en el camión o que simplemente se perderá.
Traer un "Ferrari"
Aspirar a tener un gran auto como lo es un Ferrari (camaro, etc) es cosa del día a día en la vida de muchos mexicanos.
¿Pero quién realmente se ha puesto a pensar que tanto es necesario un auto así?
Tristemente una gran parte de la población no conoce lo que son las prioridades, si tienes mucho dinero y no sabes que hacer con el mismo esta bien, pero si te vas a endeudar toda tu vida para poder manejar un auto así, no vale la pena.
A esto se suma lo imposible que sería sacar su potencial en las calles un lugar como la ciudad de México y tener que aguantar que te paren a cada rato en los retenes porque es un "auto de narco".
Salir de vacaciones al extranjero
Viajar es una de las cosas que más valen la pena en esto a lo que llaman vida, pero nos encanta sobrevalorar el extranjero sin conocer todo lo que nuestro hermoso país ofrece.
Se mueren por conocer las Cataratas del Niágara cuando ni se han dado la oportunidad de conocer lugares como El Salto de Eyipantla en Veracruz o las Cascadas de Hierve el Agua en Oaxaca.
Se me vino a la mente esta famosa canción, en donde este gran compositor humoristico plasmo la realidad de muchos Mexicanos con un toque de humor, pero también con grandes verdades, que se mantienen hoy en día:
¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?
¿a hacerte rico en loterías con un millón?
Mejor trabaja, ya levántate temprano;
con sueños de opio sólo pierdes el camión.
¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?
Con sueños verdes no conviene ni soñar.
Sueñas un hada ... y ya no debes nada,
tu casa está pagada, ya no hay que trabajar,
Ya está salvada la copa en la Olimpiada,
soñar no cuesta nada ... ¡qué ganas de soñar!
¡Ah! ¡ Pero eso sí .... mañana sí que lo hago!
¡pero eso sí .... mañana voy a ir!
¡pero eso sí .... mañana sí te pago ....
¿A qué le tiras cuando sueñas sin cumplir?
¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?
Deja el tesoro que Cuauhtémoc fue a enterrar;
cuántos centavos se te escapan de la mano
buscando un taxi que jamás te ha de llevar.
¿A qué le tiras cuando sueñas, mexicano?
¿qué faltan niños pa´ poblar este lugar?
sigue soñando que no hay contribuciones,
que ya no hay mordelones, que ya puedes ahorrar;
sigue soñando que el PRI ya no anda en zancos,
que prestan en los bancos, que dejas de fumar.
¡Ah! ... ¡Pero eso sí .... mañana nos casamos!
¡pero eso sí .... mañana te lo doy!
¡Pero eso sí .... la ultima y nos vamos!
¿A qué le tiras cuando sueñas, soñador?
Autor: Salvador (Chava) Flores
PARA REFLEXIONAR
La contradicción que vive el mexicano de manera permanente no contribuye a crear un ambiente que fuerce la transformación. En la medida en que la población está satisfecha con su vida, disminuye la presión sobre los gobernantes para que actúen de manera decisiva.
Sin embargo, los mexicanos están más satisfechos con su vida que el promedio de los países que integran esta organización: 85% dice tener más experiencias positivas en un día normal (paz, gozo, satisfacción por logros), que negativas (dolor, preocupación, tristeza, aburrimiento). La media de la OCDE es 80% y hay muchos países muy por debajo.
Los números cuentan una historia contrastante y, a la vez, reveladora: en México la gente trabaja un promedio de 2,226 horas al año, más que la mayoría de los habitantes de países de la OCDE (con un promedio de 1,765 horas), pero su ingreso es mucho menor. Es decir, la productividad del trabajo en México es muy inferior y no se compensa con un número mayor de horas trabajadas.
Quizás el dato más revelador, pero tal vez sólo sorprendente para el gobierno, es que en materia de seguridad la calificación es de 0.4 sobre 10. A pesar de ello, 85% de la gente está satisfecha con su vida. Esto último sólo puede tener una de dos explicaciones: o bien los encuestados no tienen un punto de referencia mejor o hay una resignación y aceptación acrítica de la realidad. O ambas.
La contradicción que vive el mexicano de manera permanente no contribuye a crear un ambiente que fuerce la transformación. En la medida en que la población está satisfecha con su vida, disminuye la presión sobre los gobernantes para que actúen de manera decisiva.
Lo paradójico es que la población tiene expectativas desmedidas en materia de satisfactores cotidianos, sobre todo de consumo, pero, salvo momentos críticos, no demanda satisfactores esenciales, como la seguridad o la educación. Lamentablemente, de eso depende su éxito en la vida.
¿Cómo, en este contexto, imaginar la construcción de un país desarrollado?
¿Cómo crear condiciones para que se establezcan en el país empresas pujantes y competitivas o, mucho mejor, que los mexicanos comiencen a crearlas?
GRACIAS POR VISITAR MI POST
ESPERO QUE HAYAS PASADO UN MOMENTO AGRADABLE/ENTRETENIDO/INTERESANTE, HASTA PRONTO
ESPERO QUE HAYAS PASADO UN MOMENTO AGRADABLE/ENTRETENIDO/INTERESANTE, HASTA PRONTO
Te invito a la comunidad de Taringa Creadores, Experiencia Colectiva
Este es mi Facebook:
https://www.facebook.com/profile.php?id=100009685094858
Y mi Twitter:
https://twitter.com/BerikuRM