
[Historia]: El Afganistán Socialista: Sin velo, con tacones, libres (1979-1992)
Si te digo Afganistan, seguro que lo primero que se te viene a la mente es esto: Burka, país atrasado, país cuasimedieval, pobre y lleno de miseria, ocupado militarmente por la OTAN.
Sin embargo, seguramente, desconozcas que hubo un pasado donde Afganistan consiguió liberarse de las cadenas de la Edad Media y entrar en la Edad Contemporánea como un expreso.
Esa explosión de avances llegó gracias a la Revolución de Saur, una revolución popular que estalla gracias a la acción de los comunistas afganos. Tras la represión desencadenada por el régimen anterior, estalla la Revolución en abril de 1978 y triunfa. El nombre de la Revolución de Saur le viene del nombre persa del mes, por lo que también se le llama Revolución Roja de Abril.
Bandera de la RPDA
Inicio de las reformas:
El gobierno marxista de Taraki inició un programa de reformas que eliminó la usura (de la que se beneficiaron once millones de campesinos), inició una campaña de alfabetización (por primera vez en las escuelas se enseñó en las lenguas nativas de los alumnos y también asistían mujeres), implantó una muy radical reforma agraria, Separación Religión-Estado, eliminó el cultivo del opio, legalizó los sindicatos y estableció una ley de salario mínimo.
El gobierno de Taraki también promovió la igualdad de derechos para las mujeres: permiso de no usar velo, permiso de transitar libremente y conducir automóviles, abolición de la compra de mujeres, integración de mujeres al trabajo y a estudios universitarios, así como a la vida política con cargos públicos.
Los comunistas afganos tomaron medidas para sacar al Pueblo del atraso y la miseria. En un primer momento distribuyeron tierra a 250 mil campesinos, abolieron todas las deudas contraidas por los campesinos con los terratenientes, liberaron 8 mil presos políticos, declararon la educación universal para ambos sexos. La tasa de mortalidad infantil de menores de 5 años pasa de 380 en 1960 a 300 en 1988; el 80 % de la población urbana accede a servicios de salud; el 63 % de los niños y niñas realizan integramente el curso escolar en 1985-87; la esperanza de vida pasa de 33 años en 1960 a 42 en 1988. Centenares de miles de personas son alfabetizadas. Se aumenta en un 50 % el número de médicos, se dupkica el total de camas en los hospitales; se crean por primera vez jardines de infancia y casas de reposo para los trabajadores.
Manifestación del 1 de mayo, impensable hoy en Afganistan
El gobierno comunista se esfuerza en sacar a las mujeres del tremendo atraso y opresión que sufren: el analfabetismo femenino es reducido del 98 al 75 % y miles de mujeres afganas dejan de usar el chador. Se incorporan a la producción e integran los destacamentos populares de defensa de la revolución con las armas en la mano. Los afiliados del PDPA que practican la poligamia son expulsados del partido. Incluso se incorporan a la vida política: las mujeres son una décima parte de la militancia del PDPA, cifra insuficiente pero que es un gran avance en comparación con la exclusión absoluta que sufren hoy bajo el régimen de los talibanes. La vicepresidenta de la Unión de Mujeres Democráticas Safika Razmiha declaró en 1988:"si no se logra la igualdad de la mujer en nuestra sociedad, es imposible avanzar por el camino del progreso social. Muchos miles de mujeres afganas aún están encerradas en los harenes, millones ocultan su rostro bajo el chador y el 75 % de ellas son analfabetas. La revolución afgana realiza un ingente trabajo para emancipar a la mujer. Pero la correlación de fuerzas es todavía favorable a los atrasos feudales".
Afganistan permitió el divorcio, curiosamente, un año antes que España, gracias a la Revolución.

Estudiantes en la universidad de Kabul, 1981
Una joven investigadora afgana en la Universidad de Kabul, 1987
EEUU decide declarar la guerra a la Revolución de Saur, junto a sus aliados: Pakistan y Arabia Saudi
Estados Unidos vio la situación como una oportunidad única para debilitar a la URSS, y el movimiento esencialmente marcó el final de la era de la distensión iniciada por el ex Secretario de Estado Henry Kissinger. En 1978, los estadounidenses comenzaron a formar insurgentes y establecer emisiones de propaganda para Afganistán desde Pakistán. A principios de 1979, oficiales estadounidenses comenzaron a reunirse con los líderes insurgentes para determinar sus necesidades.De acuerdo con el entonces Consejero de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski, la ayuda de la CIA a los insurgentes en Afganistán fue aprobado en julio de 1979.
Brzezinski dijo que la ayuda a los mujaidines, que se inició bajo la administración Carter con la intención de provocar la intervención soviética, fue impulsado de manera significativa en la administración Reagan
Mohamed Taraki, primer presidente de la RPDA
¿Invasión de la URSS?
Cuando se habla de este hecho histórico en la bibliografía o en los medios de comunicación, se le califica de “invasión de Afganistán” o “invasión soviética”, equiparándolo con episodios que protagoniza la URSS en Hungría (1956) o en Checoslovaquia (1968). Nada más lejos de la realidad. La URSS no invade Afganistán, sino que interviene tras recibir la petición por parte del Consejo Revolucionario. Esto explica que la intervención en Afganistán no despierte el mismo descontento que años atrás produjo la invasión del Pacto de Varsovia en Checoslovaquia.
Apoyo abierto por parte de EEUU a los islamistas, entre los cuales acabará naciendo Al-Qaeda
EEUU no dudo, con el apoyo de Arabia Saudi, financiar y armar a los "freedom figthers" Como en Siria y Libia, EEUU no tuvo problema en apoyar a gente que, sumidos en un feroz fanatismo islamista, obedecían y servían a los poderes que les financiaban
Reagan se reunía con ellos comodamente en la Casa Blanca en el año 82:
Reagan llegó a decir de ellos:
Ver los valientes afganos luchadores por la libertad
contra modernos arsenales con simples armas de mano es
una inspiración para aquellos que aman la libertad.»
Ver los valientes afganos luchadores por la libertad
contra modernos arsenales con simples armas de mano es
una inspiración para aquellos que aman la libertad.»
La misma AlQaeda tiene el origen de su nacimiento en Afganistan
De hecho, Bin Laden era retratado en medios occidentales en los años 90 como un heroe de la libertad

Con la complicidad de la prensa occidental, donde se vendia que eran "rebeldes" que luchaban contra un "régimen"
Seguramente os suene la historia, calcada de Libia y Siria.

O en los años 80, cuando era una constante. (Curiosamente escrito por la misma tipeja que hoy escribe crónicas desde Ucrania)
Los muyahidines eran "oposición armada"
Quienes les combatían, "régimen"

Imagenes del Afganistan socialista y vida cotidiana:
Ciudad de Kabul, 1990
Imagen tomada en 1992, cuando los islamistas toman la ciudad de Kabul.
Mujeres por las calles de Afganistan en 1988
Foto de mujeres en Kabul tomada el año pasado. No es 1600, es 2013, tras la liberación del Afganistan de la Revolución Saur por los "freedom figthers" de EEUU y la "nueva liberación" de EEUU en 2001.
Foto del asesinato del último presidente comunista de la RPDA por los "aliados" de EEUU.
El progreso de Afganistan fue tal que llegó a tener el primer astronauta de su historia
Abdul Ahad Mohmand, primer y único cosmonauta afgano
Cuando los "muyahidines" llegaron, aparte de cortar los dedos a las mujeres con uñas pintadas, y matar a muchas de ellas, junto a defensores del régimen socialista, fue quemar todo el esfuerzo puesto años atrás en hacer avanzar al país.
Saqueo y quema de libros en Kabul, 1992
¿Qué pasó después?
La oposición llamada en Occidente, incluso por la izquierda "de salón" RESISTENCIA, REBELDES, LUCHADORES POR LA LIBERTAD, que no es mas que un amasijo de 300 comandantes enfrentados entre si y acostumbrados a llenarse los bolsillos con los dólares de la CIA, termina en 1992 por derribar el gobierno comunista. Las conquistas sociales son liquidadas y el país pasa a un nuevo tipo de guerra civil entre los diferentes jefes tribales.
La CIA, el régimen saudí y el general pakistaní Nasrullah Babar forman un grupo integrista aún más fanático y brutal que toma el poder en Kabul en 1996, los talibanes. Los USA pretenden que este régimen no dificulte la instalación de oleoductos que transporten el petróleo centro-asiático a manos de las petroleras yankis. Otras vías alternativas por Irán y China no son posibles. Los talibanes hacen saber mediante dos gestos lo que va a ser su política: arrastran por las calles de Kabul y cuelgan al último presidente comunista, Najibullah, y ordenan a las mujeres a esconderse debajo de de una espantosa pieza de tela. Sus antiguos amos de la CIA pensaron seguramente que su operación había tenido éxito y que Kabul "ya era libre". Poco imaginaban y tampoco sus aliados de la OTAN que los fanáticos integristas se iban a volver contra ellos cometiendo los devastadoras atentados de EEUU y otros lugares.
El pobre pueblo afgano tuvo una oportunidad de obtener un desarrollo pacífico y construir una sociedad más justa. La única ayuda que recibieron de Occidente fue las armas de los bandidos integristas, después las lágrimas de cocodrilo de algunas feministas pequeñoburguesas, los misiles de Clinton y un país sumido en la miseria en todas sus categorías clasifica-bles.
Todavía, quienes tenemos memoria tenemos que aguantar noticias como "Una mujer conduce por primera vez en Afganistan" (Europapress, 2014), como si fuésemos tontos y desconociésemos la historia.
